El Pleno del Ayuntamiento de Baena arrojaba anoche una reveladora fotografía del bloqueo político y sentimental en que se halla el debate sobre la memoria histórica y la gestión del pasado. Hubo una propuesta de IU para retirar a Franco la Medalla de Oro de la ciudad y la votación fue ésta: IU votó a favor de retirársela, el PP votó en contra, Ciudadanos se abstuvo y el PSOE se dividió, la mitad de sus concejales votó a favor y la otra mitad se abstuvo. No obstante, la moción salió finalmente adelante. Cuarenta años después de muerto, Franco era despojado de los honores concedidos por el Ayuntamiento franquista en 1946. La misma corporación también distinguió entonces con su galardón oficial más valioso al comandante Eduardo Sáenz de Buruaga, documentado en las investigaciones de Paul Preston como una figura clave en el inicio del alzamiento militar en Marruecos el 17 de julio de 1936. Tras su llegada a la Península como comandante de las fuerzas de Regulares integradas por tropas de moros mercenarios, dirigió una represión implacable y sistemática en distintos pueblos andaluces, entre ellos Baena. El Pleno municipal de este jueves se desarrolló con algunas tensiones políticas y personales, síntoma de que Baena, como tantos otros lugares, no ha resuelto el debate de la memoria. De lo que se quejaban en realidad los concejales de IU y el PSOE que votaron a favor de retirar la medalla a Franco es de que, más allá de otros debates de mayor alcance y complejidad, hay una Ley de Memoria Histórica que el Ayuntamiento debe cumplir. En otras localidades donde se han planteado mociones similares lo habitual es que la izquierda vote a favor y la derecha se abstenga. Baena rompí está tónica.