Este lunes se conocía que entre los planes urbanísticos más próximos del Gobierno municipal de José Luis Martínez-Almeida estaba la demolición de un edificio histórico y emblemático ubicado en el corazón del barrio de Lavapiés, donde hasta su cierre en 2020 se encontraba también el restaurante senegalés Baobab, conocido en la zona por ser punto de encuentro de esta comunidad en la capital. Según los planes del consistorio, se pretendía echarlo abajo para construir un hotel cápsula cuya licencia fue concedida el pasado mes de febrero por Cibeles y que iba a suponer la demolición de uno de los fieles reflejos del siglo XVII en la ciudad.

Sin embargo, fruto de la presión ejercida por el PSOE en el Ayuntamiento, que en la mañana de este martes denunciaba ante la Fiscalía el proyecto del Ejecutivo municipal, el consistorio de Almeida ha paralizado de forma temporal el derribo de los edificios ubicados en el número 1 y 3 de la calle Cabestreros. Desde Usera, el regidor ha señalado que el edificio “no tiene protección urbanística en el Plan General”. “Sin embargo, como nosotros no tenemos ningún problema en repensar las decisiones si es necesario, lo que hemos hecho es hablar con la Comunidad de Madrid y para que desde la Dirección General de Patrimonio Histórico nos den su criterio”, ha añadido. Una decisión que ha llegado a última hora y que desde el PSOE en Madrid celebran, aunque lamentan que solo de esta forma el Ayuntamiento haya reculado.

Así, el concejal socialista en la Comisión municipal del ramo, Antonio Giraldo, quien ha presentado la denuncia ante la Fiscalía, aplaude esta paralización temporal de la demolición, algo que “iba a ser algo irreparable”, como es “una pérdida patrimonial, un daño patrimonial a dos edificios previos al siglo XVII de la villa de Madrid, de los Austrias”. No obstante, desde las filas socialistas en el Ayuntamiento lamentan que “para haber llegado a este punto”, hayan “tenido que llegar hasta las últimas instancias advirtiéndolo, denunciándolo, luego enviando una carta al delegado” y que, finalmente, hayan “tenido que acudir a la Fiscalía para poner estos hechos en conocimiento”. “Parece que solo así es como reacciona este Ayuntamiento”, subraya Giraldo en declaraciones a ElPlural.com.

Al hilo de ello, el concejal socialista insta a la Comunidad de Madrid a que “agilice los trámites”, así como que “incluya la protección de estos edificios como dos elementos únicos e irrepetibles de la historia de esta ciudad”. Entre otras cosas, Giraldo ha aprovechado también esta marcha atrás por parte del Ayuntamiento de Almeida para “abrir el debate de qué pasa con tantos edificios que están desprotegidos, que tienen valor patrimonial intrínseco y que el artículo 46 de la Constitución nos dice a los poderes públicos que tenemos la obligación de preservar, garantizar y dar a conocer nuestro patrimonio cultural, histórico, arquitectónico, etc”. “Esperemos que no tengamos que ver más casos como este en el futuro, esperemos que la paralización sea definitiva y que se proceda a la restauración en algún momento. En cualquier caso, seguiremos denunciado cualquier atentado contra el patrimonio de esta ciudad”, ha zanjado el concejal.

Asimismo, también por su cuenta de X (antes Twitter), Giraldo se ha hecho eco de la paralización de la demolición. “¡Queda suspendida temporalmente la demolición de Cabestreros 1 y 3, en Lavapiés! Muchísimas gracias a todos los que lo han hecho posible. Ojalá sea definitiva. En manos de la Comunidad de Madrid queda ahora. Seguiremos peleando por ello”, ha apuntado.

La denuncia del PSOE-M ante la Fiscalía 

Ante la decisión de demoler los dos edificios emblemáticos del barrio de Lavapiés, el PSOE de Madrid decidió denunciar la situación ante la Fiscalía. Ha sido el portavoz socialista de Urbanismo quien ha presentado el texto debido al “alto valor patrimonial” de las edificaciones. “Testigos del siglo XVII, su conservación ha sido ignorada por el Consistorio pese a las peticiones de paralización del grupo socialista”, detallaba.

Giraldo había enviado previamente una carta al delegado del Área de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad del Ayuntamiento, Borja Carabante, pidiéndole intervenir para evitar el derrumbe ante la “falta de actuación municipal”. Y es que el socialista ha mantenido que los poderes públicos están obligados constitucionalmente a proteger y poner en valor al patrimonio histórico y cultural, y ha dejado claro que el Ayuntamiento de Almeida sigue sin actuar. Ante ello, señaló que su grupo haría todo lo posible para preservar la historia de la ciudad.

Uno de los edificios albergó al emblemático restaurante senegalés Baobab, que se mantuvo abierto hasta 2020, cuando no resistió al paso de la pandemia del coronavirus. El edificio engloba un cúmulo de características arquitectónicas e históricas que comprometen al Ayuntamiento de Madrid y, sobre todo, por la iniciativa que se contempla tras el derribo: la construcción de un hotel cápsula con 260 camas, un aforo de 288 personas y 400 metros cuadrados cuya licencia fue concedida el pasado mes de febrero.

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