La Junta Electoral ha ordenado la suspensión de la proyección del documental Salud no responde en el municipio sevillano de Mairena del Aljarafe tras un recurso presentado por el Partido Popular, una decisión que ha reavivado el debate sobre los límites de la campaña electoral y el uso de espacios públicos en plena precampaña de las elecciones andaluzas del próximo 17 de mayo.
El acto, previsto en un teatro de la localidad, había sido organizado por colectivos vinculados a las Mareas Blancas, que llevan años denunciando el deterioro del sistema sanitario público andaluz. Sin embargo, la Junta Electoral de Zona (JEZ) consideró que la proyección del documental podía vulnerar el principio de neutralidad institucional al entender que su contenido podría influir en el voto de la ciudadanía en un contexto electoral.
La resolución llegó horas antes del evento, lo que provocó que decenas de personas que acudieron a la cita se encontraran con las puertas cerradas. Ante esta situación, los asistentes permanecieron en el exterior del recinto y leyeron a través de un megáfono el contenido del dictamen de la Junta Electoral en un gesto que transformó la cancelación en una acción de protesta.
Ayer la Junta Electoral PROHIBIÓ, a petición del PP, proyectar el docuemntal 'Salud no responde', de Marea Blanca, en un teatro de Mairena del Aljarafe, en Sevilla.
— Francisco Artacho (@Artatxo) April 9, 2026
Los asistentes se quedaron en la puerta y leyeron por un megáfono la resolución de la JEZ. pic.twitter.com/OlHy27jYkg
El documental en el centro de la polémica
El documental Salud no responde se ha convertido en uno de los símbolos del movimiento en defensa de la sanidad pública en Andalucía. Impulsado por colectivos sociales y sanitarios, recoge testimonios de pacientes y profesionales que denuncian problemas como las listas de espera, la saturación de la atención primaria o la derivación de servicios al sector privado.
No obstante, la Junta Electoral argumenta que la proyección del documental en un espacio público y en el contexto actual podría interpretarse como un acto de contenido político con capacidad de influir en el electorado, lo que justificaría su suspensión cautelar. La decisión se produce, además, en un momento especialmente sensible, con movilizaciones convocadas en defensa de la sanidad pública, como la de este domingo 12 de abril, y con este asunto situado entre las principales preocupaciones de la ciudadanía andaluza.
Críticas por censura y doble vara de medir
La suspensión ha generado críticas desde sectores sociales y políticos que consideran que la medida supone una forma de censura. Desde el entorno de las Mareas Blancas y colectivos organizadores se denuncia que se está limitando el derecho a la información y a la libertad de expresión, especialmente cuando se trata de contenidos críticos con la gestión sanitaria.
En este contexto, han señalado una supuesta “doble vara de medir” en la aplicación de los criterios de la Junta Electoral. Mientras se impide la proyección del documental en Mairena del Aljarafe, recuerdan que otras actividades de promoción institucional o mediática vinculadas al Gobierno andaluz sí se han desarrollado sin impedimentos en otras provincias. De hecho, en el cuerpo de esta controversia se sitúa también la participación de figuras públicas que han respaldado o difundido el documental en otros puntos de Andalucía, como Cádiz, donde su promoción sí se llevó a cabo sin restricciones, lo que ha alimentado aún más la polémica.
La sanidad como eje del debate electoral
La paralización del acto se produce en un contexto en el que la sanidad pública se ha consolidado como uno de los ejes centrales del debate político en Andalucía. Las listas de espera, la falta de personal sanitario y el incremento de los seguros privados han sido algunos de los temas más recurrentes en las últimas semanas.
En este escenario, el documental Salud no responde ha adquirido un papel relevante como herramienta de denuncia social, lo que explica, según sus impulsores, la reacción del Partido Popular para frenar su difusión en plena precampaña. Mientras tanto, la imagen de los asistentes leyendo la resolución de la Junta Electoral a las puertas del teatro se ha convertido en un símbolo de la controversia, evidenciando la tensión creciente en torno al papel de la ciudadanía, los colectivos sociales y las instituciones en el actual clima preelectoral andaluz.