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El Parlamento andaluz choca por la financiación: la oposición acusa a PP y Vox de rechazar 5.500 millones por "sectarismo"

El Parlamento andaluz escenifica su bloqueo en un debate sobre financiación donde la oposición afea al PP rechazar 5.500 millones para Andalucía por puro "sectarismo político"

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La vicepresidenta tercera y consejera de Economía, Hacienda y Fondos Europeos, Carolina España (c), tras su intervención en el pleno / EP

La vicepresidenta tercera y consejera de Economía, Hacienda y Fondos Europeos, Carolina España (c), tras su intervención en el pleno / EP

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Este miércoles el Parlamento andaluz ha discutido sobre el nuevo modelo de financiación autonómica del Gobierno central. El debate, que comenzaba con las cartas marcadas tras los sonoros rechazos de las comunidades que comanda Génova, ha servido de nuevo para evidenciar la política de bloques que en estos momentos impera en el Parlamento andaluz, donde los partidos de Gobierno, PP y Vox, sistemáticamente demuestran una sinergia que fuera de la Cámara intentan desmontar.

Sea como fuere, la bronca y los desacuerdos han prevalecido en un debate enquistado, al menos en Andalucía, pues es la comunidad a la que más afecta -negativamente- el actual y caduco modelo de financiación. El nuevo sistema, elaborado por el Ministerio de Hacienda el pasado año, aún bajo comandancias de la actual líder del PSOE andaluz, María Jesús Montero, ofrece a Andalucía 5.500 millones de euros adicionales a las arcas andaluzas, una cantidad que supera a la exigida previamente por el propio Moreno Bonilla, que durante meses había reclamado al Gobierno que destinara, al menos, 4.000 millones de euros. Una contradicción que, pese a ser señalada por la propia Montero reiteradamente, así como por los partidos de la oposición, Moreno ha tratado de eludir situando el debate en que el modelo a la comunidad a la que más favorece es Cataluña, que sería la comunidad mejor financiada por persona.

Durante la sesión plenaria, la consejera de Economía, Hacienda y Fondos Europeos, Carolina España, ha arremetido contra el modelo aprobado en el Consejo de Política Fiscal y Financiera, calificándolo de "insolidario" e "injusto" y señalando que mantiene a la comunidad en una "situación de infrafinanciación crónica". Sin embargo, los argumentos esgrimidos por el Ejecutivo autonómico y su socio de investidura, Vox, han chocado con una oposición que ha desviado el tiro hacia la "inacción" y el "sectarismo" del PP.

El PSOE afea la confrontación "ciega"

Desde las filas socialistas, el parlamentario Mario Jiménez ha lanzado una de las críticas más incisivas de la jornada. Jiménez ha reprochado a la consejera que rechace un sistema que podría incorporar hasta 5.500 millones de euros adicionales a las arcas andaluzas, achacando esta negativa a un "puro sectarismo" y a una estrategia de "confrontación ciega". Según el representante del PSOE, el Ejecutivo andaluz es "incapaz de ver lo que objetivamente es bueno" para la comunidad simplemente porque la propuesta emana de un Gobierno socialista.

Asimismo, el debate parlamentario se vio salpicado por momentos de alta tensión cuando Jiménez recriminó al portavoz de Vox, Rodrigo Alonso, por sus intervenciones, al que ha indicado que toma el pelo a los diputados con sus "burradas y estupideces monumentales". Asimismo, el socialista también se ha dirigido a Carolina España, a quien ha señalado que solo sirve "para salir después del Consejo de Gobierno a insultar a Pedro Sánchez" y que tiene "un complejo horroroso con Montero".

El diputado socialista también ha criticado que PP y Vox "mienten por sistema" y "enfrentan territorios" siendo "anticatalanes". Al tiempo ha dejado claro que el PSOE-A defiende el modelo de financiación aprobado por el CPFF porque "es bueno para Andalucía".

Adelante Andalucía y Por Andalucía apuntan al doble rasero

Desde Adelante Andalucía, la parlamentaria María Victoria Serrano ha censurado que tanto PP como al PSOE se dediquen a "gritar en la oposición y callar en el Gobierno" durante los últimos quince años en todo lo relativo a la suficiencia financiera de la comunidad autónoma. Serrano ha recordado que Andalucía "no pide limosna", sino que se arbitren variables justas que tengan como medición la población ajustada y la dispersión territorial, recriminando a ambas formaciones haber utilizado el autogobierno andaluz como moneda de cambio según quién gobierne en Madrid.

En una línea muy similar se ha manifestado el portavoz de Por Andalucía, Rafael Sánchez Rufo, quien ha acusado al Ejecutivo de Moreno Bonilla de instrumentalizar el debate de la financiación autonómica única y exclusivamente con el propósito de desgastar al Gobierno de Pedro Sánchez y allanar el camino a Alberto Núñez Feijóo hacia la Moncloa.

"Triste convicción la de que lo que es bueno para Andalucía, si es malo para Feijóo, ya no es bueno para Andalucía", ha sentenciado el diputado de izquierdas. Para Por Andalucía, la Junta ha asumido como hoja de ruta la máxima de "quien pueda hacer que haga" contra el Estado, abandonando la defensa de un modelo propio y transversal -como el que en su día aglutinó el consenso del Parlamento en 2018- para subordinar los intereses de los andaluces a la estrategia nacional del Partido Popular.

Frente a la ofensiva de las izquierdas, el PP ha mantenido su postura en el Parlamento defendiendo que el rechazo al nuevo modelo no responde a tácticas partidistas, sino a la "defensa" de la igualdad entre todos los españoles. Los populares han insistido en que el acuerdo diseñado por Montero supone un "traje a medida" para Cataluña, que "subvenciona las exigencias del independentismo" a costa de vaciar las arcas públicas del resto de comunidades.

Desde la bancada del PP, el diputado Agustín Aguilera ha defendido la gestión del Ejecutivo autonómico, denunciando que el sistema pactado con ERC normaliza y perpetúa la histórica infrafinanciación que arrastra la comunidad desde 2009. Para los populares, el verdadero obstáculo para la equidad radica en un modelo centralizado que "rompe el pacto constitucional" y margina a los andaluces al recortar los recursos destinados a sostener la sanidad, la educación y los servicios públicos esenciales, situando el debate no en una disputa partidista, sino en el agravio territorial.

Etiquetas Andalucía Política