El grupo Renfe ha dado un nuevo paso en su estrategia de internacionalización con una operación destinada a reforzar la presencia de su socio en Europa Central. A través de su filial Renfe Alquiler de Material Ferroviario, la compañía ha cerrado un acuerdo con Leo Express para el arrendamiento de coches de viajeros durante un periodo de 15 años.
La operación incluye la adquisición previa del material ferroviario a Deutsche Bahn, concretamente coches de tecnología RIC homologados para circular por distintos países europeos. Este tipo de material permite una gran flexibilidad operativa y facilita la expansión de servicios transfronterizos, uno de los objetivos estratégicos de Renfe en el continente.
El contrato ha sido determinante para que Leo Express, participada por Renfe Proyectos Internacionales, haya conseguido la adjudicación de un servicio clave en Europa Central, concretamente la conexión entre Praga y Múnich, cuya explotación comenzará en diciembre de 2026. Este corredor forma parte de los servicios públicos ferroviarios y refuerza la presencia del operador en rutas internacionales.
Los trenes incorporados cuentan con coches de primera y segunda clase con capacidad para hasta 80 pasajeros por unidad, y están diseñados para alcanzar velocidades de hasta 200 kilómetros por hora. Además, han sido adaptados para mejorar la experiencia del viajero, con avances en confort, climatización, servicios a bordo y conectividad.
El proyecto también incluye mejoras en accesibilidad, con al menos un coche adaptado para personas con movilidad reducida, lo que permite ampliar el espectro de usuarios y cumplir con los estándares europeos en materia de transporte inclusivo.
Esta operación se complementa con otro acuerdo reciente entre ambas compañías para el alquiler de trenes Talgo 6, cuya entrada en servicio está prevista para finales de abril. En conjunto, estas iniciativas permitirán a Leo Express multiplicar por seis su capacidad operativa, consolidándose como un actor relevante en el transporte ferroviario de viajeros en Europa Central.
Además, la filial Renfe Ingeniería y Mantenimiento, a través de Tarvia, participará en el mantenimiento de parte de este material, reforzando así la presencia del grupo en toda la cadena de valor del negocio ferroviario.
Con este tipo de acuerdos, Renfe busca optimizar el uso de sus activos y posicionarse como un socio estratégico en el desarrollo del transporte ferroviario europeo, en un contexto marcado por la liberalización del sector y el aumento de la competencia.
Renfe acelera su expansión internacional en Europa
La estrategia internacional de Renfe ha ganado peso en los últimos años con proyectos concretos en varios países europeos. A través de su participación en Leo Express, la compañía opera ya servicios en República Checa, Eslovaquia y Polonia, donde gestiona rutas comerciales y servicios públicos ferroviarios.
Uno de los hitos más relevantes ha sido la adjudicación del contrato para operar la línea Praga-Múnich, que ampliará su presencia hasta Alemania, consolidando su posicionamiento en el centro del continente. Asimismo, Renfe ha participado en proyectos de alta velocidad en Francia y ha mostrado interés en otros mercados liberalizados.