Fue el 26 de septiembre cuando la movilización popular por la vivienda, que se levantó tras el desahucio de Maricarmen, comenzó a organizarse de manera histórica: lo que parecían unas simples campañas colocadas sin ton ni son en el centro de la Puerta del Sol, terminó por convertirse en toda una ciudad en miniatura, con organización, asambleas diarias y rutinas, en el corazón de Madrid. Una protesta que aún se extiende en el día de hoy y que ha sido motivo de discusión política, especialmente de crítica por parte de la derecha madrileña.
La voz del pueblo por el derecho a la vivienda digna y asequible se hizo de escuchar no sólo en el epicentro de Madrid, también en otras plazas de principales ciudades de toda España, aunque la congregada en la capital ha sido motivo de utilización política. Desde los Gobiernos de Isabel Díaz Ayuso en la Comunidad como de José Luis Martínez-Almeida en el Ayuntamiento, los señalamientos se han extendido en estas tres semanas que permanece el campamento en pie, llegando a escalar los decibelios contra los jóvenes, y no tan jóvenes, que allí resisten.
Más allá de la oposición que han ejercido ambos cargos del Partido Popular madrileño a esta protesta por cuestiones ideológicas, acudiendo tanto a la Justicia como cargando contra el Gobierno central de Pedro Sánchez por ello, lo cierto es que los insultos se han ido agravando a lo largo de los días contra personas que protestan pacíficamente por un cambio del juego en el actual mercado de la vivienda.
“Terroristas” y “cuchillos de gran dimensión”
Por un lado, desde Cibeles, el alcalde llegó a señalar a los acampados con insinuaciones que incitaban a pensar en un comportamiento violento, llegando a decir que desde el Ayuntamiento confirmaron que tenían “cuchillos de gran dimensión” que, a su juicio, no serían para ser empleados en labores de cocina.
A ello, sumó que algunos manifestantes hicieron acopio de adoquines que podrían usar como “armas arrojadizas”: “A lo que suma que parece ser que también hay hornillos para calentar comida, con el riesgo que esto supone, al mismo tiempo que se han producido altercados ya violentos y todos hemos visto algunos de estos ejemplos, de los que vamos a dar traslado hoy desde el Ayuntamiento de Madrid al delegado del Gobierno por si sigue considerando que esto es una acampada pacífica y que no hay riesgo para el orden público y para la seguridad”, señaló el 30 de septiembre en declaraciones a medios de comunicación.
A juzgar por las imágenes que trascendieron de estos utensilios en redes sociales, los cuchillos a los que hacía referencia eran empleados para labores de las cocinas organizadas dentro de la acampada, mientras que los adoquines se utilizaban como forma de sujeción para las tiendas de campaña y otras necesidades de la estructura.
No, Almeida: un cuchillo del pan junto a un bote de hummus y unos adoquines sujetando unas tiendas de campaña no son una amenaza para la seguridad en Madrid. La mayor amenaza a la seguridad son los fondos buitre y los desahucios, y la negativa del PP a pararlos mañana en el Congreso. Quieren hablar de orden público porque no quieren que lo público ordene el mercado de la vivienda, que hoy por hoy es la ley de la selva. (📸 Publicada en @La_SER)
— Rita Maestre 🌾 (@Rita_Maestre) October 1, 2026
Esa significación de violencia que la derecha ha inculcado en los manifestantes de Sol también trajo consigo recuerdos del pasado. El diputado del PP Daniel Portero llegó a vincular a los acampados con ETA, presentando incluso una denuncia penal ante un juzgado. El documento dispuso que alguien pintó “Aki se torturaba” en referencia a las torturas que se llevaban a cabo en lo que ahora es la sede de la Comunidad de Madrid, otrora Dirección General de Seguridad (DGS), durante el Franquismo.
Al hilo de estas posturas, la mandataria del Ejecutivo de Sol incluso elevó más el tono contra los acampados. Además de llevar ante la Justicia esta muestra de manifestación pacífica, por la que pidió reiteradamente su desalojo por razones de limpieza y por afectar negativamente a los comercios cercanos y no se llegó a ordenar, el pasado 10 de octubre llegó a relacionar a los acampados con organizaciones y colectivos terroristas: “Lo mejor de cada casa tenemos ahí”, ironizó durante un acto del PP. Asimismo, cargó contra Moncloa al culpar a Sánchez de intentar “hacer todas las trampas que pueda” en pleno periodo electoral, instando a la Delegación del Gobierno en Madrid entonces a aclarar si entre los participantes hay algún grupo con antecedentes terroristas.
