El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha reclamado al Gobierno de España la presentación del proyecto de Presupuestos Generales del Estado (PGE), subrayando que no solo se trata de una obligación legal, sino de una necesidad política y económica para dotar de estabilidad al conjunto del país. “Presentar presupuestos es una obligación”, ha señalado, advirtiendo de que España lleva “muchos años sin cuentas” en distintos niveles administrativos y que “sí importa, y mucho”.

Durante una rueda de prensa celebrada en el Palacio de Fuensalida con motivo de la presentación de la Agenda de Acción por la Vivienda 2026-2030, el dirigente autonómico ha insistido en que la ausencia de un proyecto presupuestario bloquea la capacidad de planificación de las administraciones y dificulta cualquier debate estructural, especialmente en materia de financiación autonómica.

“En la coyuntura actual es imposible hablar de financiación autonómica si no hay encima de la mesa un proyecto de presupuestos”, ha afirmado. A su juicio, resulta “incoherente y absurdo” abordar este debate sin una base económica clara que permita proyectar ingresos y gastos a medio y largo plazo. “La única manera de poder hablar de un escenario de financiación autonómica es hacer una proyección de ingresos”, ha explicado, añadiendo que, sin previsiones para el presente ejercicio, resulta aún más complicado anticipar el escenario de los próximos años.

Bloqueo institucional y falta de certidumbre

García-Page ha advertido de que la falta de presupuestos genera un “bloqueo” en la gestión diaria de las administraciones públicas. “Puertas adentro recibimos todos los días multitud de bloqueos porque esto no puede salir adelante si no hay presupuestos”, ha señalado, evidenciando las dificultades operativas que conlleva esta situación.

En este contexto, ha defendido la necesidad de que el Gobierno central cumpla con su responsabilidad y presente cuanto antes las cuentas públicas. “Necesitamos certidumbres”, ha insistido, alineándose con la idea de que la estabilidad presupuestaria es clave para garantizar el funcionamiento de los servicios públicos y la planificación económica.

En esa misma línea, ha apuntado que, si la anterior ministra de Hacienda, María Jesús Montero, dejó el proyecto de Presupuestos ya elaborado antes de su salida del cargo, “debería estar en condiciones de ser tramitado por el Gobierno”, cuestionando así el retraso en su presentación.

El presidente castellanomanchego también ha cuestionado la falta de coherencia en el debate político nacional, criticando que se aborden cuestiones como la financiación autonómica sin haber resuelto previamente el marco presupuestario. En este sentido, ha deslizado una crítica al tratamiento diferencial de determinadas negociaciones políticas. “Se puede discutir de financiación autonómica, pero no de presupuestos, mientras algunos plantean sus propias exigencias”.

Propuesta de Conferencia de Presidentes y el reto del fin de los fondos europeos

Ante esta situación, García-Page no ha descartado impulsar una nueva Conferencia de Presidentes como foro para abordar de manera conjunta tanto los presupuestos como la financiación autonómica. “Vamos a plantear que se presenten presupuestos y no descarto la posibilidad de reclamar una nueva Conferencia de Presidentes”, ha indicado.

Este encuentro, según ha planteado, debería servir también para analizar el futuro de los fondos europeos y su impacto en las economías regionales. El dirigente socialista ha expresado su deseo de que prosperen las negociaciones en el seno de la Comisión Europea para la aprobación de un nuevo paquete de ayudas.

Uno de los principales focos de preocupación para García-Page es el escenario que se abrirá cuando desaparezcan los actuales fondos europeos. “Hoy se están pintando en el presupuesto del Estado miles de millones de ingresos que van a desaparecer”, ha advertido, alertando del riesgo que esto supone para la sostenibilidad de determinadas políticas públicas.

En este sentido, ha defendido la necesidad de que la Unión Europea mantenga pilares clave como los fondos de cohesión y la Política Agraria Común (PAC), al tiempo que ha pedido que, si se incrementa el gasto en seguridad y defensa, se haga mediante partidas adicionales y no a costa de estas políticas. “Si se busca más dinero para seguridad, que sea con presupuestos aparte, no a costa de la cohesión interna”, ha subrayado.