Tras el escándalo Pujol, ahora está en tela de juicio la Asamblea Nacional Catalana, cuyas cuentas, correspondientes a 2013, relejan unos ingresos no declarados y sin justificar de 1,5 millones de euros, según se reconoce en las actas de las reuniones celebradas por el Secretariado Nacional, a las que ha tenido acceso ABC. El presunto fraude podría constituir un delito fiscal y los responsables de la tesorería, conscientes de ello, se esfuerzan en idear un sistema de encubrimiento de estos ingresos, según las citadas actas.

El negocio del independentismo
En las asambleas de la directiva se expusieron las irregularidades sobre la mesa y se valoraron distintas opciones para tratar de justificar los ingresos con el fin de ocultar el presunto delito a la Agencia Tributaria.

Las vías de ingreso de la Asamblea Nacional Catalana son las donaciones, aportaciones y venta de productos de merchandising independentista: bufandas, gorras, camisetas, bolígrafos y otros objetos vendidos para actos organizados por la ANC, como la Diada de 2013, el concierto de la libertad, entre otros. Los ingresos declarados por este último concepto, ese año, ascienden a 1,1 millones de euros.

En 2013, los ingresos declarados ascendieron a 3,5 millones
El primer año de existencia de la ANC, 2012, la organización declaró unos pocos de miles de euros en concepto de donaciones. En 2013, en medio de la agitación independentista liderada por Artur Mas de la mano de ERC, los ingresos en el mismo aparatado se elevaron a 1.700.000 euros. Ese ejercicio, los ingresos totales ascendieron a 3,5 millones, según los datos oficiales declarados por la ANC