El sindicato USTEA ha denunciado públicamente la campaña de acoso que, según asegura, está sufriendo un profesor del IES Alfonso XI de Alcalá la Real (Jaén) tras poner en marcha una actividad de educación sexoafectiva destinada a prevenir la discriminación y la LGTBIfobia en el ámbito educativo. La organización ha expresado su "apoyo absoluto y unánime" al docente, José Pablo, y ha advertido de que "no va a permitir que el miedo paralice las aulas" ante las presiones ejercidas por sectores de la ultraderecha.

A través de un comunicado difundido por el Área de Diversidad de USTEA y USTEA Jaén, el sindicato denuncia que el profesor está siendo objeto de una campaña de señalamiento por desarrollar la iniciativa 'Deconstruir para construir en Educación Sexoafectiva', una propuesta que califican de "pionera y totalmente necesaria" para combatir las conductas discriminatorias dentro de los centros educativos.

Según explica la organización, la actividad tiene como finalidad promover el respeto hacia la diversidad afectivo-sexual y prevenir los discursos de odio entre el alumnado, contribuyendo a que los institutos sean espacios seguros para todos los estudiantes.

"Educar contra la homofobia no es adoctrinar"

De esta forma, USTEA considera que la polémica generada en torno a esta iniciativa responde a una estrategia de desinformación dirigida a cuestionar el papel de la educación pública en materia de igualdad y derechos humanos.

"Educar contra la homofobia no es adoctrinar. Educar en igualdad no es imponer una forma de ser", subraya el sindicato, que insiste en que trabajar la diversidad sexual en las aulas persigue únicamente fomentar el respeto hacia quienes forman parte del colectivo LGTBIQ+ y rechazar cualquier manifestación de violencia o discriminación.

En este sentido, la organización recuerda que la educación pública tiene tanto la obligación legal como la responsabilidad ética de garantizar una formación basada en la igualdad, el pensamiento crítico y el respeto a los derechos fundamentales. "La educación pública tiene el deber de formar a personas libres, críticas y respetuosas, garantizando que los centros educativos sean espacios seguros para todo el alumnado, sin excepción", sostiene el comunicado.

Para USTEA, las campañas de presión contra docentes que desarrollan este tipo de actividades no solo afectan a quienes las imparten, sino que pretenden generar un clima de intimidación que limite el trabajo educativo en cuestiones relacionadas con la igualdad y la diversidad.

Denuncian el avance de los discursos de odio

Desde el sindicato alertan del incremento de los discursos de odio dirigidos contra iniciativas educativas vinculadas a la educación afectivo-sexual y la diversidad, un fenómeno que consideran especialmente preocupante en el contexto actual.

Igualmente, USTEA recuerda que combatir la discriminación por orientación sexual o identidad de género forma parte de las políticas públicas de igualdad impulsadas tanto desde el ámbito estatal como autonómico y que numerosos protocolos educativos contemplan actuaciones específicas para prevenir el acoso por motivos LGTBI.

El sindicato insiste en que la homofobia continúa siendo una realidad presente en numerosos centros educativos y defiende que abordar esta problemática desde la tutoría y la educación en valores constituye una herramienta imprescindible para prevenir situaciones de violencia, exclusión o discriminación. "La homofobia no tiene ni tendrá jamás cabida en nuestras aulas", recalca la organización.

Respaldo al profesor y defensa de la educación pública

Además, USTEA ha querido trasladar un mensaje de apoyo expreso al docente afectado, al que agradece su compromiso con una enseñanza inclusiva y respetuosa con los derechos humanos. "Todo nuestro reconocimiento y solidaridad con el compañero José Pablo. No estás solo", concluye el comunicado, en el que el sindicato anima además a la comunidad educativa a respaldar públicamente su labor frente a los intentos de censura.

La organización considera que este caso trasciende la situación personal del profesor y representa un debate más amplio sobre el papel que debe desempeñar la escuela pública ante el auge de los discursos reaccionarios.

Para USTEA, la educación afectivo-sexual no constituye una cuestión ideológica, sino una herramienta pedagógica orientada a garantizar la convivencia, prevenir la violencia y asegurar que todos los estudiantes, con independencia de su orientación sexual o identidad de género, puedan desarrollar su vida escolar en condiciones de igualdad y respeto.

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