El Debate del Estado de la Región de la Asamblea de Madrid arrancó este jueves y tuvo su segunda jornada el viernes con muchos claroscuros y varias sensaciones predominantes al mismo tiempo. Quizá, las dos principales, que el asunto del ático que la Comunidad de Madrid compró con dinero público sigue de extrema actualidad, y que el PP de Madrid, con Isabel Díaz Ayuso a la cabeza, ha dado por comenzada la campaña electoral hacia las jornadas electorales, aún indeterminadas, de 2027.
Quedan ocho meses para las elecciones autonómicas, y la presidenta madrileña lo sabe. Este es el motivo por el que el discurso pronunciado por la líder del Partido Popular de Madrid no dejó puntada sin hilo: comenzó con un preámbulo de unos veinte minutos en el que el protagonista, como es habitual, fue el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. La baronesa fue, nuevamente, muy crítica con la gestión de la crisis de Ceuta, tildó de "invasores" a los migrantes que entraron a la ciudad autónoma, y señaló al jefe del Ejecutivo como "perro que sí tiene dueño", después de que éste afirmara en el Congreso que será un perro, pero no tiene amo, para contestar a Santiago Abascal.
La segunda diana del prólogo de Ayuso fue Mónica García. La ministra de Sanidad será la rival directa de Ayuso en las urnas como candidata de Más Madrid a presidir la comunidad. Como la intervención estaba leída en clave de campaña, la popular le dedicó un capítulo especial para decir que "fue a Ceuta a huir de los médicos" en huelga "para llamar xenófobos a los ceutíes", y que "las enfermedades que se están propagando desde la invasión" las causan "las condiciones de hacinamiento propiciadas ante la pasividad del Gobierno".
En total, la presidenta madrileña protagonizó un alegato de casi dos horas en el que dibujó una España al borde de la desaparición y de la crisis irreparable por culpa del PSOE y de Pedro Sánchez. A su juicio, España, por la acción de La Moncloa, tiene sus servicios públicos a punto de estallar por la regulación masiva, porque los recién llegados abusan de las subvenciones, porque los terroristas son liberados, porque la integridad territorial pende de un hilo y porque periodistas, jueces y fiscales son perseguidos por hacer su trabajo. Así se expresó la dirigente madrileña, haciendo un apocalíptico retrato de una nación al filo del colapso con el presidente del Gobierno en el centro de la culpa: Ayuso sostuvo que Sánchez está chantajeado por Marruecos debido a "intereses inconfesables" y es por eso que no se atreve a señalar a Rabat como responsable de lo ocurrido en Ceuta. Por si al Debate le faltaba carga política y electoral.
El grueso del discurso de Ayuso, ataques a diestro y siniestro aparte, lo han ocupado "las 100 medidas" que anunció. Así las empaquetó la Puerta del Sol, omitiendo que muchas ya se conocían, que algunas se corresponden con proyectos ya anunciados y que nunca han visto la luz, y que entre las que sí son novedades hay algunas promesas ambiguas sobre las que no dio detalles.
El ático y las risas de la oposición
El momento más esperado, no obstante, llegó aproximadamente a la media hora del arranque: tocaba hablar del ático. No lo mencionó directamente, pero justificó la compra del mismo de tres maneras distintas.
Antes de que la oposición dijera nada, elogió a su consejero de Presidencia, Miguel Ángel García Martín, el responsable último de Planifica Madrid, y a quien ella misma había señalado como la persona que debía dar explicaciones por la operación de 6,3 millones. A renglón seguido, dijo que su Gobierno ha puesto a la venta "varios inmuebles públicos como hemos hecho a lo largo de los años", en referencia clara al ático. La bancada de la oposición se rió.
📺 TV en DIRECTO | Ayuso presume de "poner a la venta varios inmuebles públicos" entre risas de la oposición para la reconstrucción de las zonas de Madrid afectadas por los incendios https://t.co/BWkwVhtOQj https://t.co/DYSLB4NUjC
— EL PAÍS (@el_pais) September 10, 2026
En tercer lugar, la dirigente madrileña jugó la carta de las dobles varas de medir al asegurar que a ella se le critica con asuntos que a otros no, y puso como ejemplo el palacete que el presidente catalán, Salvador Illa, pretendía comprar en Madrid. La presidenta empezó a describir tal inmueble recordando que costaba 33 millones, constaba de 1.200 metros cuadrados y seis plazas de garaje, y se quejó de que esto "no ha salido tanto en la prensa". Una búsqueda rápida en Google desmiente tal afirmación, ya que numerosos medios de comunicación se hicieron eco de una información que publicaba en primera instancia El País.
Nubes y claros
El Debate del Estado de la Región deja, así, poco margen para la equivocación: por un lado, Ayuso ha elegido mirar hacia La Moncloa para explicar buena parte de los problemas de Madrid y hacia 2027 para comenzar a pavimentar el relato de los próximos meses. Asuntos como la vivienda, los servicios públicos o la gestión autonómica siguen en el centro del debate, pero, mientras el Ejecutivo madrileño eleva el tono, el asunto que más directamente afecta a su propia gestión sigue sin desaparecer.
La venta anunciada, las explicaciones de Planifica Madrid y las comparaciones con otros dirigentes no resuelven las preguntas que han colocado la operación de 6,3 millones en las páginas de los periódicos. Y esa es, quizá, una de las claves: mientras Ayuso ha intentado convertir este acto en el primer capítulo de su campaña electoral, la oposición ha encontrado en el ático un recordatorio de que, antes de mirar a las urnas de 2027, la presidenta todavía tiene cuentas pendientes que explicar sobre su propia gestión.
Añadir ElPlural.com como fuente preferida de Google.
Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.