Existen determinadas sagas a las que se les mide con distinto rasero en la industria del videojuego, y por supuesto, Final Fantasy es una de ellas. Estandarte de género RPG y culpable en parte de la generación PlayStation, la franquicia que salvó hace años a una diminuta Squaresoft de la bancarrota se debate ahora entre la resurrección y la muerte, tras protagonizar interesantes experimentos y auténticos fiascos a partes iguales. Muchos han sido los jugadores que tras la décima entrega han abandonado la saga debido a su constante reformulación, ya sea en forma de MMORPG, como es el caso de Final Fantasy XI y XIV, o de RPG pasillero y rimbombante, como Final Fantasy XIII. La enorme responsabilidad de revitalizar la franquicia estrella de Square-Enix recae en los hombros de Tetsuya Nomura, antiguo diseñador de personajes que tras triunfar por todo lo alto con Kingdom Hearts debe remangarse y devolver a esta decimoquinta entrega la gloria de antaño. Para ello, Nomura y su equipo en Square-Enix se está tomando todo el tiempo del mundo, reconvirtiendo aquel Final Fantasy XIII Versus en una entrega totalmente nueva para consolas de la actual generación. En un afán de obtener el mayor feedback posible por parte de los fans, Square-Enix distribuyó recientemente una demo del juego a todos aquellos que adquirieran Final Fantasy Type-0, remake del título homónimo que hace un tiempo salió para PSP solo en Japón. Dicha demostración es bastante más extensa que las vistas normalmente, y permite ofrecer una visión bastante aproximada de lo que está haciendo Tetsuya Nomura con la mastodóntica saga Final Fantasy. Final Fantasy XV: Episode Duscae pone al jugador en la piel de Noctis y su grupo de amigos, que tras sufrir una avería en su coche se ven obligados a deambular por las tierras de Duscae en busca del dinero suficiente para arreglarlo. Para ellos, el equipo tomará la decisión de dar caza al Bégimo, una temible criatura cuyo cuerno puede ser vendido a cambio de una pequeña fortuna. Esta misión es el eje central de esta demostración, y sirve para mostrar de forma superficial los aspectos más destacables de este nuevo Final Fantasy. Es importante a todos aquellos que aún puedan estar dudando: No, en Final Fantasy XV no encontraréis una vuelta a las mecánicas propias de los Final Fantasy clásicos, ni mucho menos. En lugar de eso, Tetsuya Nomura apuesta por la exploración de mundos abiertos y un sistema de combate en tiempo real, basado en lo visto en la franquicia Kingdom Hearts. A juzgar por la demo, ambos aspectos parecen estar cuidados al máximo: un primer paseo por las tierras de Duscae sumerge al jugador en el mundo más orgánico visto en un Final Fantasy, con enormes criaturas pastando a nuestro alrededor, paisajes cargados de belleza y la sensación de que las fronteras han caído por primera vez y para siempre en la saga de rol de Square-Enix. Duscae invita a recorrer sus bosques y explorar sus caminos y carreteras, haciendo alarde de un potencial artístico emborronado en ocasiones por unas preocupantes ralentizaciones que, esperemos, pulirán de cara a la versión final del juego. En lo referente al nuevo sistema de combate, aunque las características propias del RPG siguen ahí, el jugador encontrará fundamentalmente enfrentamientos cargados de acción. A diferencia de lo visto tradicionalmente en el género, no existe un cambio de plano radical entre los momentos de exploración y combate. De una forma muy fluida, el juego indica el momento en el que se aproxima un enemigo, y en función de su cercanía la música cambia y comienza el combate. El sistema de enfrentamientos visto en este Episode Duscae recuerda irremediablemente, como indiqué anteriormente, a lo visto en la saga de Square-Enix y Disney: Kingdom Hearts. Así, el jugador controlará a Noctis, protagonista de la aventura, mientras que sus tres compañeros de equipo son controlados por la CPU. El sistema de combate se basa en el uso de distintas espadas, ligadas a una habilidad determinada, que también afectará a nuestros parámetros de ataque y defensa. Como no podía ser de otra manera, las famosas invocaciones de la saga Final Fantasy también estarán presentes en la decimoquinta entrega, aunque de forma distinta y bastante más espectacular. Concluyendo con el asunto del combate, cabe destacar que pese a que quedan algunos aspectos por pulir, parece que en Square-Enix se han esforzado para encontrar un buen equilibrio entre la acción más propia del action RPG con la profundidad de sus clásicos, dando forma a un sistema de batalla intuitivo, inteligente y muy dinámico. No obstante, si bien los combates resultan efectivos y divertidos, lo que me ha cautivado de Final Fantasy XV: Episode Duscae es su ambientación. Alejada del rollo Bigger Than Life tan presente en las últimas entregas principales y secundarias de la franquicia, en esta ocasión el jugador se topará con un grupo de amigos de lo más humano y real, con sus chanzas, chascarrillos, miedos, sueños… esto contrasta radicalmente con el diseño de personajes llevado a cabo por Tetsuya Nomura, demasiado cercano al JPOP nipón, y que irremediablemente está diametralmente alejado del público occidental. Esto, al menos en mi caso, no ha llegado a empañar la experiencia de juego, gracias a lo bien trabajada que está la personalidad de los personajes principales, y al ambiente de camaradería que se respira durante toda la partida. Mención aparte merecen las acampadas, momentos en los que el juego invita a descansar (guardar la partida) y disfrutar de una animada cena en grupo. Dependiendo de los platos que se cocinen, el equipo recibirá distintas bonificaciones de estado. Algo más de tres horas me ha llevado superar este Episode Duscae, y tengo que reconocer que, pese a evidentes problemas técnicos achacables al hecho de estar probando un producto inacabado, este nuevo Final Fantasy XV me ha convencido. Es evidente que Square-Enix ha hecho bien dejando en manos de Nomura su saga más preciada, ya que el profundo cambio al que el creativo nipón ha sometido a los estándares de la franquicia le sienta muy, pero que muy bien. Un juego que brilla con luz propia en lo artístico, con unas localizaciones que ponen la piel de gallina, más disfrutables aún gracias a las partituras de una Yoko Shimomura que parece encontrarse en el mejor momento de su carrera. Tal es la calidad de lo poco que hemos escuchado de la BSO de Final Fantasy XV que por momentos no se echa de menos al genial Nobuo Uematsu, compositor principal de la franquicia hasta la décima entrega. En conclusión, este primer paseo por Duscae permite al jugador asomarse al futuro de la saga Final Fantasy, en el que es posible respirar aire puro, descubrir mundos fascinantes y, por primera vez en mucho tiempo, volver a tener esa sensación de aventura pura, humilde pero grandiosa.   [cita alineacion="izquierda" ancho="50%"]Final Fantasy XV: Episode Duscae [/cita]     ff2 Plataforma probada: PS4 Desarrollador: Square-Enix Distribuidor: Koch Media