El próximo 12 de agosto Galicia será noticia a nivel mundial por el eclipse de sol que se producirá ese día y cuya observación va a ser especialmente clara desde al región.
Se espera que por este acontecimiento miles de personas procedentes de toda España y de diferentes países se den cita en diversos punto de la costa gallega. Las previsiones apuntan a que la afluencia será muy destacada, de ahí que se estén llevando a cabo reuniones de coordinación entre entidades, organismos y administraciones.
La Costa da Morte será el epicentro de esa observación y la Xunta, consciente del atractivo de un fenómeno natural como este, ha puesto en marcha su maquinaria marquetiniana para promocionar como destino turístico la marca Starlight Costa da Morte.
Sin embargo, no todo son buenas noticias para el Gobierno que preside Alfonso Rueda y los responsables de las entidades y organismos que también celebran las previsiones del eclipse. La asociación Salvemos Cabana, cuyo objetivo fundamental es defender el “patrimonio natural y cultura da Costa da Morte y Galicia”, según explican en su página web, acaba de hacer pública la contradicción a la que se enfrenta el Ejecutivo autonómico.
En concreto, esta entidad acaba de denunciar la discordancia entre “el discurso institucional” de la Xunta, que “potencia entre otras la zona para la observación del eclipse de sol del 12 agosto” y las políticas en materia de energía eólica. El Gobierno de Alfonso Rueda fomenta y, a la vez, aboga por una “autorización continuada de proyectos eólicos”, cuya consecuencia fundamental es el incremento de “la contaminación lumínica y el impacto visual en la misma comarca”.
Para la asociación, la incoherencia “es evidente”. Apoyan su denuncia en lo que destaca la “literatura científica más reciente” que pone de relieve que “el balizado lumínico de los aerogeneradores son una fuente de contaminación luminosa en el paisaje nocturno, con capacidad para alterar valores estéticos, culturales y científicos del cielo estrellado”.
Así, otro estudio revela que “el brillo de estas luces puede superar al de Venus a varios kilómetros y al de la estrella más brillante del cielo nocturno, Sirio, a distancias aún mayores”.
Casi una treintena de parques eólicos
A lo anterior, Salvemos Cabanas también agrega el hecho de que el alcance del balizamiento nocturno de este tipo de infraestructuras no se limita al apartado estético, sino que “la contaminación luminosa puede alterar los ritmos circadianos de seres humanos y animales”. Esto puede interferir “en los ecosistemas”, lo que también dificulta “la observación astronómica tanto a nivel profesional como amateur”.
En muchas ocasiones se ha dicho y repetido que el de la Costa da Morte es uno de los 'mejores cielos' del mundo, por ello también citan “la experiencia cultural y recreativa del cielo estrellado”, convertido a día de hoy en un verdadero “patrimonio compartido de muchas comunidades rurales” de esta zona de Galicia.
“Esta preocupación no es sólo teórica”, ya que estudios elaborados en Galicia “sobre otros entornos costeros protegidos como las islas Cíes ya han subrayado que el control y seguimiento de la contaminación luminosa es clave para el bienestar ambiental y humano, y que los sellos Starlight exigen auditorías periódicas y medidas reales de protección del cielo nocturno que deben ir más allá de la mera promoción turística”, dicen desde la asociación Salvemos Cabana.
Por todo esto, defienden que no se convierta este área tan importante del litoral gallego en un mero “escaparate de astroturismo” mientras se apuesta por rodearlo de torres que “contaminan precisamente el recurso que se quiere promocionar”. Piden a la Xunta de Galicia que, si consideran que la comarca tiene un valor excepcional para la observación del cielo, actúe y proteja “manera significativa el paisaje nocturno, frenando la saturación eólica y aplicando una moratoria efectiva en las áreas sensibles”.
En la actualidad, según los datos de esta organización, casi un treintena de parques eólicos están operativos en la Costa da Morte compuestos por más de 450 aerogeneradores.