Llegado el 12 de octubre, Día de la Hispanidad, buena parte de aquellos que acudieron al desfile militar, posteriormente, se desplazaron hasta Sol para increpar a los manifestantes, desde donde trascendieron imágenes de gente cantando el ‘Cara el Sol’, portando banderas anticonstitucionales y franquistas y haciendo el saludo fascista. Un hecho que le sirvió a Ayuso de comparativa para volver a cargar contra la protesta por la vivienda desde la Asamblea regional: “Dicen que los que fueron el otro día a la Puerta del Sol eran ultras, cuando ahí había de todo”, aseguró, reiterando que la plaza está “como las playas de Ceuta, llena de miseria, llena de basura”, acusando al tiempo a la izquierda política de volverse “extremadamente violenta”.
Ayuso ordena el cierre del Metro de Sol por "insalubridad" y choca con los sindicatos
El último de los señalamientos contra la acampada de Sol ha venido por acusaciones sobre higiene, cuando en redes sociales ha trascendido en más de una ocasión el estado de limpieza en el que se encuentra tanto la zona de las tiendas de campaña como las calles aledañas. “La actual ocupación de gran parte de la plaza de la Puerta del Sol podría afectar seriamente a las condiciones de seguridad y operatividad de la estación de Sol”, advirtió el consejero de Vivienda, Transportes e Infraestructura, Jorge Rodrigo, este martes.
La ejecución de esta premisa se llevó a cabo este viernes con el cierre de la estación de Metro de Sol por orden del Gobierno de Ayuso, la cual permanecerá así “hasta nueva orden” y con la intención de realizar “trabajos de limpieza urgentes” y haber detectado “problemas de salubridad”.
🔴 La presidenta @IdiazAyuso anuncia el cierre de la estación de @metro_madrid de Sol para acometer trabajos de limpieza y seguridad urgentes “por las condiciones de insalubridad” tras casi tres semanas de acampada ilegal. https://t.co/GOcjmxhl8P
— Comunidad de Madrid (@ComunidadMadrid) October 16, 2026
Almeida se ha sumado a ella precisando que no se acomete el cierre “por capricho”, cargando contra los acampados a su vez por “no respetar ninguna norma de convivencia y que harán sus necesidades fisiológicas allí donde consideren conveniente, ya sea sobre las rejillas de ventilación del Metro o en la calle”, culpó. Incluso a través de redes sociales se mofó de que algunos de los manifestantes se refresquen en la fuente central de la plaza.
¡Viva la ducha obrera! https://t.co/soSHnQCqZk
— José Luis Martínez-Almeida (@AlmeidaPP_) October 15, 2026
Frente a esta postura, lo cierto es que los sindicatos CCOO, UGT y Solidaridad Obrera remarcaron después que no han solicitado el cierre de la estación y no tenían “noticia” del anuncio de la presidenta madrileña: “Nos desvinculamos totalmente de esta decisión”.
Fruto de esta postura, también Renfe, encargado de Cercanías, mantuvieron el servicio activo en la línea de Sol al no haber detectado “estos problemas de salubridad ni ha habido ningún incidente relacionado con la acampada que tiene lugar en Sol, por lo que no encuentra ningún motivo para el cierre” y que no recibieron requerimiento algunos de las autoridades para proceder.
En la misma línea, el Sindicato de Inquilinas de Madrid, propulsor de la acampada en Sol, cargó contra Ayuso por tratar de “criminalizar” la protesta: “Si ella quiere cerrar el Metro, pues ahí está demostrando su maravillosa gestión de los recursos públicos. (...) Están intentando generar un caldo de cultivo porque está empezando a dar miedo que la sociedad nos estemos organizando”, defendió una de sus portavoces Valeria Racu.
Añadir ElPlural.com como fuente preferida de Google.
Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.
