Ha pasado año y medio desde que una comida entra la líder del PP catalán, Alicia Sánchez Camacho, y la ex novia de Jordi Pujol Ferrusola, Victoria Álvarez, en el restaurante barcelonés 'La Camarga' se convirtiera en noticia y en escándalo. La comida fue grabada por la agencia de detectives 'Método 3' que ha acabado cerrada y en los tribunales y la grabación provocó, además de un escándalo, problemas internos en el PP y en el PSC. La agencia de detectives afirmó que la orden de grabar la comida partió del entorno de Camacho y que la líder del PP catalán contactó con la agencia a través de Pepe Zaragoza,  poderoso dirigente del PSC al que Rubalcaba obligó a dimitir. Camacho consiguió que se prohibiera la difusión de la grabación, pero circuló por las redacciones de todos los medios de comunicación y por internet. Ahora será una obra de teatro.

'Camargate'
El próximo 11 de marzo está previsto que se estrene la obra de teatro 'Camargate' en el teatro Tantarantana, según informa elconfidencial.com. Responsables de la compañía teatral TeatrodeCerca ha declarado a este medio que a partir de la grabación real de la comida que tuvo lugar el 7 de julio de 2010 "se teatralizan otros documentos reales que muestran, de manera esperpéntica y cómica, cómo funciona la corrupción, nuestra política y nuestros pasillos". La conversación entre las dos mujeres ha sido motivo de cotilleos y chanzas en Cataluña desde que se produjo, porque a lo largo de las más de dos horas que duró la comida las dos mujeres hablan de sexo y de su vida privada, además de corrupción.

Los Pujol exhiben la grabación
El pasado lunes 23 de febrero, Jordi Pujol Ferrusola, el hijo de Pujol encargado de velar y mover la fortuna familiar, comparecía en el Parlamento de Cataluña y en mitad de su comparecencia exhibió un CD que puso a disposición de la comisión de investigación parlamentaria sobre fraude y evasión fiscal. Explica que contiene la conversación íntegra de La Carmarga, incluido un fragmento de la conversación que se borró antes de difundirla. La familia Pujol quiere utilizar la polémica conversación como arma defensiva y la grabación será examinada por la Comisión de Materias Reservadas del Parlament.