Federico García Lorca fue asesinado por la policía franquista junto a otra persona, tras ser calificado como "socialista y masón" y atribuirle "prácticas de homosexualismo". Así se recoge en un informe redactado en 1965, casi treinta años después de la muerte del poeta, de la Jefatura Superior de la Policía de Granada y al que han tenido acceso la Cadena SER y eldiario.es. El documento fue redactado por la tercera brigada regional de investigación social de dicha Jefatura y en su asunto se lee: "Antecedentes del poeta Federico García Lorca".

Socialista, masón y homosexualMasón cuyo nombre era Homero Alhambra

En el informe, fechado en Granada el 9 de julio de 1965, se señala que Lorca era "un masón perteneciente a la logia Alhambra en la que adoptó el nombre simbólico de Homero" y se asegura que el poeta "estaba conceptuado como socialista por la tendencia de sus manifestaciones y por lo vinculado que estaba a Fernando de los Ríos, como también por sus estrechas relaciones con otros jerifaltes de igual signo político". Además, indica que "estaba tildado de prácticas de homosexualismo, aberración que llegó a ser voz pópuli, pero lo cierto es que no hay antecedentes de ningún caso concreto".

Detenido, asesinado y enterrado "a flor de tierra"

En el mismo documento se asegura que García Lorca fue detenido en la vivienda de sus amigos, los hermanos Rosales, donde se había refugiado tras dos registros en su propia casa de Granda. Se describe con todo detalles el arresto, rodeando el lugar "con gran aparato por Milicias y Guardias de Asalto". Tras este hecho, los amigos de Lorca intercedieron por él ante el comandante de Intervenciones Militares, que era también gobernador civil de Granada, llegando a la convicción de que su vida no corría peligro.

Entrando en contradicciones con la versión oficial de las últimas horas del poeta, el informe policial afirma que "fue sacado del Gobierno Civil por fuerzas dependientes del mismo y conducido en un coche al término de Viznar (Granada) y en las inmediaciones del lugar conocido como 'Fuente Grande', en unión de otro detenido cuyas circunstancias personales se desconocen, fue pasado por las armas después de haber confesado". El documento no recoge qué es lo que confesó en concreto.

Tras ser asesinado, el poeta fue "enterrado en aquel paraje, muy a flor de tierra, en un barranco situado a unos dos kilómetros a la derecha de dicha 'Fuente Grande', en un lugar que se hace muy difícil de localizar". Esta información difiere con la considerada como buena actualmente, y que ha producido que se busquen los restos de García Lorca en un lugar distinto.

Informe tras 30 años de la muerte

La investigación llevada a cabo por las autoridades franquistas se produjo casi treinta años después de producirse la muerte del poeta. La investigación se inicio a partir de una petición de la periodista francesa Marcelle Auclair, cuya petición llegó a manos del Ministro de Asuntos Exteriores Fernando María Castiella, el cual, partidario de contestar a la demanda, se dirigió al entonces ministro de la gobernación Camilo Alonso Vega y al titular de Información y Turismo Manuel Fraga, que también apoyó la petición considerando "sumamente conveniente el revisar la cuestión y averiguar si podemos o no abrir nuestros archivo sobre el episodio García Lorca".

Fuentes del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte han señalado que no tienen constancia de este documento, pero están tratando de localizarlo, a raíz de las últimas informaciones aparecidas en los medios.