España no ha sido solo un país en la cola de la crisis para Europa. También está la última en la conciencia al maltrato animal con más de 150.000 perros y gatos abandonados al año y 16.000 festejos en agenda donde el maltrato es uno de los principales reclamos turísticos. Desde hace doce años, Silvia Barquero, al frente del Partido Animalista en España (PACMA), lucha contra esta lacra social pidiendo a los grandes partidos medidas y respuestas. Ahora espera que un virtual presidente socialista no vuelva a fallar ante el reclamo de estas víctimas sin voz. Y es que para Barquero la situación es de absoluta indignación cuando aún “ninguna persona condenada por delito de maltrato animal ha ingresado en prisión”. Las pasadas elecciones del 20D, PACMA consiguió 220.000 votos al Congreso, demostrando su importante influencia. ¿Qué ha ocurrido para que comience a visibilizarse esta conciencia sobre el maltrato animal en España? Con un presupuesto de 15.000 euros, hemos sido uno de los partidos que más ha rentabilizado y aprovechado nuestros presupuestos en la ratio entre el presupuesto invertido y el voto recibido. Es verdad que lamentablemente no hemos obtenido representación pese a que partidos como Bildu que tienen menos votos que nosotros y dos diputados desde el 20 de diciembre. Esto denota la necesidad importantísima de reformar la ley electoral y desde PACMA queremos hacer una llamada de atención en ese sentido. La responsabilidad de los grandes partidos en materia de animales no se ha vislumbrado en el Gobierno del PP con la ley de tenencia y comercio de animales, que ha caído en saco roto. Al Partido Popular ha incumplido una promesa hecha a bombo y platillo a los medios de comunicación el año pasado. Anunciaron a los medios esta medida y la gente a día de hoy cree que está prohibido vender animales en las tiendas y cuando lo ven llaman denunciando esta práctica a nuestros órganos como casos de maltrato animal. Lo que han hecho es confundir a la sociedad, porque esa ley ha quedado recluida en un cajón. Nunca se puso en marcha y no entró en vigor. ¿Qué espera en el caso del Partido Socialista y su candidato Pedro Sánchez, si finalmente sale investido? Si finalmente sale gobernando, le vamos a pedir a Pedro Sánchez que ponga final a la fiesta del Toro de la Vega, como nos prometió. Sánchez ya nos engañó una vez diciendo que iba a prohibirlo y una vez más tuvimos que escuchar su promesa y parecía más bien una fórmula para atraer votos y llegar al Gobierno. Si finalmente sale en estos días presidente, nos vamos a encargar de recordarle su promesa de poner fin al Toro de la Vega, un festejo que es un icono del maltrato animal en nuestro país. Al no tener financiación parlamentaria, ¿cómo logra el PACMA financiar sus campañas? Nosotros nos financiamos única y exclusivamente con las cuotas de nuestros afiliados. Tenemos una media de 2.500 socios y con ese dinero financiamos la campaña electoral, a la que hemos destinado 15.000 euros, siendo una de las más rentables porque ningún otro partido se ha gastado tan poco. Otros se han gastado millones de euros y ese dinero lo van a recibir de vuelta en dinero público y subvenciones algo, que no va a ocurrir con nosotros, que no tenemos representación y nuestra actividad solo se financia con el trabajo que nuestros afiliados o simpatizantes nos donan. Desde PACMA no solo existe la defensa al derecho de los animales, ¿qué hay demás en vuestro ideario político? Nuestra estrategia de trabajo está basada en tres grandes bloques. Sí que es verdad que somos más conocidos por la defensa absoluta del derecho de los animales, que es nuestra bandera, pero nuestro lema está centrado en animales, medio ambiente y justicia social. Esos son los tres grandes bloques en los que se divide nuestro programa electoral para nuestros simpatizantes. Le damos mucha importancia al medio ambiente para frenar la fuerte amenaza del cambio climático, y por otro lado el pilar del justicia social, con equidad para todos, incluidos los animales, es un baluarte fundamental. Cuando aún quedan 16.000 festejos en España en los que el principal reclamo es el maltrato animal, ¿realmente se está avanzando? A nosotros desde PACMA nos gusta hacer la comparativa con los datos del resto de los países europeos. España es líder en el abandono y maltrato de animales. Seguimos permitiendo festejos donde la gente se divierte a costa del sufrimiento de ellos. Eso es algo que no sucede en otro país de este continente y los ciudadanos españoles estamos dando una imagen de auténtica vergüenza, lanzando un mensaje de ser un país donde aún se permite celebrar el Toro de la Vega y un