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ElPlural Andalucía

Una tarde de tristeza y vacío en la estación de Santa Justa tras el accidente ferroviario

Familias que siguen buscando a sus seres queridos y agricultores sevillanos que regresaron a casa después de horas de incertidumbre en una jornada marcada por la tragedia en la estación sevillana

Estación de Santa Justa, Sevilla | N.E

Estación de Santa Justa, Sevilla | N.E

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La estación de Santa Justa vivió este miércoles una tarde muy distinta a la habitual. Donde normalmente se mezclan las prisas y el traqueteo de maletas, ayer solo existía el vacío, las miradas de incertidumbre y un mismo tema que acaparaba todas las conversaciones. El accidente ferroviario ocurrido en Toledo, cuyo balance provisional asciende a al menos 68 víctimas mortales, trastocó los planes de cientos de viajeros y dejó a numerosas familias pendientes de noticias sobre sus seres queridos.

A última hora de la tarde, Santa Justa ofrecía una imagen inusual, que recordaba a aquellos días de enero tras el accidente de Adamuz, cuando también se cortaron las conexiones entre la capital andaluza y la española. Las pantallas de Santa Justa seguían anunciando la suspensión de las conexiones con Madrid, mientras agentes de Policía, personal de Adif, Protección Civil y numerosos periodistas permanecían en las instalaciones. Apenas había pasajeros atravesando los controles de seguridad ni maletas recorriendo los pasillos de una de las estaciones más concurridas de Andalucía.

Estación de Santa Justa, Sevilla | N.E

Sin embargo, detrás de esa aparente calma, seguían llegando historias de personas que durante la mañana del miércoles habían partido en trenes con destino a Madrid. Algunos de estos testimonios contaban cómo habían conseguido regresar a Sevilla después de horas atrapados en trenes detenidos tras el accidente. Otros continuaban buscando información sobre familiares de los que todavía no tenían noticias.

Entre quienes vivieron de cerca las consecuencias del siniestro se encuentran Antonio González y Manolo Fernández, dos agricultores del municipio sevillano de El Coronil. Relataban frente a los medios que viajaban a Madrid para participar en la manifestación agraria convocada este miércoles cuando su tren quedó detenido a unos cinco kilómetros del lugar del accidente.

Habían salido de Santa Justa sin imaginar que el trayecto terminaría convirtiéndose en una experiencia marcada por el miedo y la incertidumbre. Antonio recuerda especialmente el calor y el agobio que se acumulaban dentro del convoy. "Asfixiados", explica al describir cómo se encontraban los pasajeros mientras pasaban las horas sin saber cuándo podrían continuar el viaje. La preocupación, advertían, aumentó cuando les informaron sobre la gravedad del accidente y la posibilidad de víctimas mortales.

Antonio y Manolo se encontraban bien, pero relataba Antonio a los medios que no dejaba de pensar en las personas que viajaban en los trenes siniestrados y en el sufrimiento de sus familiares. Explicaban que, en su tren algunos pasajeros llegaron a Ciudad Real sin agua ni comida. Desde allí, pudieron coger otro tren que finalmente los llevó de vuelta a Sevilla. Durante el trayecto, el tren en el que viajaban también se quedó sin luz en un momento determinado. Antonio explica que, según les indicaron, se habría producido debido al choque entre los dos trenes.

Una experiencia parecida vivió Dionisio Ayala, vecino de Los Palacios y Villafranca, que había salido de Santa Justa a las 7:20 horas con el propósito de acudir a la movilización agraria en Madrid. Su tren quedó detenido a la altura de Puertollano. Dionisio se encontraba en la cafetería cuando recibió una llamada de su madre preguntándole si estaba bien, pues las noticias sobre el accidente ya habían comenzado a difundirse y fue entonces cuando entendió la gravedad de lo ocurrido.

Tras permanecer a la espera, los pasajeros fueron trasladados a otro tren con destino a Sevilla, donde llegaron alrededor de las cuatro de la tarde. El viaje terminó, pero el recuerdo de aquellas horas y la preocupación por quienes no habían podido regresar a casa acompañaron a los viajeros hasta su llegada.

Mientras algunos pasajeros conseguían volver a Sevilla, otras familias continuaban esperando noticias. En el espacio habilitado en Santa Justa para atender a los familiares y ofrecer asistencia psicológica, varias personas entraban y salían en busca de información. La familia de Juan José García Palacios, un guardia civil de 26 años natural de El Palmar de Troya, en Sevilla, sigue sin tener noticias del joven y lo buscan desesperadamente, también a través de las redes sociales.

En Sevilla, además, se habilitó un punto en el número 8 de la avenida de la Borbolla para la recogida de muestras biológicas destinadas a la identificación de las víctimas. La Guardia Civil pidió a los familiares directos que acudieran a estas dependencias para facilitar el proceso de identificación de las personas desaparecidas.

La posibilidad de volver a subir a un tren después de lo ocurrido ya no se vivía de la misma manera. Numerosas personas esperaban frente al punto de información de Renfe para preguntar si podían cambiar sus billetes, ya que miedo y la inseguridad se habían apoderado de la situación y muchos viajeros que debían volver a coger un tren sentían que ya no lo hacían con la misma tranquilidad.

Estación de Santa Justa, Sevilla | N.E

A primera hora de este jueves, el balance provisional del accidente ferroviario de Urda, en Toledo, se mantenía en al menos 68 personas fallecidas. Durante la noche continuaron las labores de búsqueda, recuperación e identificación de las víctimas, mientras la investigación seguía abierta y las autoridades pedían prudencia antes de establecer las causas del siniestro.

Como avanzaban ayer las pantallas de Santa Junta, la interrupción de la alta velocidad entre Madrid y Andalucía también continúa este jueves. Renfe suspendió los servicios de todo el recorrido durante la jornada y anunció que pondría en marcha un plan alternativo de transporte a partir del viernes 30 de octubre.

El Ayuntamiento de Sevilla decretó tres días de luto oficial en la ciudad y suspendió sus actos oficiales en señal de duelo por las víctimas del accidente ferroviario. Una decisión que se sumó a la adoptada por la Junta de Andalucía, que también declaró tres días de luto, desde las 14:00 horas del miércoles hasta las 14:00 del sábado 31 de octubre.

El presidente andaluz, Juan Manuel Moreno Bonilla, trasladó su consternación por la magnitud de la tragedia y aseguró que "toda Andalucía está con las víctimas".

En Santa Justa continúan las labores de atención y algunas familias sevillanas siguen aguardando respuestas, mientras que el vacío de la estación refleja una jornada que la ciudad difícilmente olvidará.

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