El candidato de CiU a las generales, Josep Antoni Duran Lleida, ha achacado hoy la polémica surgida tras sus comentarios sobre el PER y los jornaleros a la campaña electoral y ha comentado que le da la sensación de que hay "muchos nervios" y a algunos dirigentes socialistas "no les llega la camisa al cuello"·

Sorprendido por las "críticas ácidas"
Duran, que ha hecho estas declaraciones a los medios, tras recibir de manos del embajador de Croacia, Neven Pelicaric, el collar y la placa de la "Orden del Príncipe Trpimir", ha insistido en que no quiere polemizar pero se ha mostrado sorprendido por las "críticas ácidas" de dirigentes socialistas y por la "incomprensión" del PP, que siempre ha criticado "la cultura del subsidio".

No quiere confrontación con Guerra
Duran tampoco ha querido entrar en la confrontación personal con el exvicesecretario general del PSOE Alfonso Guerra, quien le echó en cara que viva en el Palace y critique el PER. No obstante, el dirigente de CiU ha dicho que "si quisiera polemizar con Guerra sobre cuestiones de pasado, de lujos y no lujos, de gastos y no gastos... lo que daría de sí", pero ha insistido en que no va a hacerlo porque lo que le interesa es "la confrontación democrática de las ideas".

Contrario a la política del subsidio
También ha querido dejar claro que él nunca ha entrado ni entrará en la confrontación territorial de Cataluña hacia otras comunidades. Ha subrayado que él apuesta por la economía productiva y es contrario a la política del subsidio al tiempo que ha precisado que su propuesta pasa por "dar la caña, a quien lo necesite, para que aprenda a pescar y no, simplemente, dar el pescado a fin de mes".

"Quizá" no esté acertado en su reflexión
Duran ha reconocido que "quizá" no esté acertado en su reflexión pero no comparte, y así lo ha transmitido en muchas ocasiones, "la cultura del subsidio" que, en su opinión, "no es buena ni para Andalucía, ni para ninguna parte de España".

Hay muchos nervios
El dirigente catalán también ha señalado que "si no estuviéramos como estamos en campaña electoral, algunas de las reacciones de dirigentes socialistas no se hubiesen producido". En su opinión, "hay muchos nervios y a algunos no les llega la camisa al cuello y por eso, tienen sentido el tono de las acusaciones".