sinfín de festejos animales donde se ensoga a estos seres vivos, se les mete fuego a los cuernos o terminan ahogados y lanzados al mar. La solución no parece fácil ni inmediata. Es una imagen lamentable de nosotros y es que en la mayoría de los países europeos están obligados a cumplir y a poner en marcha las medidas que insta el artículo 13 de la Unión Europea, que detalla que los estados miembros deben promover una legislación que proteja a los animales considerándolos seres sintientes. Aún en España no tenemos conciencia de que los animales sufren y que esa capacidad ha de ser tenida en cuenta para protegerlos legalmente. En eso estamos a la cola de Europa sin lugar a dudas. No somos conscientes que los animales sufren en la misma proporción que los humanos. ¿Cuál diría que es la festividad más macabra que aún se sigue celebrando sin impedimento en nuestro país? Pues sin lugar a dudas te diría que son las becerradas. Es algo a lo que nosotros le queremos poner el foco porque son animales de menos de dos años, becerritos que no miden más que un perro grande y son toreados y torturados por los propios vecinos de los pueblos, diría incluso que el maltrato supera en grado de sufrimiento y dolor a las corridas de toros. Es algo insostenible porque las becerradas se convierten en verdaderas carnicerías. ¿Sobresale en crueldad alguna en particular? Desde nuestro partido hemos documentado becerradas como las de Zarzalejo, en la provincia de Madrid. Es un episodio indignante porque hay vecinos que no tienen ni siquiera práctica para darle una muerte rápida al animal y agoniza durante largo tiempo. Sin salvar ni mucho menos las corridas de toros, pienso que las becerradas son duda el festejo más insoportable que vivimos hoy día en España. Sin embargo, sí hay algunas festividades que han logrado ustedes parar con sus campañas. Por ejemplo, el toro de Coria es una festividad que hemos logrado paralizar en este municipio extremeño. Esta festividad consistía en lanzar soplillos para clavarlos al toro como una diana que iba a la piel. Los lugareños le lanzaban el soplillo con cerbatanas y la imagen parecía más de una estampa de la edad media que de una sociedad moderna entrada en el siglo XXI, de un país que es miembro de la Unión Europea. A los vecinos de Coria no les agradaría su campaña. Es que de esta imagen terrible de maltrato a los animales son conscientes muchos vecinos, que nos increpan diciendo que los soplillos no suponían ningún tipo de sufrimiento para el animal. En ese momento yo siempre recuerdo que un toro es capaz de sentir una mosca posada en su lomo y que trata de quitársela de encima moviendo su rabo. Si esto está comprobado, ¿cómo no va a sentir soplillos clavados en todo su cuerpo mientras corre despavorido? Incluso tras la reforma del Código Pneal, hay un gran vacío legal en relación los maltratadores que no tienen antecedentes. ¿Cómo se puede endurecer la ley en este sentido? El Partido Animalista participó en la elaboración de la nueva redacción del Código Penal. Estuvimos en contacto directo con el Ministerio de Justicia y se admitió nuestra propuesta de modificación del artículo 337, en el que se ha incluido un aumento gradual del las penas en función del maltrato ejercido al animal. Para nosotros esto es muy importante, ya que no es lo mismo matar de manera accidental o atropellar a un perro que matar a puñaladas a varios perros, como ha ocurrido en el pueblo sevillano del Saucejo. Esto denota que hay personas totalmente insensibles al sufrimiento de los animales y que disfrutan incluso torturándoles. Vemos de forma positiva la modificación, aunque nosotros proponíamos que el tiempo de cárcel máximo de dos años pudiera aumentar. ¿Pero siguen sin entrar en prisión los condenados por maltrato? La ley permite que ninguna de las personas condenadas a cárcel por maltrato animal haya ido aún a la cárcel. Ninguna persona condenada por delito de maltrato animal ha ingresado en prisión, algo que resulta gravísimo, ya que hoy día sale gratis en España maltratar a los animales, dado que la media de sanciones económicas de unos 300 euros. ¿Deberían ser más altas? Es que son irrisorias, porque en muchas ocasiones los vecinos asumen la sanción como un gasto más de los festejos. Esto ha venido ocurriendo de forma continuada en el caso de la pava de Cazalilla, donde se saltaban la ley andaluza de protección animal. Es algo indignante y lamentable porque cada una de las festividades, para evitar la responsabilidad, se escuda diciendo sin ningún tipo de conciencia que ya hay otra festividad donde el maltrato es más grave. Eso demuestra aún lo mucho que nos queda por hacer.