¿Qué es el límite de crédito?

Es la cantidad máxima de la que puede disponer un cliente de una entidad financiera, durante un tiempo establecido, como beneficiario de un crédito o una tarjeta de crédito. 

¿Cómo funciona el límite de crédito?

Normalmente, las entidades bancarias calculan y establecen el límite de crédito según la solvencia y la capacidad económica del cliente. También es habitual que fijen un primer límite de crédito bajo y, tras observar los movimientos y la respuesta de los primeros meses, lo modifiquen. 

Límite de las tarjetas de crédito

En las tarjetas de crédito, el límite es la cantidad máxima de dinero concedida por el banco para el pago de compras a crédito registradas con la tarjeta. Este nivel máximo es elegido por la entidad (en función a las características del cliente) y el objetivo básico es que el beneficiario no se endeude por encima de sus posibilidades económicas. 

Las tarjetas de crédito tienen un límite de tipo revolving o rotatorio. Es decir, a medida que el beneficiario realice los abonos, el crédito se restituye y puede volver a utilizarse. Por ejemplo: si el límite de la tarjeta de crédito está en 1000 euros y, al final de mes, el cliente paga todas sus compras sin sobrepasarlo, se reinicia el periodo a día 1 del mes siguiente. Un caso de límite de crédito no rotatorio es el de las hipotecas

Ejemplo: 

“La tarjeta lleva un límite de crédito establecido para que el cliente pueda utilizarlo con total flexibilidad y elegir una cuota de amortización mensual de entre 50 y 300 euros al mes que mejor se adapte a sus necesidades.”

¿Se puede aumentar el límite de crédito?

Es posible solicitar un aumento del límite de crédito, pero no es tan fácil que la entidad bancaria lo apruebe. En este sentido, una de sus recomendaciones es ampliar los máximos del crédito en momentos muy concretos, por ejemplo, en Navidad. De esta manera, la entidad evita problemas por el aumento de deuda del cliente y éste, a su vez, puede controlar que no está gastando más de lo que dispone.