El Gobierno de Castilla-La Mancha ha cuestionado el paquete de rebaja fiscal presentado en Albacete por el presidente del Partido Popular regional, Paco Núñez, un plan que el dirigente popular plantea aplicar si llega al Ejecutivo autonómico y que, según sus estimaciones, supondría en torno a 400 millones de euros menos de recaudación anual para la comunidad autónoma

La propuesta incluye una reforma amplia del sistema tributario autonómico con medidas como la reducción del tramo autonómico del IRPF, la deflactación de los tramos, nuevas deducciones fiscales para familias, jóvenes y pymes, así como bonificaciones en impuestos como Sucesiones y Donaciones, rebajas en Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados, la supresión del canon del agua y la eliminación del impuesto de Patrimonio. 

Desde el Ejecutivo de Emiliano García-Page, sin embargo, se cuestiona el alcance de estas medidas y, sobre todo, su encaje presupuestario. El Gobierno regional critica que el líder popular no haya concretado qué partidas del presupuesto autonómico se verían afectadas para compensar esa reducción de ingresos ni cómo se garantizaría el mantenimiento de los servicios públicos con una merma de esa magnitud.

En este sentido, el Gobierno de Castilla-La Mancha ha vuelto a poner en duda las promesas fiscales del Partido Popular, al que acusa de mantener un discurso “contradictorio” entre lo que defiende en campaña electoral y lo que, según sostiene el Ejecutivo autonómico, vota en las instituciones cuando tiene ocasión de hacerlo efectivo. La consejera portavoz del Gobierno regional, Esther Padilla, ha insistido en que esta incoherencia se reproduce de forma sistemática tanto cuando el PP gobierna como cuando se encuentra en la oposición.

Padilla ha resumido así su crítica, afirmando que “en cuanto a la propuesta en materia fiscal del PP, ya sabemos cómo actúa: en campaña dice que baja los impuestos y cuando gobierna hace lo contrario”, y ha defendido que el comportamiento del principal partido de la oposición en Castilla-La Mancha no cambia cuando tiene la oportunidad de pronunciarse sobre medidas concretas en las Cortes regionales.

“Cuando estando en la oposición tiene la oportunidad de votar a favor de deducciones fiscales para las familias, de votar a favor de rebajas de impuestos o de apoyar la congelación de la política fiscal como la que tenemos en Castilla-La Mancha desde que el presidente Page empezó a gobernar en la región, siempre se han opuesto”, ha afirmado la portavoz del Ejecutivo autonómico, subrayando que, a su juicio, existe una línea constante de rechazo a este tipo de iniciativas.

Rechazo a la Ley de Acompañamiento

En ese contexto, la consejera portavoz ha puesto el foco en la reciente Ley de Acompañamiento aprobada en Castilla-La Mancha, en la que, según ha recordado, se incorporaban “multitud de deducciones fiscales que beneficiaban a cientos de miles de contribuyentes en la región”. Sin embargo, ha asegurado que el PP rechazó dicha norma.

“Lo hemos visto recientemente con la Ley de Acompañamiento, donde se recogía un paquete importante de deducciones fiscales que beneficiaban a numerosos contribuyentes, y el PP votó en contra”, ha señalado Padilla, insistiendo en que ese posicionamiento contradice, a su juicio, el discurso público de los populares en materia impositiva.

El Gobierno regional sostiene que estas medidas forman parte de una estrategia estable de reducción de la presión fiscal sobre determinados colectivos, especialmente familias y rentas medias, dentro del marco de la política fiscal aplicada desde la llegada de Page al Ejecutivo autonómico.

“Campaña permanente” y propuestas sin concreción

Padilla también ha cuestionado lo que ha definido como una “campaña permanente” del Partido Popular en materia fiscal, en la que, según ha dicho, se lanzan propuestas de rebajas de impuestos sin detallar su impacto real ni las consecuencias sobre los servicios públicos.

“Ahora, como están en campaña permanente, pueden presentar rebajas de impuestos sin estudiar, sin decir qué van a dejar de hacer con esas bajadas fiscales que proponen”, ha afirmado la consejera portavoz, que ha insistido en la necesidad de explicar cómo se financiarían este tipo de medidas.

En este sentido, ha advertido de que las propuestas del PP, tal y como las describe el Gobierno regional, no suelen ir acompañadas de un análisis detallado sobre su impacto presupuestario. “Cuando se produce una rebaja de impuestos importante, nunca dicen qué dejarían de hacer o qué servicios públicos dejarían de financiar”, ha subrayado.

Según Padilla, este tipo de planteamientos terminan teniendo un efecto desigual sobre la ciudadanía. “Siempre acaban beneficiando más a quienes más tienen, en lugar de hacerlo al revés y reforzar la equidad del sistema fiscal”, ha añadido, en referencia a lo que considera un enfoque regresivo de la política tributaria del PP.

Votaciones en contra de deducciones fiscales

Más allá del debate político, la portavoz del Gobierno de Castilla-La Mancha ha querido poner el acento en las votaciones concretas del PP en las Cortes regionales, especialmente en lo relativo a las deducciones fiscales destinadas a familias y contribuyentes.

“Más allá de los discursos, lo importante es lo que se vota. Y cuando se ha votado la congelación de la política fiscal o la aprobación de deducciones para las familias de la región, el PP ha votado en contra”, ha reiterado Padilla.

El Ejecutivo autonómico considera que esta posición refleja una falta de coherencia entre el discurso nacional del Partido Popular sobre la bajada de impuestos y su actuación real en comunidades autónomas donde tiene representación parlamentaria pero no gobierna.