El antiguo Hotel Villamartín, en el municipio de Vilalba, va a ser una residencia para personas mayores con una capacidad para 161 plazas a las que se sumarán otras 40 para el centro de día. La semana pasada la alcaldesa de esta localidad, la socialista Marta Rouco, presentó el proyecto junto con los responsables de la empresa que explotará estas instalaciones.
Ahora, el Sindicato Labrego Galego-Comisións Labregas (SLG-CCLL) responde a la regidora y lo hace de manera contundente.
En la puesta de largo del proyecto, Rouco presumió de que esta residencia es una respuesta a una necesidad real que existe en la actualidad en la localidad lucense, mencionando además que se crearán alrededor de 150 puestos de trabajo, entre empleos directos e indirectos.
Sin embargo, para el Sindicato las afirmaciones de la alcaldesa, que también habló de una “demanda histórica de nuestros vecinos” son “falsas” e “interesadas”.
A juicio de sus responsables, la demanda de la ciudadanía “siempre ha sido un plan público de atención a las personas mayores y dependientes, no una residencia privada con plazas que seguramente rondarán los 2.000 o 3.000 euros al mes”.
Por ello, han avisado de que esta “no es la respuesta a una necesidad real”, debido a que, según sus cálculos, “el 90% de las familias no lo pueden pagar”.
“La situación demográfica de Vilalba y su comarca es una realidad que no admite espera”, han agregado, puesto que, a tenor de los datos del Instituto Nacional de Estadística, en la actualidad Vilalba tiene una población de 13.852 habitantes, y las proyecciones apuntan a que el peso de las personas mayores de 65 años no dejará de crecer en los próximos años. “En la actualidad es del 30%”.
A la vista de estas cifras, es evidente que la comarca da Terra Chá, donde se ubica Vilalba presenta una amenaza que no es futura sino “una realidad presente”. Por ello, según han concluido desde el Sindicato Labrego Galego, ahora mismo ya son muchas “las familias vilalbesas que necesitan una plaza en un centro de día o en una residencia, y cada día son más las que se encuentran con las puertas cerradas”.
“La Xunta de Galicia y el concello de Vilalba conocen estos números, pero actúan como si no los hubiera visto nadie”, se han lamentado.
En este punto, desde este colectivo han criticado de forma directa al Gobierno que preside Alfonso Rueda, al que acusa de “facilitar y promover el modelo privado”, cuando en realidad deberían garantizar “el derecho a una atención digna y accesible, abriendo la puerta a un negocio que excluye a la mayoría y prima el negocio sobre la calidad de los cuidados”.
Reclamación antigua
En materia de competencias en la materia, el Sindicato ha recordado que estas corresponden a la Xunta, por lo que desde el Ayuntamiento de Vilalba tiene “la obligación de exigir” y debería presentar “como se ha comprometido ante la administración autonómica, un Plan que responda a las verdaderas necesidades de los vecinos”.
Precisamente, en dicho plan, para el SLG tendrían que figurar como “prioridades inexcusables” la creación de un centro de día público, un carácter o modelo que también debería tener la residencia para mayores, “con plazas accesibles económicamente”. También debería disponer, en palabras de esta organización, de “la financiación suficiente del Servizo de Axuda no Fogar (SAF), para evitar el colapso de este servicio”.
No deja fuera de las críticas a la propia alcaldesa de Vilalba a quien le han pedido explicaciones por el dinero que deberá pagar un vecino por una de las plazas de esa nueva residencia, o si además recibirán o no una comida y unos cuidados de calidad.
Se da la circunstancia, como han recordado desde el Sindicato Labrego Galego, de que en 2021 este colectivo registró una propuesta dirigida al concello de Vilalba en la que se pedía que “liderase ante la Xunta de Galicia las exigencias para un plan integral de atención a las personas mayores y dependientes”, intándole además a que lo abriera a la participación de entidades vecinales interesadas.