En un momento en el que muchas empresas miran con lupa dónde invertir, Castilla-La Mancha ha logrado situarse en el mapa como un territorio fiable, competitivo y con margen de crecimiento. Los datos han ido apuntalando esa imagen en los últimos meses, hasta dibujar un escenario poco habitual en contextos de incertidumbre: más confianza, más inversión y más actividad económica.

Así lo ha defendido el vicepresidente segundo del Gobierno regional, José Manuel Caballero, durante la clausura de las Jornadas Empresariales de Manzanares (Ciudad Real), donde ha puesto el acento en los indicadores que sitúan a la región en una posición destacada dentro del panorama nacional.

Desde este foro, Caballero ha subrayado que Castilla-La Mancha ha encadenado al menos ocho trimestres consecutivos liderando el índice nacional de confianza empresarial, alcanzando en el segundo trimestre del año los 143,7 puntos frente a los 133,9 de la media nacional. Un liderazgo sostenido que, según ha señalado, responde a una base estructural apoyada en la estabilidad institucional, el diálogo y la certidumbre económica.

El vicepresidente segundo ha insistido en que la región cuenta con ventajas competitivas claras, entre ellas su capacidad de producción energética, que la sitúa como territorio excedentario, un elemento especialmente relevante en el contexto actual. A ello se suman la disponibilidad de suelo industrial, el desarrollo de infraestructuras y una política activa de acompañamiento empresarial.

Ese contexto favorable ha tenido un impacto directo en la actividad económica. Según los datos del Instituto Nacional de Estadística, la creación de empresas en febrero de 2026 ha crecido un 45,3% interanual, con 353 nuevas sociedades mercantiles constituidas. Un dato que confirma cinco meses consecutivos de crecimiento, en contraste con la moderación registrada en el conjunto del país.

Volumen de inversión en crecimiento

El volumen de inversión también ha seguido una senda ascendente. Las nuevas sociedades han movilizado más de 44,5 millones de euros de capital suscrito, lo que supone un incremento del 56,5% respecto al año anterior. Para el Ejecutivo autonómico, estas cifras reflejan la capacidad de Castilla-La Mancha para generar confianza en el tejido empresarial y atraer nuevos proyectos.

El impacto de esta dinámica se ha trasladado al mercado laboral. Caballero ha destacado que la región ha alcanzado en marzo el nivel de desempleo más bajo desde 2008 para ese mes, consolidando uno de los mejores registros de la serie histórica comparable. Un dato que vincula directamente con el crecimiento empresarial y la atracción de inversiones.

Modelo impulsado por Page

Durante su intervención, el vicepresidente segundo ha defendido el modelo económico impulsado por el Gobierno de Emiliano García-Page, basado en el apoyo al tejido productivo, la cohesión territorial y la colaboración con el sector empresarial. En este sentido, ha reiterado el compromiso de seguir impulsando políticas que favorezcan tanto la implantación de nuevas empresas como el crecimiento de las ya existentes.

En un contexto en el que otras comunidades han optado por estrategias más centradas en el enfrentamiento político o en discursos económicos de corto recorrido, desde el Ejecutivo regional han reivindicado una línea de trabajo basada en la estabilidad y la previsibilidad, factores clave para la toma de decisiones empresariales.

Caballero ha concluido subrayando que el objetivo sigue siendo generar oportunidades y empleo en la región, insistiendo en que el Gobierno autonómico mantendrá su apuesta por atraer inversiones y fortalecer el tejido económico como base del desarrollo de Castilla-La Mancha.