La segunda jornada del debate de investidura ha comenzado este martes con el primer cara a cara entre el portavoz de Por Andalucía, Antonio Maíllo, y el candidato a la Presidencia de la Junta por el PP, Moreno Bonilla. En su primera intervención, el candidato de izquierdas ha acusado al líder del PP su "dejación de funciones" en términos de inversión en políticas públicas. Maíllo ha sido especialmetne contundente en sanidad, dependencia o educación, de las que Moreno ha presumido de "récord" de inversiones. Sobre todo si se comparan con los gobiernos socialistas, un truco al que aún recurre, pese a que el último fue hace ya ocho años.

El encuentro entre fuerzas es evidente. Moreno incluso ha amagado con 'menospreciar' al grupo que lidera Maíllo recordando que son el grupo más minoritario del Parlamento, "por algo será", ante lo que Maíllo ha querido recordarle que los resultados electorales son motivo de estudio y preocupación interna, sí, pero que no les resta legitimidad para promover su modelo de gobierno.

El de Por Andalucía ha achacado a Moreno su gestión en políticas públicas. No en vano, las encuestas del Centro de Estudios Andaluces (Centra) suspenden la gestión de Moreno Bonilla al frente de la Junta de Andalucía y en cómo ha gestionado las políticas públicas.  El portavoz de Por Andalucía es consciente de que es el punto débil del presidente en funciones andaluz y, pese a escudarse en esas inversiones históricas, la presión civil y sindical evidencian que Sanidad o Educación, que además se colocan entre los principales problemas de los andaluces, junto a Vivienda o Paro, son áreas del gobierno andaluz en las que Moreno no consigue dar con la tecla.

En 2025 , el 56% de los andaluces valoró que la gestión del PP en Andalucía en los últimos tres años (desde la mayoría absoluta) ha sido “mala o muy mala”, por el 39,9% que la calificaba de “buena o muy buena”. Moreno Bonilla, como presidente, fue valorado por el 41,2% de los andaluces como “buena o muy buena” gestión, frente al 55,8% que opina que su gestión ha sido “mala o muy mala”. En 2024, por ejemplo, tan solo valoraban como “mala o muy mala” la gestión del presidente un 23,3% de los andaluces, lo que implica un desgaste de su figura brutal. A pesar de esto, en las elecciones del 17M se alzó como partido más votado.

Además, tras las acusaciones de Maíllo al líder del PP, este se ha escudado en que ha sido el presidente que más ha invertido en políticas públicas. También es una paradoja que, pese a esos aumentos históricos, la sanidad también ha escalado como problema en Andalucía hasta convertise en el principal problema. Pero es que, además, Moreno ha contado con 6.000 millones de euros más cada año desde 2019. Es decir, la Junta de Andalucía ha recibido, durante los cinco años de gobierno de Pedro Sánchez, 31.434 millones de euros más que en el mismo período de presidencia de Mariano Rajoy. 

"Miopía política"

El presidente andaluz ha acusado a Antonio Maíllo de pertenecer al Gobierno de Pedro Sánchez, dentro de la coalición Sumar, y contra el que ha vuelto a cargar duramente. El líder de Por Andalucía, por otro modo, le ha señalado la curiosidad en cómo escoge las críticas al Gobierno, mientras se "arroga lo que funciona del gobierno como propio, cuando algo no funciona en Andalucía es culpa del Gobierno central", ha venido a criticar Maíllo. El de IU también ha achacado a Moreno que, en su discurso de investidura, no hiciera apenas alusión a las políticas LGTBIQ+, mientras pacta con Vox la investidura: "Una pregunta", espetaba Maíllo: "¿Me considera usted un enfermo mental? Supongo que no, ¿verdad? Pues está usted negociando con los que nos consideran enfermos mentales hoy en día", en alusión a la ultraderecha.

Unas negociaciones que el presidente andaluz ha vuelto a echar en cara a las izquierdas, que según el presidente en funciones se han "autoexcluido" de las negociaciones. Según Moreno son como el perro del hortelano, que "ni quieren facilitar gobierno ni que gobierne con Vox", ha manifestado. De hecho, a Moreno ya no le tiembla el pulso al hablar de la formación de Abascal y ha recordado que ya en 2028 fue una formación de la que no solo se sirvió para llegar a la Presidencia sino que también negoció tres presupuestos con la formación ultra.

La Dependencia ha sido, entre otros, un motivo de discusión entre los líderes. Maíllo ha criticado las casi 7.000 muertes de 2025 en Andalucía sin habérseles reconocido los recursos que les correspondían por derecho. Este año, ya son 2.240 personas las fallecidas hasta mayo. El Gobierno central ya ha anunciado una partida inversora en dependencia que asimilaría el 50% de la financiación con las comunidades, si están también responden en este sentido. Según Moreno, el esfuerzo realizado por el Gobierno, que vuelve a tener a Andalucía como mayor beneficiada, es una medida con "tufo electoralista". Al tiempo, no ha hecho alusión a los recortes que realizó cuando era Secretario de Estado de Dependencia con Rajoy, cuando eliminó el pago de las cotizaciones a la Seguridad Social para los cuidadores no profesionales (en su mayoría familiares), La supresión del nivel acordado de financiación que el Estado aportaba a las comunidades autónomas; y una reducción de hasta un 15% en las cuantías de las prestaciones económicas para los dependientes. Moreno ha preferido escoger la "carta Zapatero" y acusarle del recorte llevado a cabo durante la crisis que comenzó en 2008 y a instancias de las políticas de austeridad de la Unión Europea.

La anécdota del enfrentamiento entrambos líderes ha estado en la primera intervención de Moreno, cuando no encontraba a Maíllo en la sala Jiménez Becerril para dirigirse a él. Un hecho que en la réplica aprovechó el líder de izquierdas para bromear: "Tiene un poco de miopía ocular, es una metáfora de la miopía política de una Andalucía que no ve salvo que esté sentado en el coche oficial o en el Palacio" de San Telmo (sede del Ejecutivo andaluz).

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