El Plan Vive de la Comunidad de Madrid, abordaje estrella de Isabel Díaz Ayuso para solventar la asfixiante crisis de la vivienda que golpea la región, deja víctimas allí por donde pasa. La baronesa del Partido Popular (PP) es contraria a intervenir para frenar la especulación imperante en el mercado y el levantamiento de edificios públicos con calidades nefastas, zonas comunes abandonadas y alquileres disparados no ha resultado ser la solución que esperaba. Los vecinos de Valdebebas son los últimos damnificados de este caballo de Atila con forma de promoción inmobiliaria.
“Pagamos alquileres y cuotas de comunidad muy elevados que no se corresponden con la calidad de las viviendas ni con el mantenimiento de las zonas comunes”, han denunciado los inquilinos, que han decidido agruparse para que su voz, ignorada por administración autonómica y la promotora privada a cargo del proyecto, sea escuchada. La situación no es para menos, pues los vecinos atraviesan en el día a día situaciones habitacionales indignas. Drama agravado por el hecho de que sus viviendas son nuevas y, en teoría, una apuesta de Ayuso y su equipo.
La construcción es nefasta, al menos que el mantenimiento sea decente
Los pisos afectados son 772, divididos en dos promociones lanzadas en colaboración por la Comunidad de Madrid y Madrid Affordable Housing Development 2021 S.A. El alquiler mensual más barato parte de los 800 euros más gastos para pisos de un dormitorio y entre 34 y 50 metros cuadrados útiles y puede superar los 1.500 euros en los inmuebles de tres dormitorios y un máximo de 79 metros cuadrados útiles. “Cuotas de alquileres elevados que no se traducen en la calidad de la vivienda ni en el mantenimiento de las zonas comunes en las urbanizaciones de Valdebebas”, exponen los vecinos.
La suma de inquilinos arrancaba su denuncia pública este miércoles, pero aseguran que irán enseñando progresivamente el estado de sus viviendas. Por el momento, ha quedado constatado que las zonas comunes están completamente abandonadas. Uno de los ejemplos puestos ha sido el de las rejillas de drenaje, claves en épocas de lluvia como la actual. “Seguimos con la rejilla rota de la salida del parking desde el 28 de mayo, con el riesgo que supone para todos los vecinos”, trasladan.
Instalaciones sin reparación que llevan a los vecinos a preguntarse si “existe supervisión entre las altas cuotas de comunidad que pagamos y los servicios realmente prestados por Avalon en las promociones del Plan Vive”. Otro caso de dejadez en la construcción es el del garaje. “Goteras constantes en el parking obligan a los vecinos a cubrir los coches con lonetas”, lamentan. “Pagamos por viviendas dignas, no por improvisar soluciones. La construcción es nefasta, al menos que el mantenimiento sea decente”, lanzan como última petición.