El artículo de Arcadi Espada en el diario El Mundo en el que califica de "mariconazo" al diputado de ERC, Gabriel Rufián, le ha salido muy caro. A las numerosas asociaciones que han levantado la voz contra el columnista, se les ha sumado un escrito de la propia redacción de El Mundo firmada por medio centenar de redactores del periódico en el que condenan el artículo.

En la carta, entregada al director del diario, Francisco Rosell, y titulada "En defensa de un  periodismo libre, crítico, pero respetuoso", afirman sentir "vergüenza ajena por esas palabras" y lamentan "que hayan sido difundidas en nuestra cabecera". 

Asimismo, en la misiva también se critica "el tono de varios artículos publicados por EL MUNDO y otras cabeceras del grupo" que consideran impropios del periódico, como el del columnista Fernando Sánchez Dragó justificando el golpe de Estado de 1936 y equiparándolo a la llega al poder de Pedro Sánchez

He aquí la carta íntegra: 

 Las palabras soeces, groseras y homófobas que dedica al diputado de ERC Gabriel Rufián no debieran haber sido publicadas nunca en un medio de comunicación. Nosotros no juzgamos las opiniones que tenga Arcadi Espada, porque es muy libre de pensar como quiera y ejercer su derecho constitucional a difundir sus ideas -en este caso, a través de EL MUNDO.es-, pero sí expresamos nuestro rechazo a que nuestro periódico haya sido utilizado por este columnista para difundir frases homófobas.

Además, durante las últimas semanas hemos observado desde la redacción, no sin cierto asombro, el tono de varios artículos publicados por EL MUNDO y otras cabeceras del grupo que consideramos del todo impropios de nuestro periódico. Hemos leído como una revista del grupo (Actualidad Económica) se postulaba en su portada, literalmente, “en favor de las putas y en contra de la mojigatería en general” mientras hablaba, también en portada, de un “Gobierno que da asco” en referencia al nuevo Ejecutivo socialista. Días después, un columnista de EL MUNDO (Fernando Sánchez Dragó) hacía una encendida defensa desde nuestras páginas del golpe de Estado de 1936, que consideraba “necesario” para compararlo, además, con la llegada al poder de Pedro Sánchez.

Nuestro libro de estilo dice literalmente que el periódico “está dispuesto a publicar cualquier artículo cuya tesis sea relevante para los lectores y esté expuesta de forma atractiva, dentro de unos mínimos de buen gusto y de respeto a las opiniones y sensibilidades ajenas que EL MUNDO mantendrá siempre" y añade que "excluirá de las columnas firmadas los insultos y las críticas extremas –como, por ejemplo, la comparación del responsable de los servicios informativos de TVE con el dirigente nazi Josef Goebbels– que podrían dañar la propia credibilidad del periódico. Entre los insultos proscritos están las descalificaciones ad hominem, incluidas las referencias a las creencias religiosas, las preferencias sexuales o la apariencia física del personaje criticado”. 

Consideramos que estos artículos a los que hacemos mención, que son sólo los más exagerados de un tono demasiado habitual últimamente en nuestras páginas, vulneran claramente nuestras normas generales de estilo y producen un evidente perjuicio a la marca del periódico. Igualmente dificultan el trabajo de los redactores a la hora de tratar con ciertas fuentes, que observan con la misma perplejidad que nosotros la deriva intelectual de la cabecera.

Director, los firmantes de este escrito respetamos profundamente la libertad de expresión de quienes publican artículos de opinión en el diario, sean cuales sean sus ideas, siempre que respeten la Constitución y las leyes. Pero hay líneas rojas que no se pueden traspasar y Arcadi Espada las ha traspasado con sus palabras homófobas y groseras, impropias de ver la luz en cualquier periódico mínimamente serio.

Sentimos vergüenza ajena por esas palabras y lamentamos que hayan sido difundidas en nuestra cabecera. No es la primera vez que un colaborador del periódico (Salvador Sostres) ha publicado columnas intolerables en democracia. Por eso, te pedimos que refuerces los controles previos para evitar que frases como esas aparezcan en nuestro diario, que pienses si EL MUNDO y EL MUNDO.es deben dar cabida a estos despreciables comentarios y que adoptes las medidas necesarias ante la gravedad de lo ocurrido.