El presidente de la Junta de Andalucía y candidato del PP, Juan Manuel Moreno Bonilla, ha marcado distancias de forma contundente con Vox en una entrevista concedida a El País, donde ha asegurado que la experiencia de gobernar dependiendo del partido de extrema derecha le llevó a una conclusión clara: “Un Gobierno con Vox es un Gobierno imposible”.
Moreno, que en 2019 se convirtió en el primer dirigente autonómico del PP en alcanzar el poder gracias al apoyo parlamentario de Vox, reivindica ahora una estrategia centrada en la moderación y la “vía andaluza”, alejada de la polarización política. “No quiero depender de Vox”, ha insistido durante la entrevista, donde ha llegado incluso a afirmar que el partido de Santiago Abascal “no decide en Andalucía”, sino “en Madrid, un señor en la sede de Vox”.
El líder popular andaluz recuerda que tuvo que adelantar elecciones porque Vox bloqueó los Presupuestos, la Ley de Ordenación del Territorio y varios decretos de su Gobierno. “Esa experiencia me ha servido para saber que un Gobierno con Vox es muy difícil”, ha señalado.
Moreno rechaza una coalición con Vox
Aunque ha evitado cerrar completamente la puerta a futuros acuerdos si no logra mayoría absoluta, Moreno insiste repetidamente en que no contempla gobernar en coalición con Vox. “Me puede preguntar 100 veces y voy a contestar 100 veces lo mismo. No me planteo gobernar en coalición con Vox”, ha afirmado.
El presidente andaluz ha intentado presentarse como un perfil moderado dentro del PP, diferenciándose tanto de la estrategia nacional del partido como de dirigentes como Isabel Díaz Ayuso. Según ha defendido, “la vía andaluza es una alternativa a la polarización, a la radicalidad y al frentismo”. Preguntado directamente sobre si Ayuso representa ese modelo de confrontación, el presidente andaluz ha esquivado la polémica: “No voy a comentar lo que hace mi compañera de partido porque estoy en campaña electoral en Andalucía y cada uno es libre de hacer los comentarios que considere oportunos en el momento oportuno”.
Además, el presidente andaluz ha admitido que no contempla otra alternativa política si no consigue mayoría suficiente. “No hay plan b, solo hay plan a, que es sacar la mayoría suficiente”, ha asegurado, después de recordar que tanto el PSOE como Vox han descartado facilitar su investidura mediante una abstención. Moreno ha reconocido que hay provincias donde el resultado será ajustado, aunque se muestra convencido de poder ampliar su representación parlamentaria.
También ha marcado diferencias en materia migratoria frente a los discursos más duros impulsados por Vox y asumidos parcialmente por otros gobiernos autonómicos del PP. “Estamos a favor de que haya un control en política migratoria porque, si no, se producen problemas de integración y, si se producen problemas de integración, tenemos problemas de convivencia y es ahí donde el populismo crece”, ha apostillado.
Moreno ha rechazado conceptos como la “prioridad nacional” y defiende una inmigración “ordenada” e “integradora”. “El sector primario en Andalucía mañana se para si no hay inmigrantes”, ha reconocido.
Durante la conversación, Moreno ha acusado además al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, de favorecer indirectamente el crecimiento de Vox. “Sánchez está muy interesado en que Vox crezca, pero yo no estoy nada interesado en eso”, ha afirmado durante la entrevista.
Distancias también con Feijóo
Las diferencias no solo aparecen respecto a Vox. Moreno también se ha desmarcado parcialmente del discurso de la dirección nacional del PP y de Alberto Núñez Feijóo sobre la regularización de inmigrantes sin papeles impulsada por el Gobierno.
Aunque ha evitado respaldar directamente la medida, tampoco rechaza el fondo de este tipo de procesos. “Eso son procesos que se hacen. Pero los procesos se tienen que hacer desde el consenso y desde la planificación. Y Sánchez lo ha hecho desde el interés”, ha señalado.
Preguntado sobre si Feijóo endurece su discurso por la presión de Vox, Moreno ha rebajado las diferencias pero ha admitido distintos estilos dentro del partido. “Cada uno tenemos un estilo, pero los dos estamos de acuerdo en que tiene que haber orden en la política migratoria y que tiene que haber integración”, explica.
El dirigente andaluz atribuye además el tono más duro de la política nacional al clima político madrileño. “No es lo mismo la situación que se vive en la periferia de España (...) que la intensidad política que se vive en Madrid”, ha afirmado, antes de añadir que Feijóo “marca sus propias estrategias en función de las informaciones que él tiene”.
Una campaña con perfil propio
Moreno ha restado importancia además a la escasa presencia de Feijóo en su campaña electoral. Ambos solo han coincidido públicamente en una ocasión durante la campaña andaluza, algo que el candidato popular ha considerado incluso positivo desde el punto de vista electoral.
“Este es un territorio extenso, para mí es mucho más rentable en términos electorales tener dos impactos en un territorio”, ha afirmado. “Si Alberto va a un sitio y yo voy a otro, tenemos doble impacto”.
Pese a aparecer recurrentemente en las quinielas como posible relevo futuro dentro del PP nacional, Moreno ha rechazado cualquier regreso a la política madrileña y cierra filas con el líder popular. “Mi compromiso es con los andaluces”, ha asegurado, antes de añadir que Alberto Núñez Feijóo “va a ser muy pronto presidente del Gobierno de España”. Con este discurso, Moreno ha intentado consolidar una imagen propia dentro del PP: una derecha moderada, centrada y alejada tanto de la confrontación permanente como de la dependencia política de Vox.
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