Las grandes plataformas logísticas han ido ganando terreno en Castilla-La Mancha casi sin hacer ruido, pero cambiando de forma profunda su paisaje económico. Naves que hace una década no existían, polígonos que hoy concentran actividad constante y carreteras que conectan mercancías con rapidez han terminado por dibujar un nuevo mapa productivo en la comunidad autónoma. En ese proceso, la logística ha dejado de ser un sector complementario para convertirse en uno de los pilares del crecimiento regional.

Ese cambio se ha reflejado con claridad en el empleo. Castilla-La Mancha se ha situado como la comunidad autónoma donde más ha crecido el trabajo vinculado a la logística en la última década, con más de 20.000 nuevos puestos creados desde 2015. Hoy, más de 72.000 personas trabajan en este ámbito, lo que supone cerca del 8% del empleo total en la región. Son cifras que evidencian una transformación estructural y que, según el Gobierno autonómico, no responde a una evolución espontánea, sino a una estrategia definida y sostenida en el tiempo.

El vicepresidente segundo de la Junta, José Manuel Caballero, ha puesto el acento en esa idea durante la inauguración de la Feria Internacional Logistics Spain en Guadalajara, uno de los principales escaparates del sector a nivel europeo. Allí ha defendido que Castilla-La Mancha no solo crece en empleo, sino que también se consolida como destino preferente para la inversión internacional vinculada a la cadena de suministro.

Guadalajara, epicentro de un cambio de modelo

Si hay un territorio donde ese cambio se percibe con mayor intensidad es la provincia de Guadalajara. Allí se concentra el 45% del empleo logístico de toda la región, con una evolución que ha ido en paralelo al desarrollo de grandes plataformas y centros de distribución. La cercanía con Madrid y la conexión directa con los principales corredores de transporte han convertido a esta provincia en uno de los enclaves más codiciados por las empresas del sector.

El crecimiento no se ha detenido en los últimos años. Solo en el último ejercicio, el empleo logístico ha aumentado un 9% en Castilla-La Mancha, con un incremento del 7,8% en Guadalajara. Una tendencia que refuerza el papel de la región como uno de los grandes nodos de distribución del país, en un contexto en el que el comercio electrónico y la globalización han disparado la demanda.

Inversión internacional y planificación frente a la improvisación

Uno de los datos que mejor refleja el peso del sector es el vinculado a la inversión. Actualmente, uno de cada cuatro proyectos internacionales que llegan a Castilla-La Mancha está relacionado con la logística. Este porcentaje no solo mide la capacidad de atracción de la región, sino también su posicionamiento en un mercado cada vez más competitivo.

Desde el Ejecutivo de Emiliano García-Page han defendido que este resultado responde a una política sostenida en el tiempo, basada en la planificación, la disponibilidad de suelo industrial y el desarrollo de infraestructuras. Castilla-La Mancha dispone de casi 30 millones de metros cuadrados de suelo industrial, un elemento clave para facilitar nuevas implantaciones.

Frente a este modelo, fuentes del Gobierno regional han deslizado críticas hacia otras comunidades autónomas gobernadas por el Partido Popular, donde, a su juicio, la falta de planificación o la apuesta por modelos más especulativos han limitado el desarrollo equilibrado del tejido industrial. En este sentido, han reivindicado la estabilidad institucional como uno de los factores clave de la confianza empresarial.

Un sector que ya pesa más del 10% del PIB

El impacto de la logística va más allá del empleo y la inversión. En la actualidad, el sector representa más del 10% del Producto Interior Bruto de Castilla-La Mancha, consolidándose como uno de los pilares económicos de la región.

A ello se suma un contexto laboral favorable. Castilla-La Mancha es una de las regiones donde menos jornadas laborales se pierden por conflictos, un factor especialmente relevante en un sector donde la eficiencia y la continuidad operativa son esenciales. El Gobierno autonómico ha vinculado este dato al clima de diálogo social y estabilidad institucional existente en la comunidad autónoma.

En paralelo, la logística ha comenzado a incorporar elementos de innovación que apuntan a su evolución futura. La digitalización de procesos y el uso de inteligencia artificial han ganado protagonismo en un sector que busca optimizar tiempos y costes. La Feria Logistics Spain ha servido para mostrar esa transformación y reforzar la imagen de Castilla-La Mancha como territorio preparado para competir a nivel internacional.