El Gobierno de Castilla-La Mancha ha elevado el tono frente al alcalde 'popular' de Talavera de la Reina tras sus críticas por la gestión del último temporal. El consejero de Hacienda, Administraciones Públicas y Transformación Digital, Juan Alfonso Ruiz Molina, ha enviado este miércoles una carta al primer edil, José Julián Gregorio, en la que le ha recordado que el Fondo de Contingencia para catástrofes que reclama para la ciudad no está previsto para la limpieza de calles ni para el mantenimiento de infraestructuras municipales, competencias que corresponden al Ayuntamiento.
La portavoz del Ejecutivo castellanomanchego, Esther Padilla, ha dado a conocer el contenido de la misiva en rueda de prensa, donde ha defendido que la Junta ha actuado “dentro de sus competencias” desde el primer momento en que se produjeron las lluvias intensas que afectaron a distintos puntos de la región.
Según ha explicado, el Ejecutivo autonómico puso a disposición de Talavera “todo el operativo de emergencia y todos los medios que fueron necesarios, recursos materiales y humanos, para minimizar los efectos de las lluvias”, y esos recursos continúan disponibles, aunque siempre dentro del marco competencial que marca la normativa.
Padilla ha incidido en que las infraestructuras municipales, así como el mantenimiento de los sistemas de saneamiento, son competencia estrictamente local. En este sentido, la carta remitida por Ruiz Molina ha subrayado que el Fondo de Contingencia no puede utilizarse para sufragar actuaciones ordinarias de limpieza urbana o conservación de redes municipales, por mucho que estas se vean tensionadas por un episodio meteorológico adverso.
Cambio de discurso del alcalde de Talavera
La portavoz ha mostrado además su sorpresa por el cambio de discurso del alcalde talaverano. Según ha relatado, en las reuniones del Centro de Coordinación Operativa Integrado Cecopi, Gregorio agradeció expresamente los medios proporcionados por la Junta y felicitó el trabajo de los efectivos autonómicos. Sin embargo, un día después acudió a la sede de su partido para cuestionar esa misma actuación. “O le han llamado porque hay que hacer ruido o no tiene explicación ninguna”, ha afirmado Padilla, apuntando a una posible estrategia política detrás de las declaraciones del regidor.
El cruce de reproches vuelve a evidenciar la tensión institucional entre el Ejecutivo de Emiliano García-Page y el Partido Popular en distintos municipios de la región. Desde la Junta se ha defendido que la respuesta ante la emergencia ha sido coordinada, rápida y ajustada a derecho, garantizando el rescate de personas, el achique de agua en las zonas afectadas, la atención sanitaria y la movilidad en las carreteras autonómicas para asegurar los servicios esenciales.
En el caso concreto de Talavera de la Reina, Padilla ha detallado que se activaron los mecanismos de prevención y respuesta, se colaboró en las labores de achique y se aseguró que las vías de comunicación estuvieran “lo más despejadas posible o despejarlas cuanto antes”. Todo ello, ha insistido, forma parte de las competencias autonómicas en materia de protección civil y gestión de emergencias.
El alcalde "nunca ha llegado a pedir todos los recursos que dijo que iba a pedir"
Desde el Ejecutivo castellanomanchego se ha deslizado además que el alcalde “nunca ha llegado a pedir todos los recursos que dijo que iba a pedir”, lo que, a juicio de la portavoz, obliga a una reflexión sobre si el Ayuntamiento ha cumplido con todas sus responsabilidades para prevenir o minimizar las inundaciones. Padilla ha planteado públicamente si el Consistorio ha realizado todas las actuaciones necesarias en materia de mantenimiento de infraestructuras y sistemas de saneamiento, dejando entrever que la raíz del problema podría no estar en la falta de apoyo autonómico.
La controversia también se ha interpretado en clave partidista. En un contexto en el que el Partido Popular ha intensificado sus críticas al Gobierno regional tras los últimos temporales, la Junta ha optado por responder con argumentos jurídicos y administrativos, remitiéndose al reparto competencial vigente. “La Junta, en este caso, ha actuado donde le corresponde”, ha concluido Padilla, quien ha asegurado que el Ejecutivo no va a “alimentar” una polémica que considera “ficticia” y movida por intereses políticos.