Todo comenzó con un: "No hay listas de espera para pacientes de cáncer en Andalucía" de Moreno Bonilla en una sesión de control en el Parlamento andaluz allá por septiembre de 2025. Tras estas contundentes palabras, a una cuestión planteada por el PSOE-A, las mujeres víctimas de la negligencia -entonces desconocidas- en el programa de cribado de cáncer de mama, movieron cielo, tierra, mar y aire hasta que sus testimonios fueron escuchados. Una vez llegaron al plano mediático, el escándalo tan solo ha hecho que escalar, aunque el Gobierno de Moreno continúe sin dar explicaciones sobre qué ocurrió, el motivo y afectadas totales.
Ante este desentendimiento, las mujeres, asociadas bajo la Asociación Amama, han lanzado este lunes 11 de mayo, en plena campaña electoral y junto a la participación de las Mareas Blancas, un nuevo movimiento digital, bautizado como el #MeTooSanitario que busca poner voz y rostro a las mujeres víctimas de los fallos. Asimismo, su acción es una reivindicación contra, precisamente, aquellas palabras que en septiembre entonaba el máximo dirigente de la Junta de Andalucía sin ningún tipo de consecuencias.
En un comunicado, Amama ha asegurado que el objetivo es "denunciar los excesivos retrasos en el diagnóstico y tratamiento que los enfermos de cáncer están soportando" en Andalucía. En total, se han compilado hasta 40 vídeos de personas afectadas por los cribados en cáncer de mama, pero también en retrasos de hasta "24 meses" en personas que han acudido al médico con una sospecha concreta que finalmente fue cáncer. Todos estos vídeos se están publicando en las redes sociales tanto de la asociación como del movimiento sanitario.
En el mismo comunicado, las organizaciones aseguran que el consenso médico estipula, desde la sospecha inicial de cáncer hasta el tratamiento principal, un máximo de de 2 meses de espera. Un retraso de 3 meses desde esta premisa "aumenta la mortalidad un 26%". Por tanto, Amama y Mareas Blancas quieren visibilizar que, con estos datos, "no es de extrañar la sobremortalidad de 3.700 personas por tumores malignos desde 2019 que un estudio ha denunciado hace escasos días".
Testimonios
Entre los 40 testimonios publicados en las redes sociales se encuentra el de Margarita, sevillana que trabajaba como TCAE y que ahora sufre de una "invalidez total" a causa de la enfermedad. Se salvó de ser algo aún más grave gracias a que una compañera médica, según relata en el vídeo, le hizo "el favor" de mirarle un análisis y, entonces, "se llevó las manos a la cabeza". Su expresión fue: "Esto es una bandera roja, algo gordo". Tras otro análisis y posterior biopsia dio la cara un tumor de 14 centímetros. Y, posteriormente en un TAC, los demás, ha relatado.
Este episodio le sucede a Margartia después de estar dos años "dando vueltas" con la médica de cabecera, tomándose un sinfín de medicamentos sin ton ni son porque a nadie "se le ocurrió mandarme una simple ecografía" o una prueba. Actualmente, esta mujer sufre un cáncer renal de estadio 4 con metástasis en pumones y ganglia.
Otro caso es el de Lola, otra sevillana que durante un año y medio estuvo "con algo en el pecho que se suponía que no era maligno, pero que un año y medio después, cuando me noté un bulto en el pecho y me hicieron una biopsia de una mamografía de enero de 2024, donde ponía que tenía un BIRAD-3, se pasó a un BIRAD-6 maligno. En un primer momento, parecía que los ganglios no estaban afectados pero durante la operación en noviembre de 2025 finalmente sí tuvieron que quitarle los ganglios, y actualmente está bajo tratamiento de quimioterapia. Un tratamiento que a su edad le afecta física y mentalmente. Lola tiene claro que hay que hacer "todo lo posible" para que esto "no vuelva a suceder a nadie" en la sanidad pública, sobre todo "que no tengamos que estar denunciando al gobierno de la Junta de Andalucía, que es del PP, por el fallo que ha cometido y porque no se ha hecho responsable de ese fallo".
Y, como los testimonios de Lola y Margarita, las Mareas y Amama han recopilado hasta 40, que pueden consultarse en sus redes sociales.
Moreno continúa negando fallecidas
La crisis de los cribados de cáncer de mama en Andalucía sigue presente en plena campaña electoral después de que el presidente de la Junta y candidato del PP-A a la reelección, Moreno Bonilla, asegurara en una entrevista televisiva que no le constaba “ninguna mujer fallecida” por los errores y retrasos detectados en las pruebas diagnósticas de cáncer de mama. Sus palabras han provocado una fuerte reacción política y social, especialmente entre familiares de afectadas y asociaciones de pacientes que llevan meses denunciando las consecuencias del colapso sanitario.
El diario El País relata en un reportaje casos de mamografías perdidas, diagnósticos que tardaron meses en llegar y errores en pruebas que retrasaron tratamientos oncológicos decisivos. Igualmente, aparecen testimonios de mujeres y familias afectadas. “El cáncer mata a la gente a borbotones en Andalucía, pero no hay medios”, resume una de las frases recogidas en el reportaje.
Las declaraciones de Moreno negando fallecimientos relacionados con esta crisis han encendido todavía más la polémica. Entre las voces más duras estuvo la de la vicepresidenta del Gobierno y líder del PSOE andaluz, María Jesús Montero, que acusó al presidente andaluz de deshumanizar el sufrimiento de las familias.
“Purificación, Carmen e Inmaculada son tres de las mujeres que han fallecido por el fallo en los cribados del cáncer de mama. Hoy Moreno Bonilla las ha vuelto a negar, una vez más, al decir que no existen mujeres fallecidas”, afirmó Montero en redes sociales. La dirigente socialista añadió que negar esos casos supone “violencia institucional” y acusó al Ejecutivo andaluz de actuar “sin corazón” y “sin responsabilidad”.
El testimonio del hijo de Carmen Ríos
La controversia ha dado un nuevo salto cuando Álvaro Jiménez, hijo de Carmen Ríos Soler, afectada por estos fallos, publicó un vídeo en TikTok respondiendo directamente a Moreno Bonilla. Su testimonio se viralizó rápidamente y se convirtió en uno de los símbolos del malestar generado por las declaraciones del presidente andaluz.
Así, Jiménez explicó que su madre, vecina de La Línea de la Concepción, acudió al sistema sanitario tras detectarse un bulto en el pecho. Según ha relatado, la primera mamografía descartó cualquier problema. Sin embargo, meses después y tras insistir nuevamente porque el bulto seguía creciendo, una segunda prueba confirmó un cáncer ya irreversible.
“Carmen Ríos es mi madre”, afirma en el vídeo, “Aquí estoy yo para decirte que sí, Juanma Moreno: mi madre ha sido una de las víctimas”. Del mismo modo, el joven ha asegurado que decidió hablar públicamente porque le “repateó” escuchar al presidente andaluz afirmar que no existían mujeres fallecidas por estos fallos.
Añadir ElPlural.com como fuente preferida de Google.
Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.