El temporal no ha remitido, los dispositivos de emergencia continúan desplegados en distintos puntos de la comunidad autónoma y todavía no se ha hecho un balance oficial de daños. En este contexto, el presidente del Partido Popular de Castilla-La Mancha, Paco Núñez, ha anunciado el registro en las Cortes regionales de una iniciativa para exigir al Gobierno de Emiliano García-Page la activación urgente del fondo de contingencia y del fondo de imprevistos recogidos en el presupuesto vigente, con una dotación conjunta de 36 millones de euros.
Núñez ha realizado estas declaraciones durante una visita a una empresa de Arenas de San Juan (Ciudad Real), donde ha asegurado que toda la región ha sufrido las consecuencias de un temporal que ha dejado daños en viviendas, explotaciones agrarias, caminos rurales y espacios públicos. Ha citado especialmente municipios de Albacete, Talavera de la Reina y distintos puntos de Cuenca y Ciudad Real. Sin embargo, a día de hoy no existe una cifra consolidada de pérdidas económicas ni un informe técnico global que permita cuantificar con precisión el alcance real de los desperfectos.
El dirigente popular ha detallado que el fondo de contingencia cuenta con 5 millones de euros y el fondo de imprevistos con 31 millones, y ha defendido que pueden activarse de manera inmediata porque están contemplados en el presupuesto en vigor. Según ha afirmado, no hace falta esperar ni un minuto más porque son recursos que ya existen y que deben ponerse al servicio de familias, pymes, agricultores, ganaderos y ayuntamientos afectados.
La petición llega en un momento en el que el operativo de emergencia ha seguido activo en zonas como el entorno del río Bullaque o en municipios que han sufrido desbordamientos recientes, y cuando las previsiones meteorológicas aún han obligado a mantener la vigilancia ante posibles nuevas crecidas. De hecho, distintas administraciones han señalado que la prioridad inmediata ha sido garantizar la seguridad de las personas y contener los efectos del agua antes de abordar una evaluación económica exhaustiva.
Pese a ello, Núñez no solo ha reclamado la activación de los 36 millones, sino que ha planteado que, si resultaran insuficientes, el Ejecutivo regional impulse una modificación presupuestaria extraordinaria para cubrir la totalidad de los daños. El planteamiento ha introducido ya una cifra concreta en el debate público cuando todavía no se han cerrado los partes municipales ni los informes técnicos que deben sustentar cualquier decisión económica.