La Guardia Civil ha detenido a 63 personas relacionadas con la macrofiesta ilegal denominada Big Fucking Party, desarrollada entre el 31 de diciembre de 2025 y el 7 de enero de 2026 en las inmediaciones del embalse del Cenajo, dentro del término municipal de Férez (Albacete). La mayor parte de los arrestados son ciudadanos franceses, italianos y británicos.

Del total de detenidos, 20 lo han sido por su participación en disturbios contra agentes ocurridos en las proximidades de la pedanía tobarreña de Cordovilla durante la madrugada del 31 de diciembre, cuando una multitudinaria caravana de vehículos y personas ha intentado establecer la macrofiesta. Otras 38 personas han resultado arrestadas por su implicación directa en la organización del evento ilegal, mientras que cinco más lo han sido por delitos contra la salud pública, en la modalidad de tráfico de drogas, o por requisitorias judiciales en vigor de búsqueda y detención.

La actuación policial ha incluido la intervención de 16 vehículos pesados, entre camiones y furgones, en los que se transportaba el material necesario para montar la infraestructura del evento. Todos ellos han quedado a disposición de la autoridad judicial. El macroevento, no comunicado ni autorizado, ha llegado a concentrar unos 2.000 vehículos y alrededor de 3.500 personas, procedentes de distintos puntos de España y de países europeos como Francia, Alemania, Dinamarca o Reino Unido.

 

 

La Guardia Civil ha subrayado que la ilegalidad de este tipo de concentraciones no se limita a la falta de permisos. Supone también riesgos graves para la seguridad ciudadana, la salud pública, la seguridad vial y el medio ambiente. Entre los factores más relevantes, el comunicado ha destacado la ausencia de servicios obligatorios en cualquier evento lúdico, como asistencia médica, instalaciones sanitarias, limpieza o vigilancia interior, así como la inexistencia de planes de emergencia y evacuación. Todo ello incrementa la vulnerabilidad de los asistentes ante incidentes sanitarios, de higiene o de convivencia.

A estos riesgos se ha sumado el consumo de alcohol y drogas, con un impacto directo en la seguridad vial. Los controles establecidos en los accesos y salidas del recinto han permitido detectar casi 300 conductores con resultado positivo. En concreto, 287 personas han sido apartadas de la conducción por circular bajo la influencia de estas sustancias, evitando así un grave peligro para el resto de usuarios de las carreteras.

En el plano medioambiental, la Benemérita ha advertido del perjuicio para la flora y la fauna por la falta de medidas de reducción del impacto, agravado por el hecho de que la zona elegida está catalogada como Zona de Especial Protección para las Aves (ZEPA) y presenta un terreno inestable e inundable.

Dispositivo policial

Para minimizar riesgos, la Guardia Civil desplegó un dispositivo perimetral con unos 300 agentes, que impidió el acceso al entorno natural ocupado, reduciendo así el número de asistentes y garantizando la seguridad mediante controles de tráfico en carreteras y caminos rurales. El operativo ha contado con efectivos de numerosas unidades y comandancias, además de apoyo aéreo con drones y helicóptero, y medios logísticos como la Oficina Móvil de Atención Ciudadana.

Infracciones y diligencias

En total, se han confeccionado 731 actas-denuncias por infracciones administrativas relacionadas con tenencia de drogas, armas prohibidas, protección de animales, medio ambiente y seguridad vial. Las diligencias instruidas y las personas detenidas han sido puestas a disposición de la Tribunal de Instancia número 2 de Hellín, donde continuará el procedimiento judicial.