La investidura de Juan Manuel Moreno Bonilla para revalidar el cargo en la Junta de Andalucía pende de un hilo, precisamente, el hilo de Vox. Las cuentas en las urnas del pasado 17 de mayo no le dieron al dirigente del Partido Popular para formar gobierno en solitario sin mayoría absoluta, por lo que la cadena volvió a cumplirse denotando la dependencia a la extrema derecha. Un factor que no ha pasado desapercibido a ojos de las formaciones de la oposición de izquierdas este lunes.

Durante el Pleno de investidura celebrado en su primera sesión en el Parlamento andaluz, las distintas fuerzas de izquierdas, más allá de entrar en el argumentario defendido por Moreno Bonilla para continuar su mandato al frente de San Telmo, han evidenciado la necesidad del PP con Vox, pese a que estos últimos no han dado por sentada que la investidura vaya a salir adelante este martes. De hecho, han dejado caer un ‘no’ que sólo cambiará si hay acuerdo entre las partes.

El PSOE percibe “teatro” entre Moreno Bonilla y Gavira

Por un lado, desde el PSOE-A, en voz de su vicesecretaria general María Márquez ha situado el foco en la posible coalición de PP y Vox, acusándoles de haber hecho en el debate de investidura un “teatro”, reiterando que el pacto entre ambas formaciones ya se está labrando “en despachos de Madrid” y que la última palabra la tendrán los de Santiago Abascal. “Se dirán lo que quieran públicamente, pero tienen la mano agarrada debajo del escaño”, ha aseverado.

Bajo este telón de fondo, Márques ha aclamado que el dirigente popular es “un presidente encantado de conocerse” que ha defendido un discurso en el que ha sacado pecho de ser “el mejor y que, si no es presidente, es por culpa de los grupos de izquierda”. Sobre el fondo y la forma de su discurso, lo ha tachado de “hueco y aburrido” al no haber entrado en el fondo de la cuestión, “que es del elefante en la habitación”.

Asimismo, ha considerado que Moreno Bonilla no ha terminado de “aceptar” el resultado de las urnas tras haber permanecido “más cómodo con el rodillo de la mayoría absoluta” este tiempo atrás y que, ahora, al no contar con ella, se encuentra en “fase de negación”.

Con influencia del plano nacional, Márquez ha matizado cómo desde Vox en Madrid “decía cuál iba a ser el futuro de Andalucía” avisando de ese ‘no’ a la votación de este martes: “Esto es una humillación sin precedentes al pueblo andaluz”, ha reprochado, al tiempo que ha recordado los pactos de Moreno Bonilla en 2018 con Ciudadanos y Vox que “de nada valen” ahora proclamas similares.

Entre otras voces socialistas, también ha destacado la secretaria general andaluza, María Jesús Montero, quien ha situado el foco en la violencia machista que este año, y tan solo en la región, ha dejado seis mujeres asesinadas. De esta manera, ha advertido de que “los que niegan esta lacra y los que los blanquean son cómplices”, en clara alusión a PP y Vox.

Por Andalucía ve que el PP ha ratificado su “defunción moderada”

A la izquierda del PSOE, desde Por Andalucía, en voz de Antonio Maíllo, también ha situado el foco en el ‘matrimonio’ de las dos derechas que aún está por consumarse. De esta manera, ha criticado el discurso de investidura de Moreno Bonilla porque, a sus ojos, “ha certificado la defunción de su vía moderada” en comparación con la extrema derecha, lamentando al tiempo la “opacidad” de cómo avanzan estas negociaciones.

“No ha contado absolutamente nada del único hecho políticamente relevante en estos días que ha sido el diálogo opaco, oscurecido y absolutamente hermético que tiene con la única fuerza con la que ha hablado y con la que descuelga el teléfono, que es con la ultraderecha de Vox”, ha reprochado, al tiempo que ha criticado el “triunfalismo” del líder popular.

Por el fondo y la forma de sus palabras, en las que ha cargado contra la izquierda andaluza, Maíllo ha percibido en Moreno Bonilla “un marco de diálogo” basado en “el insulto, la mentira y la falta de transparencia”, instando así a conocer realmente “la factura” que conllevará el pacto entre la derecha y ultraderecha andaluzas.

“Ofrece victimismo porque no tiene capacidad para ofrecer un proyecto futuro. (…) Y parece como el niño de colegio que te pisa el cuello, que se trae al matón del recreo y que después te pide ser su amigo. Difícilmente se puede establecer un marco de diálogo desde el insulto, la mentira y la falta de transparencia en torno a lo que es la clave de la política andaluza en estos momentos, que es su diálogo con Vox, con la extrema derecha y conocer la factura de lo que nos va a costar a los andaluces y a las andaluzas el acuerdo ya previsto por la otra derecha”, ha sentenciado Maíllo.

De parte de la formación que lidera José Ignacio García, Adelante Andalucía, ha hecho énfasis en el poco, prácticamente nulo, espacio que le ha dedicado el líder popular en su discurso a los derechos del colectivo LGTBI –coincidiendo con el mes del Orgullo- o problemáticas latentes como el cambio climático, muy plausibles en Andalucía. Temáticas que ha percibido como “vetadas” por Vox. “Quince segundos dedicados a igualdad y a la lucha contra la violencia machista, catorce segundos a las personas LGTBI y los problemas son de otros, sigamos como estamos, que si nos criticáis es que desprestigiáis la sanidad en Andalucía. Una vergüenza de discurso”, ha afeado.

Vox condiciona la votación a un acuerdo con el PP

Pese a que Moreno Bonilla se quedó rozando la mayoría en las urnas, quedó en evidencia su necesidad de entenderse con la extrema derecha y, prueba de ello, lo acontecido este lunes en el Pleno. Manuel Gavira, portavoz de Vox, ha dejado en claro que su formación votará “no” este martes a la hora de investir al dirigente popular como presidente de nuevo. “Lo que va a pasar mañana si no se llega a un acuerdo es que Vox va a votar que no”, ha condicionado seriamente. En este sentido, ha afeado en el discurso varios matices, como que Moreno Bonilla “no haya entrado en el problema” de la inmigración.

Al tiempo, le ha afeado el “juego muy peligroso” al que ha entrado cuando el líder del PP-A ha comenzado a hablar de “dos votos a favor de la investidura mañana o la abstención de cuatro diputados el jueves”: “¿Qué pretende, pactar la abstención con la mafia y la corrupción del PSOE que representa en Andalucía la señora (María Jesús) Montero, que es la testaferro del señor (Pedro) Sánchez? ¿Del señor Maíllo y sin gente, que son del Gobierno de España, el gobierno de su mano? ¿Qué pretende? ¿La abstención de Adelante Andalucía? El señor Moreno sólo tiene una opción: pactar con Vox”, ha sentenciado.

Gavira, en representación de la ultraderecha andaluza, ha dejado en claro que su intención es lograr “un buen acuerdo” para la región, pero que la decisión recae en el equipo del PP de seguir la misma estela que Aragón o Extremadura o, por el contrario, verse abocado este martes a una votación compleja.

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