Este es el testimonio de otro dramático y cruel hecho sobre bebes robados. Un caso más de los muchísimimos existentes y latentes aun sin desentrañar. Casos que, uno tras otro, incitan a pensar que tramas de personas influyentes, abogados ilustres, médicos y funcionarios notables con la posible participación de destacados miembros de la Iglesia Católica, posibilitaron estos horrendos "robos" de niños. La justicia española tiene aun una gran deuda por saldar con muchas madres. Este es un caso más, horrendo como todos, de un caso de bebés robados, el de Carmen Lorente.



Una tumba vacía con algodón y un trozo sábana
Carmen Lorente Oliva tampoco vio a su hijo ni siquiera cuando fue a desenterrarlo un 4 de octubre de 1989. La tumba estaba vacía. Sólo había dentro algodón y un trozo de sábana. En ese momento creyó lo que le dijo le enterrador, que al ser un bebé se había disuelto por completo. Hoy día, sabiendo que eso es totalmente imposible, que ni el cráneo ni los fémures pueden nunca desvanecerse, lamenta no haber llamado a la Policía en ese mismo momento. "Con la de lágrimas que he echado yo allí y lo que le he rezado a mi niño" durante toda una década, desde que dio a luz el tres de octubre de 1979, "y allí no había nada". Hoy lleva su caso con un abogado de prestigio.

Enterraron una caja vacía
El pequeño ataúd estaba vacío. Nunca se enterró ningún cuerpo. Esta gente ha sido tan cruel e inhumana que no solo robaron un bebé sino que encima dejaron que sus propios padres enterraran una caja vacía.

¿Dónde esta los derechos constitucionales?
Carmen Lorente Oliva es una más de las muchas madres a la que les fueron arrebatado su hijos y que solo solicitan que se haga justicia y que haya transparencia de estos desagradables y dolorosos acontecimientos. "Vivimos en un Estado de Derecho en el cual no se están respetando estos mismos. Esto es un delito claro y evidente y como tal debe ser tratado ¿dónde esta los derechos constitucionales que nos amparan?"

Una red organizada
Hay muchas madres a las que les dijeron que sus hijos habían fallecido al nacer y no hay constancia de muchos de ellos en los registros del cementerio ¿cómo puede ser esto posible? Es inverosímil y solo da a pensar que también se falsificara documentación en los partes de defunción. Son muchas irregularidades que nos llevan a sospechar que se trataba de toda una red organizada en las que intervenían tanto médicos como abogados, funcionarios y la misma iglesia en un negocio bastante lucrativo y con mucha demanda. Debido a ello y a los apellidos ilustres de algunos de estos personajes y a los intereses creados, se esta teniendo tanta dificultad para esclarecer los hechos. Estamos ante un delito de lesa humanidad por lo cual no hay prescripción.