El próximo domingo 8 de febrero, en torno a un millón de aragoneses están llamados a las urnas para decidir quién gestionará la Comunidad Autónoma durante los próximos cuatro años. Los partidos intentan apurar las opciones en el inicio de la última semana de campaña electoral, pero la dinámica no dista mucho de la fotografía nacional o de lo visto hace poco más de un mes en Extremadura: un PSOE a la baja que se ubica a mucha distancia de un PP incapaz de deshacerse de la dependencia de Vox.

El Partido Popular (PP), capitaneado Jorge Azcón, sería el claro vencedor de las elecciones. El actual presidente de Aragón mejoraría el porcentaje de voto obtenido, pero esto no evitaría que requiriese del apoyo de la extrema derecha para revalidar su Gobierno. Las dos últimas encuestas publicadas, Sigma Dos para El Mundo y 40 dB para El País y la Cadena Ser, otorgan al conservador un porcentaje de voto por encima del 37,5% y por debajo del 38%, más de tres puntos por encima de lo obtenido en las elecciones de 2023.

Esta estimación elevaría a Azcón a los 30 escaños, dos más que hace tres años y a cuatro de la absoluta, aunque la parte baja del intervalo dejaría al zaragozano igual que estaba. La diferencia, igual que en Extremadura, es que Vox crecerá fuertemente, según todos los sondeos, y su peso parlamentario podría llegar a duplicarse, lo que previsiblemente agrandará sus exigencias y podría abrirles las puertas del Ejecutivo autonómico. La ultraderecha se ubica en el entorno del 17%, que se traduciría en un máximo de 14 escaños y un mínimo de 11, lejos de los 7 actuales.

La alianza de derechas atraviesa un buen momento, una vez superadas las impostadas diferencias con las que el PP pretendía separarse de Vox, y podría sumar hasta 43 escaños, en el mejor de los casos. En el peor escenario desprendido por las encuestas, el tándem rozaría los 40, una suma de sobra suficiente para llegar de la mano al Gobierno aragonés. En la trinchera de enfrente, las formaciones progresistas sufrirían una dura derrota y tan solo algún partido minoritario podría obtener como máxima alegría el mantenimiento del anterior resultado.

Debacle del PSOE

El peor momento lo atraviesan los socialistas de Pilar Alegría, anterior portavoz del Gobierno nacional y ex ministra de Educación, FP y Deportes. El PSOE no alcanzaría el 25% ni en el mejor de los casos, pudiendo caer al 23% en el peor, y caería al peor de los resultados de su historia en Aragón. Sigma Dos y 40dB coinciden en hundir a los del puño y la rosa hasta los 17 escaños, que podrían llegar a ser 19, lo que se convertiría en el resultado más bajo en el territorio, que hasta ahora lo registran los 18 escaños obtenidos en 2015.

La tendencia no es positiva para el PSOE, que ve como a su izquierda no se consigue arañar nada de su voto perdido. La división golpea a los partidos socialdemócratas, si bien la unión tampoco parece que fuese a ser suficiente. Entre las fuerzas nacionales, la alianza de Izquierda Unida (IU) y Sumar superaría el 4% y se haría con entre 1 y 3 escaños, pudiendo mejorar el único sillón obtenido en 2023. Por su parte, Podemos apenas rozaría el 2% y se quedaría sin representación parlamentaria, perdiendo su actual asiento.

Las previsiones son algo mejores para los partidos nacidos y radicados en Aragón. La Chunta Aragonesista (CHA) se sitúa en la horquilla del 6,5%-7,5% y mejoraría su resultado en casi todos los escenarios sondeados, siendo su tope los 6 escaños. No obstante, en el peor de los casos se quedaría con los mismos tres asientos que reúne en la actualidad. Por su parte, Aragón Existe lucha por mantener los 3 diputados actuales. Las encuestas otorgan a la representación vaciada entre un 3% y un 4%, resultado que se traduciría en 2 o 3 escaños.

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