Los colegios profesionales de Madrid llevan un tiempo resultando especialmente mediáticos. Como si de una escena de ‘Juego de Tronos’ se tratase, las guerras entre facciones están siendo el pan de cada día.
Seguramente el ejemplo más claro sea el del Colegio Profesional de Abogados (ICAM), donde Eugenio Ribón acapara todas las miradas con su perfil ‘ayusista’ mientras la entidad profesional se mantiene en entredicho por algunas de las actuaciones llevadas a cabo en pleno juicio al ex fiscal general del Estado, Álvaro García Ortiz.
También están denunciados intereses partidistas en el Colegio de Arquitectos (COAM), en el que el actual responsable del mismo en funciones, Sigfrido Herráez -presuntamente amigo del anterior- fue acusado de saltarse los estatutos de la institución y protagonizar una toma de posesión ‘fake’ que la Comisión de Recursos del centro ha terminado por anular.
A ellos hay que sumar el caso de los médicos, que abrió su temporada en diciembre de 2024, primero con la retirada de la vicepresidenta a ocho días de las votaciones y entre señalamientos por opacidad en las cuentas de la institución. Ahora, la disputa se centra en el Ilustre Colegio de Procuradores de Madrid (ICPM), que ha adelantado sus elecciones al próximo 26 de febrero, en medio de una nueva crisis originada en su propia directiva.
La cita estaba prevista para el mes de abril, pero al final tendrá lugar en dos semanas. El hecho de que se haya recortado tiempo viene motivado por el apoyo que le retiró la vicesecretaria de la Junta de Gobierno, Noel de Dorremochea a la vicedecana, Carmen Giménez, dimitiendo además de sus cargos. Las dos se presentan ahora para dirigir el espacio, lo mismo que Francisco Motalvo, otro miembro de la Junta saliente.
Entre los puntos que dinamitaron las relaciones se encuentran, por ejemplo, el aumento en el gasto de personal, que no fue bien recibido por todos. De hecho, terminó con Dorremochea retirando su apoyo a Giménez y presentando una candidatura propia.
Siempre hay dudas acerca de quién vota en este tipo de comicios. Es sencillo, quienes estén colegiados en Madrid, y podrán hacerlo tanto en la propia sede el día mismo como a través de correo certificado.
El Colegio de Médicos como base (pero hay otros conflictos abiertos)
Uno de los primeros colegios profesionales que sufrieron este bloqueo fue el de Médicos después de que el 17 de diciembre de 2024 el exgerente del hospital privado Fuensanta en Ciudad Lineal, Tomás Merina, ganara las elecciones y doblase en votos a Esther Rubio y Manuel Martínez-Sallés; sus dos contrincantes.
El órgano todavía dirigido por este último, que quedó en última posición, anunció que su Comisión de Recursos había anulado la candidatura de Merina cuando apenas quedaba una semana para la toma de posesión.
Desde entonces, el escenario guarda similitudes con el Colegio de Arquitectos. En este caso, el perdedor de los comicios siguió al frente de la entidad a pesar de que se habló de nuevos comicios y él mismo confirmó que no volvería a presentarse. En esta ocasión, el origen del conflicto se centra en que Merina, todavía constando como colegiado, lleva años jubilado.
Esto va en contra de los criterios que se exigen y que pasan porque el presidente del Icomem tiene que encontrarse “en ejercicio” de la profesión. Tanto el aludido como su equipo defendieron siempre que se trataba de una estrategia de Martínez-Sellés para permanecer en el cargo, considerando que estar retirado de los centros de salud no implica encontrarse fuera de la profesión.
A finales de diciembre, el Juzgado de Instrucción Número 5 de Madrid admitía a trámite una denuncia de Tomás Mertina contra los seis miembros de la Junta Directiva en funciones, incluido el presidente, acusándoles de un posible delito de prevaricación administrativa, lo que abrirá otra investigación que puede determinar el resultado final de la pugna.
Colegio de Arquitectos
La polémica en el Colegio de Arquitectos tiene que ver, sin embargo, con un asunto de plazos. Herráez se habría presentado, según la oposición del Colegio, más veces de las que marcan los estatutos. Además, lamentan sus relaciones con el PP, del que formó parte.
Las quejas, que han llegado a este periódico, chocan con la defensa de Herráez, que asegura que se presentó dentro de plazo y que sus relaciones con la formación conservadora entran en la normalidad.