El Partido Popular mantiene un pulso con Vox por su incapacidad para ponerse de acuerdo para formar gobiernos autonómicos, que este jueves ha llegado a la Asamblea de Madrid. La ultraderecha ha llevado a la Cámara regional una iniciativa para "establecer una fiscalidad diferenciada para extranjeros en materia de vivienda", como ha señalado su portavoz, Isabel Pérez Moñino. Vox enarbola ahora la lucha contra el capital extranjero que especula con la vivienda, una bandera que, en realidad, esconde a duras penas su habitual discurso xenófobo. Moñino ha ido al choque directo contra Isabel Díaz Ayuso, que le ha respondido comparando a Vox con la "ultraizquierda", y evidenciando aún más la fractura entre las derechas.
La formación de Santiago Abascal no deja, aún así, de contribuir a la campaña de la derecha madrileña contra el Ejecutivo central. La proposición no de ley que han presentado, y que se vota este jueves, es en realidad una moción para instar al Gobierno de España a que actúe contra la especulación en la vivienda. Vox propone que los extranjeros paguen más impuestos, y que se exima de tributar "a los españoles que compren su vivienda habitual", como ha explicado Moñino en su defensa de la PNL. Sin embargo, en su discurso, la portavoz si que ha interpelado directamente al PP regional: "Presumen de atraer inversión y de vender Madrid como un paraíso fiscal inmobiliario", les acusa. La moción incluye también que los beneficios de esa nueva fiscalidad se inviertan en construir vivienda pública.
Moñino lamenta que los madrileños son obligados "a competir contra fondos que vienen a comprar al contado". Sin embargo, la portavoz de la ultraderecha no ha podido evitar dejar claro cuales son sus prioridades a la hora de afrontar el problema de la vivienda: "Aquí nos sobra mucha gente", ha lanzado, sugiriendo a esos supuestos inversores que vayan a comprarse la vivienda "a Bogotá o a Ciudad de México". Moñino no ha podido contener su racismo, y ha exigido a Ayuso que garantice que las casas son para los españoles, "ni para Mohamed, ni para Walter", y le ha preguntado "donde están las 25.000 viviendas" prometidas por el Gobierno de la Comunidad de Madrid.
Ayuso eleva el tono contra Vox: "Provincianos"
Lo que ha evidenciado el Pleno de este jueves es que la guerra abierta entre PP y Vox para formar gobiernos en Extremadura, Aragón y Castilla y León, podría abrirse también en Madrid. Y lo ha hecho desde un plano inaudito: Ayuso acusa a Vox de estar cada vez más cerca de la izquierda. Lo cierto es que Moñino se lo ha puesto fácil, acusando a los populares de "favorecer al que más poder tiene". Antes, la presidenta había acusado a la ultraderecha de utilizar "los argumentos que siempre han defendido desde la ultraizquierda de esta Cámara, pero ahora ya por el concepto nacionalista".
Ayuso ha resaltado la deriva de la ultraderecha madrileña hacia posiciones más proteccionistas que neoliberales, incluyendo en su discurso racista el rechazo al capital extranjero: "Vox cada vez estás más alejado del liberalismo y, por tanto, de la libertad, y está compartiendo más que nunca el autoritarismo de la izquierda", señala. La popular ha criticado que "la intervención estatal y las medidas liberticidas nunca funcionan", y asegura que la moción de Vox, a los que llama "provincianos", incumple "el derecho comunitario de la libre circulación de capitales".
Vox prepara su asalto al PP en Madrid
Esta moción en la Asamblea forma parte de la formación del nuevo tándem de la ultraderecha en la Comunidad de Madrid, a la que buscan trasladar sus buenos resultados en las últimas elecciones y apretar al máximo al PP de Ayuso. En ese sentido, Vox busca superar sus guerras internas, y conformar en la región una alternativa que deje atrás a los purgados, como Rocío Monasterio o Javier Ortega Smith, y articule un discurso más duro contra la presidenta regional.
El nacionalpopulismo de Ayuso abarca a todo el electorado madrileño de derechas y, especialmente, de la ultraderecha más neoliberal, algo que complica las previsiones de Vox. La ultraderecha no ha conseguido pegar el bocado al PP en Madrid de la misma manera que en otros territorios, y desde Bambú creen que la culpa es de la escasa dureza y nula oposición presentada contra la baronesa. En ese diagnóstico entra como remedio Isabel Pérez Moñino, la actual portavoz, que ha redirigido el foco de Vox hacia Ayuso, confrontando con ella con la inmigración, el abandono de los barrios en favor de las zonas más ricas y la decadencia de los servicios públicos madrileños como banderas.
Todo apunta a que Pérez Moñino será la candidata autonómica de Vox. En el caso de las elecciones municipales, la caída en desgracia de Ortega Smith ha elevado como predilecto a Carlos Hernández Quero, quien le ha sustituido como portavoz adjunto en el Congreso de los Diputados. Su estética obrerista y discurso falangista gustan mucho al núcleo de Abascal. Bambú acepta que, para recortarle a Ayuso y Almeida, hace falta un discurso más alejado de la corriente neoliberal y adoptando algo más cercano al falangismo, metiendo en el argumentario a los barrios y los más desfavorecidos.