Las encuestas son uno de los condicionantes fundamentales en la política. No solo pueden llevar a cambios de discurso en años electorales, sino, incluso, pueden provocar una convocatoria de elecciones según la lectura que haga de ellas el equipo que se encuentre al frente del ejecutivo de cualquier gobierno. Estas tomas de pulso a la sociedad gozan de gran influencia, aunque en las calles sea muy común oír aquello de que "no hay que creérselas". Gocen de mayor o menor confianza, la realidad es que juegan un papel fundamental en las estrategias que siguen o diseñan los partidos políticos.
Desde el pasado mes de diciembre, han sido tres los comicios electorales que se han celebrado en comunidades autónomas de España. Abrió la escena Extremadura, a la cual siguió Aragón para dirigirse, en este último fin de semana, a Castilla y León. Ahora viene, en teoría, un balón de oxígeno para las formaciones políticas, ya que, a no ser que otra región española adelante la apertura de urnas, hasta junio no se celebrarán las elecciones andaluzas. Unos meses en los que repasar los posicionamientos adquiridos y si estos han sido fructíferos o no, ya que, la mayoría de partidos, salvo Vox, siguen sin obtener los resultados que desearan.
No obstante, es probable que ese período de análisis y reflexión no sea tan tranquilo como aparenta, pues quedan por delante importantes retos como son para el PP y los de Abascal alcanzar los acuerdos que permitan formar gobiernos en estas comunidades autónomas. Un tiempo que, en este sentido, se presume intenso no solo para estas formaciones, sino también para la oposición, que buscará condicionar estas negociaciones.
Volviendo a Castilla y León, las urnas han dejado en esta región renglones subrayados. Por un lado, el PP se mantiene sólido, pero no se desliga de Vox, a quien seguirá necesitando de manera innegable. Por otro, el PSOE coge un poco de aire, pero sigue quedando lejos de la derecha. En lo referido a los de Abascal, la euforia de las elecciones de Extremadura y Aragón cae, ya que, aunque no pierden procuradores, tampoco los ganan. Por último, la izquierda a la izquierda del PSOE sufre un duro golpe de atención que no es sino otro aviso más para unir fuerzas y dejar de concurrir por separado a las elecciones.
En relación a estos últimos, las encuestas lo venían avisando: no iban a obtener escaños. Quedaban fuera en los sondeos realizados por GAD3 o 40db. Las encuestadoras estaban, como puede observarse, una vez más presentes en unos comicios electorales. Sus previsiones tras tomar el pulso a la sociedad volvían a ser de guía para entender el futuro cercano.
Sobre lo que los resultados finales han reflejado finalmente, el corresponsal europeo de Clarín, Idafe Martín Pérez, subrayaba que el CIS ha sido la que más cercanía ha tenido con lo marcado finalmente por las urnas. Haciendo un repaso a los escaños de los tres principales partidos (PP con 33, PSOE con 30 y Vox con 14), el periodista señalaba que tanto GAD3 como 40db se han equivocado por dos o más escaños en, al menos, dos de las formaciones políticas más representadas. No solo eso, sino que una de ellas ha fallado en las tres previsiones. Por su parte, apuntaba que el CIS solo ha tenido un margen de error de solo un procurador en dos de los partidos y que el tercero lo ha acertado.