El próximo sábado, Madrid está llamada a la protesta por un caso concreto que, en realidad, podría tener de fondo algo más estructural: el trato que reciben los mayores de la Comunidad que se encuentran en residencias.
Marcelo Marko denunció la comida de los residentes en los geriátricos con una huelga de hambre que duró 25 días. Aguantó cerca de un mes a base de agua y tabaco, según declaró él mismo. Entretanto, tuvo una ligera oportunidad de hablar con el gerente de la Agencia Madrileña de Atención Social (AMAS), pero poco más, tal y como contaba en una ocasión anterior a ElPlural.com.
Hace unos días, la Autonomía le notificaba el traslado forzoso del centro en el que vive ahora, en Colmenar Viejo, a otro de Villaviciosa de Odón. Lo entiende como un “castigo” que, asevera a este medio de comunicación, van a tener que obligarle a cumplir. Para evitarlo, aún a sabiendas de lo complicado que es que la administración dé marcha atrás, ha pensado de todo, incluso “salirse del sistema” de residencias pese a no disponer de una alternativa habitacional clara.
Este sábado, hay convocada una protesta en la puerta de este espacio para intentar que la administración Sol dé marcha atrás en sus intenciones de trasladar a Marcelo. ElPlural.com ha querido hablar con él horas antes de la misma para saber cómo se siente y qué espera de esa jornada.
“Principalmente que se reúna bastante gente y que se dé publicidad a mi caso”, centra, con cierto aire de desánimo. “No creo que se consiga mucho, las administraciones pasan de todo. Ellos han tomado una determinación y no creo que se vuelvan atrás. Ojalá, pero soy bastante escéptico (…) En cualquier caso, ojalá que fuera así”.
"La Comunidad de Madrid está llegando a niveles muy exagerados"
Preguntado brevemente por algo que ya ha contado varias veces, su paso por la residencia, reconoce que de no ser por la alimentación, “estaba muy a gusto”. Asimismo, sobre si espera que la mañana del sábado sirva para poner de manifiesto la problemática a la que se enfrentan los mayores de residencias o poner más en valor otras luchas ya históricas como las de las personas que fallecieron durante el Covid por los calificados como protocolos de la vergüenza, dice lo siguiente.
“Mi tema es la comida, que es muy importante, pero ojalá”, emplaza. “En poco tiempo con esto han coincidido otros dos casos, el de una señora con alzhéimer que la quieren echar y su cuyo está intentando evitarlo, y el de otro señor con discapacidad física que puede correr la misma suerte”, ejemplifica con un trato que considera generalizado.
“Creo que la Comunidad de Madrid está llegando a niveles muy exagerados con la gente, con las represalias y los castigos”, refrenda, poniendo sobre la mesa que “a quien levanta la voz le siegan el cuello”. “A mí me trasladan, pero también me podrían haber echado”, lamenta.
Sábado 25, a las 12:00 horas
La protesta está convocada por la Unión Ciudadana para la Mejora de las Residencias (UCMR) y a ella espera que acudan también representantes de partidos políticos como Más Madrid o Podemos, lo mismo que organizaciones municipales.
Bajo el hastag #JusticiaParaMarcelo, la concentración está fechada a las 12:00 en la puerta de la residencia. La queja es contra los menús de este lugar donde, como en otros sitios, las personas internas pasan el día con comida de menos de 7 euros los cuatro pases, es decir, desayuno, comida, merienda y cena.
El patrón, que se repite en otras residencias tal y como llevan denunciado los agentes sociales y la oposición durante años, resulta en raciones incompletas o comida en mal estado. La Comunidad de Madrid siempre ha defendido que la comida es acorde a las necesidades de los mayores.
Traslado aplazado, pero en vigor
La Comunidad de Madrid notificó a Marcelo la salida del geriátrico por una “falta grave”, pero sin concretar la fecha. Su abogado recurrió la decisión de la región capital y esta semana le llegó una notificación de la directora del centro, sin membrete de la Comunidad de Madrid ni de la Consejería de Servicios Sociales, en la que se le notificaba que la expulsión se haría efectiva el pasado miércoles 22.
Sin embargo, al no tratarse de un documento oficial, se le ha vuelto a notificar que la salida se aplaza 15 días naturales, es decir hasta el 7 de mayo. Entretanto, no sabe dónde acudirá después. Explica que los precios de los alquileres están por las nubes ni dispone de vivienda propia.