Cuatro días después del fatídico accidente ferroviario que conmocionó a la provincia de Córdoba, una pequeña historia de esperanza ha logrado abrirse paso entre la tragedia. Boro, el perro que viajaba en el tren siniestrado y que huyó aterrorizado tras el impacto, ha sido localizado y rescatado con vida a primera hora de esta mañana por efectivos del Plan INFOCA.

El animal, un cruce de Schnauzer y perro de agua, se encontraba perdido en los montes de Adamuz desde el pasado domingo 18 de enero, cuando el tren de la compañía Iryo que cubría la ruta Málaga-Madrid descarriló, dejando tras de sí un saldo de numerosas víctimas y heridos.

El rescate se ha producido entre las 09:00 y las 10:00 horas de este jueves 22 de enero, en el paraje conocido como el Parque de la Sierrezuela, en plena Sierra Morena. Según han informado fuentes del operativo, ha sido una cuadrilla de Bomberos Forestales del INFOCA quien ha logrado asegurar al animal.

Boro presentaba un buen estado físico general, aunque mostraba signos evidentes de deshidratación y un miedo extremo. Fuentes cercanas al rescate apuntan a que fue necesaria una estrategia cuidadosa para acercarse a él, ya que el animal huía de cualquier presencia humana. Finalmente, este jueves un operativo ha sido capaz de acercarse sin generar miedo para atraerlo y poder capturarlo sin causarle más estrés.

La historia de Boro ha mantenido en vilo a las redes sociales y a las asociaciones animalistas durante toda la semana. Su dueña, Ana García Aranda (26 años), superviviente del accidente junto a su hermana embarazada, había lanzado un desesperado llamamiento tras perderlo de vista en el caos posterior al choque. Ana relató cómo intentó sujetar a Boro en sus brazos tras el impacto, pero el pánico hizo que el animal se zafara y corriera hacia el monte.

La búsqueda se vio complicada inicialmente debido a que la zona del siniestro estaba precintada por la Guardia Civil para las labores de investigación y levantamiento de cadáveres. Fue necesaria la intervención del Partido Animalista (PACMA), que solicitó una autorización excepcional al Ministerio del Interior. Tras recibir luz verde, un equipo profesional de rescate pudo acceder ayer miércoles a la "zona cero" escoltado por agentes, logrando los primeros avistamientos que hoy han culminado con éxito.

Tras su captura, Boro ha sido trasladado de inmediato para reencontrarse con Ana, poniendo fin a 96 horas de angustia para una familia que, a pesar de las heridas físicas y emocionales del accidente, hoy celebra que este perro, al que consideraba parte de su familia, esté a salvo.

Este desenlace arroja un rayo de luz en una semana marcada por el luto en la localidad cordobesa, demostrando que, incluso en los peores escenarios, la movilización ciudadana y la perseverancia pueden obrar pequeños milagros.