En tu nuevo libro 'Conil, el esfuerzo colectivo' se resume un cuarto de siglo de historia reciente de tu pueblo, ¿Qué te ha impulsado a escribirlo? ¿Dónde comienza esta historia? Algunos compañeros y amigos que conocían en profundidad el trabajo que habíamos realizado nos comentaban que lo pusiéramos en valor, que lo difundiéramos. Desclasificar millones de metros cuadrados de suelo urbanizable y pasarlo a suelo protegido forestal o del litoral y proteger amplias zonas del litoral, en pleno boom inmobiliario, no es ni era lo usual. Explicar por qué lo hicimos es explicar el proceso por el cual IU ganó y ha mantenido la hegemonía en Conil, es explicar un modelo de ciudad, de desarrollo y otra forma de hacer política. La renuncia voluntaria a construir en el frente litoral no fue el calentón de una noche de verano o una ocurrencia momentánea sino obedecía a un proyecto político de transformación de la realidad de Conil. Por lo tanto, esta historia hace muchos años que empezó, pues lo que hicimos gobernando es lo que defendíamos en la oposición. Dos años después de dejar la Alcaldía comencé a escribir este libro, necesitaba un poco de perspectiva. ¿Qué otras pretensiones has perseguido al escribirlo? Entre otras cuestiones explicar las claves de los procesos y las propuestas para comprender cómo una fuerza política minoritaria pasa a tener una posición hegemónica y transformar la realidad de un pueblo andaluz del litoral, a finales del siglo XX y comienzos del XXI, con condiciones objetivas supuestamente no propicias para la victoria de la izquierda de verdad. Conil no es ni era Marinaleda ni Trebujena, donde tradicionalmente gana la izquierda. Su estructura social, poblacional y económica ni por asomo se les parece, por eso es importante contar cómo hemos construido el modelo Conil, para que muchas personas de izquierda sepan que otro modelo es posible. Pero, también pretendo que este libro sea el relato de una historia colectiva, con sus contradicciones y anhelos, con sus luchas y esperanzas. Recoges en el libro las transformaciones más importantes en el municipio en estos años en los que fuiste alcalde, y en este último período con Juan Bermúdez a la cabeza del proyecto. Sí, pero el libro va mucho más allá. No es un balance de gestión. Decía el filósofo Walter Benjamín que existen dos clases de relatos, los de navegantes que cuentan las historias de mundos desconocidos, de aventuras, de viajes y los relatos de campesinos que cuentan lo cotidiano, lo que vemos todos los días. El libro es un relato de navegantes contado con visión de campesino. No he pretendido convertir este libro en un relato continuo de hechos ocurridos en un periodo histórico de Conil, no es la crónica de un pueblo. Trasciende a esto y va más allá. Es una reflexión en voz alta de lo vivido, luchado, sufrido y experimentado en un periodo de tiempo de gobierno municipal de IU. Creo que era necesario hacer públicas esas reflexiones para poner en valor lo que de positivo tiene transformar la realidad concreta. ¿Puede servir la experiencia de Conil como ejemplo y trasladar a otros municipios lo que narras en el libro? Kant hablaba del imperativo categórico: ¨Siempre debes actuar de modo que, al mismo tiempo, desees que la regla según la cual actúas, pueda convertirse en una Ley general¨. En estos momentos, en que la política está desprestigiada, desarbolada, vilipendiada, solo el ejemplo, las buenas prácticas puede servir para que esta vuelva a su origen clásico, a la preocupación por los problemas de la polis, de la ciudad. Para recuperar el crédito perdido es necesario que se conozcan el por qué, el cómo, el cuándo un pueblo se puede transformar con un contexto jurídico-político adverso, con contradicciones pero superándolas constantemente. Conil es para mucha gente un referente en gestión municipal, ¿cómo la describirías en una frase? La defensa de lo público y la apuesta por la planificación democrática continuada y coherente en el tiempo, contando con la sociedad civil, apostando por la democracia participativa. El libro es sin duda un testimonio tuyo, pero también es un testigo que das a los que vengan para que sigan construyendo un pueblo en armonía social, ecológica y económica. ¿Por qué 'el esfuerzo colectivo'? Creo que los pueblos no avanzan si no hay esfuerzo colectivo. Nada es regalado, nada cae del cielo, no existen milagros. Solo el trabajo diario, con un proyecto claro elaborado y asumido colectivamente, es decir, contando con la gente, con la sociedad civil. En Conil el trabajo lo hemos realizado a contracorriente, como los salmones que surcan las difíciles corrientes para llegar a su objetivo, pero hemos tenido el apoyo de los ciudadanos. Hemos contado con el apoyo del pueblo durante cinco legislaturas. Si en 1995 conseguimos el ¨sorpaso¨, ser la fuerza hegemónica de la izquierda en Conil, más tarde, lo importante, es haber recreado esta hegemonía hasta la fecha actual.