Castilla-La Mancha ha dado un paso más en su transformación digital con una estrategia propia para convertir la información en motor de crecimiento, innovación y mejora de los servicios públicos. Para ello, el Gobierno regional ha presentado su Plan Estratégico del Dato, una iniciativa que pretende unificar estadística, gobernanza y protección de datos, y que se implementará durante los próximos cinco años. 

“Este plan no deja de ser la continuación de una visión pionera”, ha asegurado el director de la Oficina del Dato, Christian Cobas, quien ha defendido que las actuaciones previstas “permitirán la participación y concurrencia en la economía del dato”. En un contexto marcado por el auge de la inteligencia artificial, el responsable regional ha insistido en que “vivimos el momento del dato” y que “los propios datos van a alimentar a la IA”, consolidándose como “el nuevo combustible de la sociedad”.

La iniciativa se alinea con las directrices de la Comisión Europea, que lo define como un mercado único del dato. Según las previsiones comunitarias, este sector de la economía del dato podría alcanzar un valor de hasta un billón de euros y hasta 11 millones de trabajadores. “No podíamos quedarnos atrás”, ha subrayado Cobas, destacando que el objetivo es que “toda la sociedad participe para hacer una administración más cercana” en esta transformación.

El plan se apoya en tres pilares fundamentales: transparencia, colaboración y participación. Su elaboración ha contado con un amplio proceso participativo, con más de 350 aportaciones de empleados públicos y cerca de una treintena de contribuciones por parte de la ciudadanía y de empresas de la región. Tras este proceso, el documento fue aprobado por el Consejo Regional de Estadística y Datos.

Cuatro grandes metas y más de 60 iniciativas para impulsar el dato en la región

En su contenido, la estrategia fija cuatro grandes metas: impulsar una cultura del dato centrada en las personas para mejorar la calidad e interoperabilidad de la información, fomentar la innovación a partir de los datos, transformación estratégica considerando el dato como un activo tangible en su cadena de valor y ciclo de vida, diseñando una serie de normativas políticas que promoverán a mejorar el uso del dato dentros de la administración y, por último, garantizar el cumplimiento normativo, la transparencia y la protección de la privacidad. “El dato es un activo de interés general, pero debe utilizarse con respeto a los derechos de la ciudadanía”, ha remarcado Cobas.

Para su implementación, el plan estratégico se articula en ocho objetivos concretos, agrupados en cuatro grandes misiones, nueve iniciativas y un total de 63 proyectos. Entre sus principales líneas de acción destaca el fomento de la cultura del dato, mediante programas de formación dirigidos a empleados públicos y la creación de comunidades especializadas que promuevan la colaboración y el intercambio de conocimientos.

Innovación y talento joven

La innovación será otro de los ejes clave. Iniciativas como el UpData Datathon, que ya ha reunido a 74 equipos y cerca de 700 estudiantes, buscan conectar talento joven, empresas y administración para desarrollar soluciones basadas en datos. “Queremos que el dato impulse nuevos servicios y oportunidades económicas en la región”, ha explicado el director de la Oficina del Dato.

Además, la administración regional abordará una transformación estratégica que considera el dato como un activo esencial. Esto incluye la automatización de la publicación de datos abiertos, la mejora de su gestión y su aprovechamiento por parte de entidades públicas y privadas.

El plan también pone el foco en el cumplimiento normativo, con medidas como evaluaciones de impacto en protección de datos, análisis del uso de inteligencia artificial y la creación de un punto único de referencia en materia de datos.

Con una inversión cercana a los 11 millones de euros, de los cuales el 85% se destinará a programas de inversión, la estrategia contará con un sistema de seguimiento basado en 27 indicadores públicos y evaluaciones anuales. “Queremos hacerlo de forma transparente y que la ciudadanía pueda ver el grado de implementación”, ha señalado Cobas.

Los primeros resultados ya empiezan a percibirse a través de poyectos formativos y de innovación, así como iniciativas vinculadas a espacios de datos financiados con apoyo estatal. “El año pasado apoyamos a cuatro entidades de la región para que pudieran acceder a ayudas del Ministerio de Transformación Digital por un total de hasta 3,5 millones de euros”, ha destacado el director de la Oficina del Dato.

“El ciudadano irá notando progresivamente los beneficios”, ha concluido Cobas. Con este plan, Castilla-La Mancha aspira a no solo adaptarse al nuevo paradigma digital, sino a convertirse en un referente en la gestión estratégica del dato.