Las consecuencias del trágico incendio que asoló Almería este verano continúa coleando en el debate público y político andaluz. No solo en Almería sino en la Cámara autonómica, donde la oposición continúa reclamando una comisión de investigación parlamentaria para esclarecer cómo operó el Gobierno andaluz ante la catástrofe. Sin embargo, el PP continúa negándose. Mientras tanto, las zonas afectadas continúan viviendo su particular calvario. No solo por las muertes registradas en el incendio, que ascendieron a 15 la pasada semana después de que una mujer falleciera en el Hospital Virgen del Rocío de Sevilla este mes, donde llevaba ingresada desde el 10 de julio, sino porque los familiares de las víctimas denuncian que han encontrado pertenencias personales e incluso huesos de sus familiares calcinados en la zona incendiada.

Dos fueron las principales polémicas que sobrevolaron la actuación del Ejecutivo autonómico en el incendio de Los Gallardos. En primer lugar, la propia evaluación del nivel de alerta del incendio, lo que podría haber supuesto una mayor y rápida actuación de los equipos disponibles así como la coordinación con equipos provenientes del Estado, que no se elevó hasta pasadas las tres horas, según los informes de la Guardia Civil. Por otro lado, la no activación del Es-Alert, el sistema de mensajería que habría advertido a la población inmediatamente del nivel de alerta y de lo que deberían de hacer. Según el consejero, Antonio Sanz, esto no se produjo debido a que los expertos lo reclamaban así. Sin embargo, no faltaron voces críticas a dicha actuación.

Caos en Los Gallardos

A finales de julio, el hijo de una de las víctimas, Danielle Gillam-Kirton, denunciaba a través de un post de Facebook que la versión de la Junta de Andalucía no se correspondía con la realidad de los hechos. De este modo, mientras el consejero de Emergencias defendía que se avisó "boca a boca" a la población civil de la gravedad de los incendios, según el ciudadano británico a sus padres "nunca se les dijo que se refugiaran en casa". Según Kirton, a partir de ese momento su voz sería la que hablara por la de sus padres, después de que Sanz relacionara las víctimas del incendio de haber actuado con "imprudencia" al no "respetar los avisos boca a boca".

El 19 de agosto, el mismo Kirton, denunció haber localizado restos óseos y efectos personales de sus padres en el interior del vehículo que estaba totalmente calcinado. El ciudadano británico denunció este hecho ante las autoridades que se acercaron para determinar los motivos por los que el vehículo no había sido inspeccionado y retirado debidamente por los cuerpos forenses. 

Del mismo modo, otro esperpéntico suceso lo experimentó otro ciudadano, en este caso belga, Thomas-Wolf Verdonckt, hijo de Stanislas, fallecido en el incendio. Thomas visitó el lugar el pasado 13 de julio para facilitar las muestras de ADN para saber si uno de los fallecidos era su padre. Al mismo tiempo, intenta rescatar al perro de su progenitor, cuya ubicación conocía gracias a la Guardia Civil. Sin embargo, no solo dio con los restos óseos de la mascota, sino que tal y como relató a La Voz de Almería, dio con lo que le "parecieron restos humanos que seguían en el lugar". 

"No eran piezas ambiguas de escombros quemados. Había gafas, zapatos, botones de ropa, joyas, llaves y otros efectos personales claramente reconocibles", contaba al digital. En esa búsqueda llegó incluso a encontrar "las llaves de la casa de mi padre, que hasta entonces se habían dado por perdidas". Eso fue cuatro días después del incendio. Cuando volvió más de un mes después, en agosto, en la zona de El Curato, en Bédar, todo seguía igual, según denunció el mismo ciudadano a dicho medio de comunicación. "Como me preocupaba que cualquiera que entrara en la zona pudiera simplemente llevárselas, oculté algunas de las cosas que vi y fui directamente a hablar con el policía local de Bédar, que contactó con la Guardia Civil de Garrucha", contaba. Finalmente advirtieron a las autoridades, a quienes guiaron por los terrenos calcinados, denunciando carecer de los conocimientos ni capacidades necesarias, aunque sí de la voluntad de la que careció la negligente gestión que abandonó los restos materiales y óseos en dicho estado.

PSOE-A demanda una comisión de investigación

La oposición al completo ha reclamado una comisión de investigación al Gobierno andaluz, particularmente a Antonio Sanz, desde que se conoció los modos de actuación del Ejecutivo de Moreno. Sin embargo, hasta el momento, el PP, con la complicidad de Vox, se ha negado a aceptar dicha cuestión. Ahora, este lunes, el PSOE andaluz ha vuelto a reclamar la apertura de dicha comisión para esclarecer lo ocurrido.

De este modo, el secretario general del PSOE de Málaga, Josele Aguilar, ha recordado que el PP "se opone" a que en el Parlamento se pueda "abrir una comisión de investigación" para conocer, entre otras cuestiones, "las causas de los dos gravísimos incendios" registrados este verano con origen en Los Gallardos (Almería) y Niebla (Huelva), un fuego este último que "se extendió hasta la provincia de Sevilla", según ha recordado. El parlamentario socialista ha defendido la conveniencia de crear dicha comisión de investigación en el Parlamento para "conocer exactamente qué fue lo que pasó" en "dos de los incendios de mayor dimensión" que se han producido en "toda España".

Así, Aguilar ha trasladado al PP que "es necesaria la transparencia", y "no puede poner una mordaza al Parlamento para analizar y examinar algo que es de la competencia del Gobierno de la Junta, como es el dispositivo Infoca", de extinción de incendios forestales, por lo que ha instado al Grupo Popular a que "reconsidere su posición de vetar esa comisión de investigación". "Se trata de conocer la verdad y de que lo que ha pasado este verano no vuelva a ocurrir en el futuro", ha zanjado el socialista.

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