Paco Núñez ha vuelto a convertir el agua en terreno abonado para la exageración política. El presidente del Partido Popular de Castilla-La Mancha ha acusado al PSOE de Emiliano García-Page y a los socialistas europeos de querer "dejar sin agua" a los agricultores por defender la aplicación de la Directiva Marco del Agua, una afirmación que choca con los hechos más recientes y con la propia documentación que la eurodiputada castellanomanchega Cristina Maestre ha difundido para responderle.
El problema para Núñez es que su relato se tambalea con una simple comprobación. García-Page ya ha defendido en Bruselas una moratoria de la Directiva Marco del Agua, precisamente para acompasar su aplicación a la realidad del campo castellanomanchego y evitar un impacto brusco sobre miles de agricultores. El propio Gobierno de Castilla-La Mancha comunicó a comienzos de marzo que el presidente regional trasladaría esa posición ante el Comité Europeo de las Regiones, con el objetivo de prorrogar la estrategia vigente mientras se alcanza un mayor consenso europeo.
Aun así, Núñez ha sostenido durante el Foro Permanente por la Defensa del Agua del PP, celebrado en Alcázar de San Juan, que "se acaba de demostrar que Page y el PSOE quieren dejar sin agua a los agricultores de Castilla-La Mancha". El dirigente popular ha asegurado que varios eurodiputados socialistas, entre ellos Cristina Maestre, habrían enviado una carta a la Comisión Europea rechazando revisar la Directiva Marco del Agua y ampliar los plazos más allá de 2027. Desde el PSOE han negado esa interpretación y han acusado al líder regional del PP de mentir sobre el contenido de la iniciativa.
Maestre ha respondido directamente a Núñez a través de las redes sociales con un mensaje contundente. "No mientas", ha escrito la eurodiputada, que ha defendido que lleva tiempo pidiendo a la Comisión Europea que tenga en cuenta la "extrema necesidad de acceso al agua" que tiene Castilla-La Mancha. En su réplica, ha contrapuesto esa posición con el silencio del PP cuando, según ha denunciado, su partido "bendice el expolio del Tajo", y ha recordado también la situación del Alto Guadiana.
@paconunez_ NO MIENTAS.
— Cristina Maestre 🇪🇺 (@crismaestre) May 14, 2026
Hace tiempo que vengo pidiendo a la Comisión Europea que tenga en cuenta la extrema necesidad de acceso al agua que tiene Castilla-La Mancha.
Mientras tú callas cuando el @ppopular bendice el expolio del Tajo, yo reivindico a la Comisaria de Agua amparo👇🏼
La eurodiputada ha acompañado su respuesta con una contestación de la comisaria europea de Medio Ambiente, Resiliencia Hídrica y Economía Circular Competitiva, Jessika Roswall, fechada el 7 de enero de 2026. En ese escrito, la Comisión Europea reconoce la preocupación por la escasez de agua, especialmente en las regiones más afectadas, y recuerda que la Directiva Marco del Agua busca equilibrar la protección medioambiental con las necesidades socioeconómicas. La respuesta europea no habla de dejar sin agua al campo, sino de respetar los caudales ecológicos como condición para alcanzar el buen estado de las masas de agua, salvo que se apliquen excepciones bajo condiciones estrictas.
El texto remitido por Bruselas introduce, además, un matiz que desmonta la caricatura del PP. La Comisión reconoce que un suministro de agua "estable y seguro" es fundamental para preparar al sector agroalimentario de cara al futuro, al tiempo que subraya que el acceso a un agua limpia y asequible es un derecho humano. También plantea la necesidad de frenar la demanda y las extracciones excesivas, mejorar la eficiencia hídrica, impulsar la reutilización y apostar por soluciones como la desalinización en las regiones más afectadas. Es decir, Bruselas no reduce el debate a un cierre automático de pozos, sino que lo sitúa en una estrategia más amplia de resiliencia hídrica.
El agua como arma política
La acusación de Núñez resulta especialmente llamativa porque el propio PP castellanomanchego ha utilizado durante años el agua como arma contra Page, aunque el conflicto del Alto Guadiana arrastra una larga historia que también alcanza a los gobiernos del Partido Popular. El Plan Especial del Alto Guadiana, aprobado en 2008, nació para afrontar la sobreexplotación de acuíferos y permitir la regularización de determinadas extracciones, especialmente vinculadas a cultivos leñosos y explotaciones prioritarias. En 2012, con Mariano Rajoy en La Moncloa y María Dolores de Cospedal en Castilla-La Mancha, se anunció la firma de los primeros 66 expedientes para iniciar la regularización de unos 8.000 pozos, de los cuales unos 4.000 correspondían a cultivos leñosos.
Sin embargo, el proceso no resolvió el problema de fondo. Años después, comunidades de usuarios del Alto Guadiana han seguido denunciando que quedaron expedientes sin resolver y que el plan perdió capacidad financiera hace más de una década. La preocupación actual se centra en miles de concesiones vinculadas al PEAG que podrían verse afectadas a partir de 2027, un escenario sobre el que el Gobierno castellanomanchego ha defendido mantener los derechos de uso del agua y prorrogar las medidas del plan si no se han alcanzado plenamente sus objetivos ambientales y socioeconómicos.
En ese contexto, el discurso del PP mezcla deliberadamente tres planos distintos: la aplicación de una directiva europea, la situación específica del Alto Guadiana y la batalla política contra Page. Núñez habla de "ruina económica", "cierre de pozos" y "traición", pero omite que el Gobierno regional ya ha reclamado una moratoria y que la propia Comisión Europea contempla excepciones bajo condiciones estrictas cuando los objetivos ambientales no pueden cumplirse en plazo, a propuesta de los socialistas.
El PP intenta presentarse como único defensor del campo castellanomanchego, pero lo hace con un mensaje que simplifica un problema complejo y que ignora su propia trayectoria en materia de agua. Mientras acusa al PSOE de querer dejar sin agua a los agricultores, el Gobierno de Page ha llevado a Bruselas la petición de una moratoria y ha defendido mantener los derechos de uso en el Alto Guadiana. Y mientras Núñez agita el miedo en municipios como Daimiel, Tomelloso, Socuéllamos, Campo de Criptana, Alcázar de San Juan, Miguel Esteban o Villarrobledo, Maestre exhibe una respuesta de la Comisión que habla de equilibrio, garantías, eficiencia y apoyo a las regiones con escasez, no de abandonar al campo, gracias a la defensa del PSOE al campo de la región.
La polémica vuelve a dejar al descubierto la estrategia del PP castellanomanchego en torno al agua: convertir cada debate técnico en una acusación de traición y tratar de situar a Page en el lado contrario de los agricultores, aunque los documentos y los anuncios públicos digan otra cosa. En esta ocasión, la réplica socialista ha llegado con un texto de Bruselas en la mano y con una acusación directa a Núñez: "Cuando tú vas, yo vuelvo".
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