Vox ya ha negado el apoyo a Moreno Bonilla para investirlo con mayoría absoluta. Las razones: tibieza por parte del líder del PP andaluz en su acercamiento a postulados de Vox (prioridad nacional) y el "titubeo" con las izquierdas. Entretanto, el portavoz de Adelante Andalucía, José Ignacio García, no ha dudado en desdibujar esa posición en la que Moreno Bonilla coloca a las formaciones de izquierdas, y en una intervención que evidencia el capital y la relevancia política que ha adquirido García en estos últimos cuatro años, ha subrayado su "no" -otro- a la investidura de Moreno.
A ojo de buen cubero, Moreno no se siente cómodo debatiendo con García. En la pasada legislatura el tono condescendiente del presidente con respecto a los andalucistas podía explicarse en dos direcciones: la absoluta de la que gozaba el PP y los dos diputados que tenía Adelante. Ahora, la situación ha cambiado y parece que se nota. Tanto, que Moreno ha entrado en una confrontación directa con el líder de Adelante, acusándole incluso de aplicar un "andalucismo chiquito"; y no por "el número de votos o diputados", ha explicado Moreno, sino porque es un "andalucismo" que no representa a la mayoría social de los andaluces, según el del PP, que es "moderada"; una mayoría que dice representar el PP andaluz.
La estrategia de Moreno para con Adelante Andalucía ha sido la de acusar a los andalucistas de "nacionalistas", "independentistas" y "anticapitalistas", con el objetivo de "desenmascarar" a la formación que comanda García. Tras una primera réplica cargada de reproches, donde Moreno no termina de asumir la pérdida de la mayoría absoluta.
García aprovechó para presentar la hoja de ruta de Adelante Andalucía en la XIII Legislatura. Es consciente, y así lo ha expresado, de que del mismo modo que ha sido el partido que más ha crecido eso conlleva una responsabilidad, y ha asegurado que hará "oposición a dos manos". Con una, un "escudo contundente" con el que no "dejarán pasar ni una" al Gobierno de las derechas. "No vamos a dejar pasar ni una contra las mujeres, clase trabajadora, inmigrantes o servicios públicos"; Con la otra mano, con la "misma dureza, tendremos ternura para alumbrar una nueva Andalucía".
El portavoz andalucista ha rechazado la premisa esgrimida por el líder del PP de "estabilidad" y "moderación" en esa Andalucía que gobierna para todos. Según ha explicado, no ocurre esto en Vivienda, donde el líder del PP prefiere "gobernar" para los fondos de inversión, para los promotores, que para los vecinos que huyen de las ciudades por la presión en los precios de los alquileres, o frente la proliferación de las viviendas turísticas.
García ha acusado, aprovechando el contexto de la vivienda, que ante ese axioma racista de "prioridad nacional" que PP y Vox pactarán en Andalucía, son precisamente los fondos de inversión extranjeros los que provocan un éxodo de ciudadanía de sus ciudades, convirtiéndolas en atractivos turísticos pero sin habitantes. También ha retado a Moreno a que suba a la tribuna a calificar de "racista" la prioridad nacional.
Asimismo, García ha sido especialmente crítico con el coqueteo entre Moreno y Gavira y ante las "consecuencias" que el pacto tendrá y que el presidente en funciones achaca a la izquierda por "abstenerse" en las negociaciones. García le ha espetado que "no necesitó a la ultraderecha para dejar tirada a 2.000 mujeres con cáncer de mama" o para la "privatización" de la sanidad que Moreno niega. Según García el del PP "vive en una batalla porque ha perdido su personaje".
Y, por último, sobre esa confrontación andalucista, García se dirigía a Moreno: "¿Tendremos un vicepresidente que no vaya al 28F? ¿Tendremos un vicepresidente que dice que Andalucía es una patria islamista de Blas Infante? ¿Vamos a tener un presidente que niegue el sistema de financiación autonómica, que niegue la violencia machista?".
"No puedo estar de acuerdo"
Como decíamos, Moreno ha confrontado directamente con el portavoz andalucista. Desde acusaciones de "independentista" a rebatirle la bandera andalucista. Moreno asegura que en el día de ayer, en su discurso de investidura, habló de igualdad. Y no solo eso, sino que se congratula de que fue la "primera comunidad en promover un pacto por la conciliación y la corresponsabilidad en la vida pública", asegurando que están reduciendo la brecha de género en Andalucía, con 311.400 mujeres ocupadas más que en 2018 (el síndrome del mal estudiante que decía Maíllo) y con un 20% más de autónomas.
En este punto también ha sacado pecho de medidas para este sector, donde ha destacado la tarifa plana -que según advirtió en su discurso tiene intención de ampliar-, el estatuto para mujeres rurales y del mar, o el presupuesto para luchar contra la violencia de género, que ha alcanzado los 53 millones de euros en 2025, otro "presupuesto récord".
Por otro lado, García ha vuelto a insistir en que si el presidente en funciones no tiene nada que ocultar respecto a la crisis del cribado del cáncer de mama, después de que Moreno dijera que se han archivado las denuncias contra su Gobierno -excepto la de las mujeres- y que se cobró responsabilidad política, el andalucista ha pedido una comisión de investigación para abordar lo ocurrido. Una petición que no ha sido respondida.
Respecto al debate turístico, el presidente andaluz en funciones ha acusado a García de "turismofobia", al tiempo que ha defendido un "turismo más selecto": "Apostamos por la calidad más que por la cantidad, porque queremos un turismo más selecto, porque queremos un turismo no estacionado y que deje más recursos económicos", advertía Moreno.
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