Castilla-La Mancha da un paso más hacia una sociedad más inclusiva con la puesta en marcha de la Estrategia Regional de Igualdad, Inclusión y Participación del Pueblo Gitano 2026-2030, un plan con el que el Gobierno autonómico busca avanzar en la integración real de este colectivo y garantizar su participación efectiva en la vida social, económica y pública. El anuncio coincide con la celebración del Día Internacional del Pueblo Gitano, una jornada marcada por la reivindicación de derechos y la lucha contra la discriminación.

La consejera portavoz, Esther Padilla, ha destacado que este documento supone “un paso importante en el modelo de sociedad que queremos para nuestra región: una sociedad inclusiva, en la que no contemplamos que ninguna parte de la sociedad, ningún sector y ningún ciudadano o ciudadana quede al margen”.

En Castilla-La Mancha, la población gitana se estima en unas 40.000 personas, un colectivo que, pese a los avances de las últimas décadas, continúa enfrentándose a situaciones de desigualdad. “No hay proyecto común posible si deja fuera a una parte de su gente”, ha subrayado Padilla, quien ha incidido en que la pobreza y la discriminación que aún sufre este colectivo “no son compatibles con la región que defendemos”.

Un plan con enfoque integral

La estrategia se enmarca dentro de la II Estrategia contra la pobreza y la desigualdad social de Castilla-La Mancha, que cuenta con una previsión presupuestaria superior a 6,6 millones de euros para el periodo 2026-2030. Según ha explicado la portavoz, el objetivo es garantizar la inclusión real del pueblo gitano como ciudadanos de pleno derecho, facilitando su acceso a oportunidades en ámbitos clave como la educación, el empleo o la participación social.

“Ponemos el foco donde están los problemas reales: en todo aquello que determina las oportunidades de una persona”, ha afirmado Padilla. En este sentido, el plan aborda retos como mejorar la escolarización en todas las etapas educativas, reducir el abandono escolar, disminuir la pobreza, aumentar la empleabilidad y mejorar las condiciones de vivienda y salud.

La estrategia contempla 42 objetivos y 103 medidas, articuladas desde un enfoque transversal que implica a distintas consejerías y al conjunto de la acción de Gobierno. Entre las actuaciones previstas se incluye la intervención en barrios concretos para combatir la segregación, programas de mediación educativa que impliquen también a las familias, y el impulso de empleo estable y de calidad.

El tercer sector, pieza esencial para la inclusión

Uno de los pilares del plan será la colaboración con el tercer sector y con el propio movimiento asociativo gitano, algo que la portavoz ha considerado clave para garantizar su eficacia. “No se pueden hacer políticas eficaces sin contar con quienes viven esa realidad cada día, con quienes la conocen en primera persona”, ha señalado Padilla.

En esta línea, el Ejecutivo regional apuesta por combinar el conocimiento técnico con la experiencia directa de las entidades sociales, evitando que las políticas públicas se diseñen “únicamente desde un despacho”. Esta cooperación permitirá adaptar mejor las medidas a las necesidades reales del colectivo y mejorar su impacto sobre el terreno.

Además, el Gobierno de Castilla-La Mancha ha previsto un sistema de evaluación continua para medir los resultados de la estrategia. “Vamos a analizar su impacto para introducir las correcciones necesarias y mejorar tanto su ejecución como sus resultados”, ha explicado la portavoz, subrayando la importancia de garantizar la eficacia de las políticas públicas.

La estrategia regional se alinea con el marco europeo para la igualdad, inclusión y participación de la población gitana 2021-2030, así como con la estrategia nacional en este ámbito. Este enfoque permite coordinar las políticas autonómicas con los objetivos marcados a nivel estatal y comunitario, reforzando su coherencia y alcance.

Padilla ha insistido en que el Gobierno regional mantiene un compromiso firme con la lucha contra la desigualdad. “Ya saben que el Gobierno de García-Page no mira hacia otro lado cuando se trata de desigualdad”, ha afirmado, reivindicando el papel de las instituciones públicas en la construcción de una sociedad más justa.