El Govern de Cataluña ha anunciado este viernes los dos primeros casos de peste porcina africana (PPA) fuera del radio inicial de 6 kilómetros en el que se habían encontrado hasta el momento todos los contagios detectados del brote que afecta a la provincia de Barcelona desde el pasado mes de noviembre. Así lo ha dado a conocer el conseller de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación, Òscar Ordeig, que ha explicado que estos dos nuevos positivos localizados fuera de la zona cero forman parte de los nuevos 13 jabalíes infectados confirmados esta mañana.
En concreto, los dos casos, que escapan el perímetro inicial de 6 kilómetros alrededor de los primeros casos encontrados establecido como medida de seguridad para contener el foco, se han detectado en una urbanización de Molins de Rei (Barcelona). Por esta razón, tanto este municipio como El Papiol, colindante, ha sido incluidos en la zona de alto riesgo por la PPA, que ahora ya suma 14 localidades.
El foco se mantiene en el radio de 20 kilómetros
Según Ordeig, a pesar de haber salido del primer perímetro, estos contagios se han registrado dentro del segundo radio de 20 kilómetros y, por lo tanto, no conllevan la necesidad de establecer un nuevo perímetro de control. Además, el conseller ha asegurado que ninguno de los trece nuevos casos afecta a granjas, en las que todavía no se ha detectado ningún positivo de PPA.
Los equipos que trabajan en el terreno continuarán ahora con la misma estrategia de contención que han llevado a cabo hasta el momento, como ha señalado Ordeig. El conseller ha señalado que una de las prioridades es evitar que el brote se desplace hacia el norte, un objetivo que están cumpliendo.
Sin embargo, el conseller ha detallado que a causa de los nuevos casos detectados se reforzará el dispositivo de contención del foco con un incremento de las vallas en las carreteras N-2 y B-23. “Vamos a realizar algunos vallados extraordinarios para evitar que los jabalíes se vayan y que crucen”, ha declarado.
Cataluña ya suma 155 casos del primer brote de PPA desde 1994
Con los 16 casos confirmados este viernes, Cataluña ya suma un total de 155 contagios del nuevo brote de peste porcina africana. Los dos primeros positivos fueron localizados el pasado 26 de noviembre en el parque de Collserola, más concretamente en la entidad municipal de Bellaterra (Barcelona), siendo los primeros que se registraban en España desde el año 1994. La PPA se trata de una enfermedad que tan solo afecta a los animales de la familia Suidae, la de los cerdos y los jabalíes, para los cuales es altamente contagiosa y tiene una tasa de mortalidad que puede alcanzar el 100%.
Debido a la aparición de los nuevos casos, se activó de forma inmediata el Plan de Contingencia y, en un primer momento, se tuvieron que bloquear de forma temporal todas las exportaciones de carne porcina de Cataluña a países de fuera de la Unión Europea (UE). Justamente, los productos porcinos suponen un 19,3% del total de alimentos y bebidas que la comunidad autónoma vende a otros países.
La evolución del foco de contagio hizo que dos semanas más tarde el Govern tuviera que declarar la emergencia por la PPA con la finalidad de agilizar todas las actuaciones necesarias para poder frenar, prevenir y paliar los efectos y contagios de esta enfermedad. Esta medida hacía posible tramitar todos los contratos de servicios, suministros y obras de forma urgente.
Descartada la posibilidad de que el virus saliera del laboratorio Irta-CReSA
El brote de peste porcina africana apareció muy cerca del Centro de Investigación en Sanidad Animal (Irta-CReSA), el cual también está localizado en Bellaterra y, justamente, investigaba la PPA. Por este motivo, desde un inicio se teorizó con la posibilidad de que el virus hubiera salido de dicho laboratorio y, ante la posibilidad, se encargó un informe a un comité científico designado por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación.
Los resultados de este informe se han conocido esta misma semana y han descartado la opción de que el origen del brote se encontrara en el laboratorio Irta-Cresa. Según el documento, el virus podría haber sido introducido desde otro país mediante actividades humanas, como, por ejemplo, a través de carne porcina contaminada o de otros productos alimentarios infectados.