La Xunta de Galicia anunció esta semana la próxima ampliación de la autovía de la Costa da Morte. A esta carretera se sumarán casi 6 nuevos kilómetros de “alta capacidad libres de peajes”, tal y como resaltó el propio presidente, Alfonso Rueda.
Poner el acento en la gratuidad no es al azar y choca con el conflicto que mantiene el Ejecutivo autonómico con el Gobierno central y, en concreto, con el ministro de Transportes, Óscar Puente, en relación con la autopista de peaje AP-9 que atraviesa la región de norte a sur y sobre cuya competencia mantienen un conflicto ambas administraciones.
En este contexto Rueda afirmó que la ampliación para la AG 55 supone disponer de “infraestructuras más sostenibles, más seguras y más cómodas para los usuarios”, asegurando que se trata de un proyecto “largamente esperado, pero que hoy ya hemos publicado”, en referencia a la licitación de esos 5,8 kilómetros.
En total, la inversión prevista llegará a los 36,3 millones de euros y, como reconoció la Xunta, la ejecución presenta una “gran complejidad técnica, ya que incluyen la construcción de dos enlaces y la previsión de un tercero; tres viaductos; seis pasos superiores; tres pasos inferiores; y seis obras de drenaje”.
Alfonso Rueda aprovechó para recordar, tal vez con la vista puesta en la Moncloa, que a pesar de las dificultades que presenta esta prolongación y que “hacer infraestructuras nunca es sencillo” porque “implica un importante esfuerzo presupuestario”, la Xunta puede llevarlas a cabo puesto que es “otra de las ventajas de tener los Presupuestos en vigor”.
En este marco de la confrontación con el Ejecutivo de Pedro Sánchez, el presidente gallego recordó que, dentro del objetivo de ofrecer la mejor movilidad a los ciudadanos, se decidió congelar “un año más” los peajes de esta autovía A Coruña–Carballo (AG-55) y también de la del Val Miñor (AG-57).
Aunque el máximo dirigente de la Xunta presumió de este proyecto, las críticas prácticamente llegaron al poco de su presentación.
Un proyecto de hace... 15 años
La parlamentaria del PSdeG, Patricia Iglesias, lamentó que se haya utilizado toda la parafernalia por parte de la administración autonómica para presentar una ampliación que “solo contempla la construcción de un tramo de 5,5 kilómetros”. Del mismo modo, también puso en entredicho que el nuevo tramo “no vaya a ser una autovía, sino un corredor”, lo que significa que no contará con cuatro carriles (dos calzadas separadas).
Iglesias también recordó que “la ampliación de la autovía de la Costa da Morte es, en origen, un proyecto con sello netamente socialista”. En este sentido insistió en que fue impulsado durante el Gobierno bipartito presidido por Emilio Pérez Touriño de 2005 a 2009, año en el que ganó sus primeras elecciones con mayoría absoluta el hoy líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo.
Precisamente, el proyecto que los socialistas consideran la génesis del que acaba de presentar Alfonso Rueda contemplaba llevar la AG-55 hasta Berdoias, a más de 15 kilómetros del punto en el que finaliza a día de hoy. Con este se evitaba atravesar el núcleo urbano de Vimianzo. Fue Feijóo quien “decidió paralizarlo” cuando accedió ese año a la presidencia de la Xunta. De esta manera, la diputada del PSdeG puso el acento sobre “el largo retraso” que acumula la ejecución de una vía de comunicación vital para la comarca y que ya debería estar finalizada.
Los cálculos de Patricia Iglesias concluyen que las obras, “como mucho, estarán listas en 2028, qué casualidad, coincidiendo con las elecciones autonómicas”.
Aprovechó para criticar que “tras años de dejadez por parte de los Gobiernos de Feijóo y Rueda, además de continuas promesas incumplidas, la prolongación de la autovía hasta Berdoias tardará todavía más”. Por ello, adelantó que su formación seguirá exigiendo que se cumpla el proyecto inicial.
No dejó pasar la oportunidad Iglesias para referirse también a los peajes. Así reprochó al PP la “incoherencia” en relación a este apartado en Galicia. “Mientras que las autopistas estatales cuentan con bonificaciones de hasta el 75 % para usuarios habituales, las de titularidad autonómica ofrecen descuentos muy limitados”, indicó.
Además, agregó que, mientras el PP reclama “la transferencia y la gratuidad de la AP-9”, y que es competencia del Estado, en la autovía de la Costa da Morte, de titularidad autonómica, “sigue manteniendo unos peajes abusivos en el tramo Carballo-A Coruña”.