La población extranjera se ha consolidado como un pilar fundamental del mercado laboral en Castilla-La Mancha, especialmente en sectores estratégicos como la agricultura y los cuidados del hogar. Actualmente, uno de cada tres puestos de trabajo en estos sectores está ocupado por personas migrantes.

El estudio, Análisis de la situación de las personas migrantes en relación con el mercado de trabajo, ofrece una radiografía detallada del colectivo migrante, explorando su inserción laboral, su contribución a la economía regional y las condiciones en que el mercado absorbe esta mano de obra.

Según los datos recopilados, el 12,1% de la población de la región es de nacionalidad extranjera, un total de 256.435 personas. La mayor concentración se registra en la provincia de Toledo, con 101.459 residentes extranjeros, seguida de Guadalajara (47.970), Ciudad Real (40.948), Albacete (36.435) y Cuenca (29.970). En términos relativos, Guadalajara y Cuenca destacan con un 16,8% y 15% de población inmigrante, mientras que en Toledo alcanza el 13,4%, y en Albacete y Ciudad Real se reduce al 9,3% y 8,3%, respectivamente.

“En base al estudio realizado podemos hablar del importante peso de las personas trabajadoras extranjeras en el sector agrario y en el sistema especial de empleados del hogar. En ambos casos ocupan uno de cada tres puestos de trabajo, lo que demuestra la dependencia de la mano de obra foránea”, ha explicado la secretaria de Empleo, Igualdad y Políticas Sociales del sindicato, Isabel Carrascosa.

El peso de los trabajadores migrantes en agricultura y hogar

El informe pone de manifiesto que la presencia de trabajadores migrantes es especialmente relevante en el sector agrario y en el sistema especial de empleados del hogar. “No es de extrañar que el 80% de los contratos a personas extranjeras en Castilla-La Mancha se concentre en los sectores de Servicios y Agricultura”, ha destacado Carrascosa. Este dato refleja la importancia de la población migrante para mantener la actividad económica en sectores que, de otra manera, enfrentarían graves dificultades de personal.

No obstante, la radiografía laboral también evidencia un desafío importante como es la tasa de paro que entre los migrantes alcanza el 20%, frente al 12% de la media regional. Esta diferencia refleja la vulnerabilidad del colectivo frente al desempleo y la necesidad de políticas que favorezcan su integración laboral.

Brechas de género y segmentación educativa

El informe destaca además una brecha de género significativa. Las mujeres migrantes presentan tasas de paro más altas y tasas de empleo más bajas que los hombres. “Estos datos muestran la urgencia de políticas que promuevan la igualdad de oportunidades y reduzcan desigualdades estructurales en el mercado laboral”, ha subrayado Carrascosa.

En cuanto a la formación académica, se observa una clara segmentación educativa, puesto que la población migrante se concentra en niveles bajos y medios, mientras que los españoles presentan una distribución más equilibrada y una mayor presencia femenina en educación superior. Aun así, los migrantes con formación superior logran una integración laboral comparable a la de los españoles, lo que evidencia que la educación es clave para reducir desigualdades y mejorar la movilidad social.

Regularización y lucha contra la economía sumergida

Carrascosa también abordó el proceso de regularización de personas extranjeras, que comenzará en abril y contará con una campaña informativa por parte de UGT Castilla-La Mancha. La iniciativa busca reducir la economía sumergida y combatir la explotación laboral, especialmente en sectores con contratos irregulares.

“Es fundamental que esta regulación vaya acompañada de medidas para perseguir a quienes emplean de manera irregular”, ha indicado la secretaria. Además, el sindicato realizará encuentros en las cinco provincias durante 2026 para abordar la situación de la mujer trabajadora inmigrante y construir propuestas que mejoren sus condiciones laborales.

El estudio de UGT Castilla-La Mancha concluye que la inmigración no solo sostiene sectores clave como la agricultura y los servicios domésticos, sino que también compensa el bajo crecimiento natural de la población y ayuda a mantener la actividad económica en la región. “Solo a través de un enfoque integral será posible avanzar hacia un mercado laboral más inclusivo, equilibrado y sostenible en el contexto demográfico actual de España”, ha afirmado Carrascosa.

La radiografía laboral evidencia que “los flujos migratorios han transformado de manera significativa la composición laboral del país en las últimas décadas”, planteando tanto desafíos como oportunidades que requieren respuestas políticas y sociales efectivas.