En la sesión de control celebrada este miércoles en el Parlament de Cataluña, el presidente de la Generalitat, Salvador Illa, ha decidido plantar cara a la extrema derecha. Ante las interpelaciones del secretario general y líder del grupo parlamentario de Vox, Ignacio Garriga, y la dirigente de Aliança Catalana, Sílvia Orriols, en las que una vez más han atacado a la inmigración, el jefe del Ejecutivo catalán ha acusado a ambos políticos de ultraderecha de ser “los representantes de Donald Trump en Cataluña”. “Ahora se pelearán por ver quién es más trumpista”, ha señalado.
Illa recrimina a Vox su intención de "convertir Cataluña en la sucursal de Trump"
En primer lugar, Illa ha contestado a Garriga, que en su intervención ha asegurado que por culpa de las políticas del Partido Socialista y del PP “el niqab forma parte del paisaje cotidiano de muchos barrios y ciudades”. Aparte de expresar dicha afirmación sin sustento en datos, el dirigente de Vox en Cataluña ha acusado al Govern de “utilizar un Ahmed honrado para blanquear a 400 Mohameds”. Una frase que el presidente del Parlament, Josep Rull, ha dado la opción a Garriga de retirar del diario de sesiones al considerarla “absolutamente inadecuada e improcedente”, aunque Garriga la ha querido mantener.
En respuesta, Illa ha apuntado que lo que Vox pretende es “convertir Cataluña en una sucursal de Donald Trump”. Asimismo, ha remarcado que ya se han podido comprobar los resultados de las políticas del presidente de Estados Unidos y ha subrayado que se ha visto “cómo se detiene a las personas a la salida de las iglesias, las escuelas o los puestos de trabajo” en referencia a las actuaciones del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) contra personas inmigrantes.
“Son los representantes de Trump en Cataluña y España y no se esconden”, le ha reprochado el jefe del Ejecutivo catalán al grupo parlamentario de Vox y sus diputados, sosteniendo que “callan cuando tienen que defender un modelo de vida europeo y catalán”. Además, les ha recriminado intentar constantemente “instigar discursos de odio”.
Frente al discurso xenófobo de Garriga, Illa ha defendido que en Cataluña “las personas que vienen con voluntad de tirar adelante el país tienen unos deberes y unos derechos” y que los cuerpos y fuerzas de seguridad catalanes distinguen “entre personas que cumplen la ley y personas que la incumplen”. “Las que la incumplen, vivan donde vivan, hablen la lengua que hablen y tengan la creencia que tengan, son tratadas de la misma forma: detenidas y puestas delante de la justicia”, ha declarado.
El presidente del Govern asegura a Orriols que nunca llegará a un acuerdo con alguien de extrema derecha como ella
Posteriormente, el jefe del Govern ha respondido a la interpelación de Orriols, que ha acusado al Ejecutivo catalán de, entre otras cosas, “regalar la renta mínima garantizada a quien acaba de entrar ilegalmente”, definiéndola como la gemela de Garriga y también representante de Trump en Cataluña en cuanto a sus ideas antiinmigratorias. “Ya tenemos a los gemelos”, ha indicado Illa.
De la misma manera, ante la crítica de Orriols por llegar a pactos con las formaciones a las que ella califica de extrema izquierda, Illa le ha asegurado que con un grupo con el que nunca acordará ninguna cuestión es con un partido de ultraderecha como el suyo. “Con quien no llegaré nunca a un acuerdo es con la extrema derecha, es decir, con usted”, ha manifestado.
Asimismo, el presidente de la Generalitat ha reivindicado que él cuenta con un proyecto a diez años vista y que consiste en “poner a las personas en el centro del servicio público”, al contrario que Orriols, a quien ha achacado contar con un programa que tiene fecha de caducidad, debido a que “pasa por recortar pensiones y privatizar la sanidad”. Igualmente, ha recriminado a la líder de Aliança Catalana, firme defensora de Israel y su primer ministro, Benjamín Netanyahu, “las barbaridades que ha dicho del genocidio en Palestina”. Una masacre que Orriols ha justificado en varias ocasiones.