¿Guarda el Partido Socialista alguna carta en la manga con la que ganar la partida de la investidura de Susana Díaz como presidenta de la Junta de Andalucía? Si no la guarda, lo parece. O al menos eso cabría entender del optimismo que destilan las declaraciones de la propia Díaz y de otros dirigentes socialistas. Ayer por la tarde en La Puebla del Río la secretaria general del PSOE-A se mostraba convencida de que "en unos días" va a ser la presidenta de la Junta porque así lo dirá el Parlamento. Y por la mañana, el número dos del partido, Juan Cornejo, sentenciaba: “Hay elementos suficientes para que haya entendimiento en favor de la investidura". AL MENOS 16 ABSTENCIONES Lo cierto, sin embargo, es que Díaz solo tiene garantizados en estos momentos los 47 votos de los diputados del PSOE, mientras que los 62 restantes de la Cámara –33 del PP, 15 de Podemos, 9 de Ciudadanos y 5 de IU– han dicho que votarán negativamente, al menos en la primera votación, prevista para la semana que viene. Además de sus 47 votos a favor, Díaz precisaría como mínimo 16 abstenciones, que restadas a los 62 noes posibles rebajarían la cifra de votos negativos a 46, uno menos de los 47 socialistas. Dicho de otra forma, el PSOE necesita al menos el concurso de dos partidos para hacer efectiva la investidura de Díaz, ya que la abstención de los 15 diputados de Podemos no sería suficiente. Díaz reprochó a esos partidos que estén supeditando su investidura a los resultados de las elecciones municipales. "Me han votado quienes me tienen que votar, que son los andaluces, y ahora lo que espero es que los demás (en referencia al resto de partidos) no me boicoteen, que me dejen ponerme a trabajar ya, cuanto antes, y que arrimen el hombro", subrayó. EL PP NO LO VE Mientras tanto, el PP-A trasladaba este lunes al presidente del Parlamento, Juan Pablo Durán, que no presentará candidato a la Presidencia de la Junta en el debate de investidura y ha manifestado que "en estos momentos" no ve "posibilidad alguna" de facilitar la investidura de Susana Díaz. Así lo comunicó a los medios el presidente del PP-A, Juan Manuel Moreno, tras su reunión con Durán, en la que estuvo acompañado por la secretaria general del PP-A, Dolores López, y por el portavoz parlamentario 'popular', Carlos Rojas. Moreno dijo no apreciar "ningún cambio de actitud" ni propuesta por parte de los socialistas en materias fundamentales para el PP, como la eliminación del impuesto de sucesiones y donaciones o la rebaja de dos puntos en el tramo autonómico del IRPF. "No estamos para negociar puestos, sino para llevar a cabo iniciativas políticas", subrayaba el líder del PP andaluz. Por su parte, la secretaria general de Podemos en Andalucía, Teresa Rodríguez, acusaba a la socialista y presidenta en funciones de trasladar el mensaje "persistente y falso" de que en Andalucía no hay gobierno "para presionar a las demás fuerzas políticas" de cara la investidura, una circunstancia que denota, a su juicio, "su propia incompetencia". Tanto Podemos como Ciudadanos e IU mantienen de momento su negativa a facilitar la investidura.