La guerra fratricida que se está viviendo en el seno de Vox parece no encontrar un punto álgido. El búnker que domina la formación ha ido eliminando a las distintas familias interna y purgando a los díscolos de diferentes territorios, pero la depuración se le ha vuelto en contra. Una de las voces críticas que más se ha escuchado en las últimas semanas es la de Juan García-Gallardo, quien ha revelado que, a raíz de destapar que Santiago Abascal “se está embolsando un tercer sueldo”, está sufriendo una ola de ataques organizada desde la dirección de al ultraderecha.
Las enemistades del que fuera líder en Castilla y León y la dirección nacional comenzaron en el momento que fue purgado, pero han alcanzado el punto de ebullición estos últimos días. “Perdí la confianza en Abascal cuando conocí que se estaba embolsando un tercer sueldo, a través de un proveedor del partido, en la cuenta corriente de su mujer”, lanzaba la bomba en la noche del martes. Estos pagos, asegura, se producían “por unos presuntos servicios de consultoría en materia de redes sociales a una sociedad mercantil que está en pérdidas y en causa de disolución”.
El sobresueldo que apunta García-Gallardo no es ni mucho menos pequeño. “60.000 euros por unos servicios que nos tendrán que explicar”, sugería que pudiesen ser unos servicios ni siquiera prestados. “Hay enormes cantidades de recursos públicos a los que accede el partido para beneficio último de muy poquitas personas”, cerraba el círculo, deslizando una acusación de malversación, delito que supondría el uso de fondos públicos asignados al partido para enriquecimiento personal y opaco de Abascal y sus allegados. Unas palabras que no gustaron al líder, quien, según García-Gallardo, inició una campaña de ataques.
El antiguo miembro de Vox ha compartido una imagen en sus redes sociales de una conversación mantenida con una persona que, supuestamente, se encuentra aún dentro de los niveles organizativos de la extrema derecha. “Supongo que te habrás enterado por otros sitios, pero ayer, desde comunicación nacional, se enviaron instrucciones a los responsables de comunicación y RRSS (redes sociales) de los parlamentos regionales, que trasladaron a todos los diputados, para que publicasen en tu contra y respaldando a Abascal”, advierte el mensaje compartido por García-Gallardo.
Patético, Santi. Patético. pic.twitter.com/n9mX7W3ayb
— Juan García-Gallardo (@juan_ggallardo) March 19, 2026
El texto termina recogiendo que, incluso, se ofrecieron ejemplo de cómo atacar al ex vicepresidente de Castilla y León. El supuesto señalado ha compartido un pantallazo del mensaje en sus redes y se ha limitado a escribir tres palabras: “Patético, Santi. Patético”. La voladura interna ha dejado de estar controlado y en Vox cada vez surgen más voces díscolas, que amenazan con dinamitar el partido y airear todos los trapos sucios. Esta no será la última entrega.